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10 10UTC junio 10UTC 2017

 

 

Los judíos NO SON UNA RAZA

21 21UTC mayo 21UTC 2017

EL ENEMIGO NO SON “LOS JUDÍOS”, SINO EL JUDAÍSMO: UNA I-DE-O-LO-GÍA, NO UNA “RAZA”. Vuelvo a repetir lo que ya he explicado aquí decenas de veces, pero que al parecer no se entiende. Los “judíos” no son una raza. Esto ya ha quedado demostrado por Shlomo Sand en “La invención del pueblo judío”. Hay judíos de todas las razas: arios, semitas, negros y hasta amarillos. La condición de judío se adquiere por conversión religiosa, pero luego se hereda de padres a hijos, singularmente por vía materna. Hete aquí la trampa que genera la confusión racial promovida por los ultras judíos. Si una señora alemana de etnia europea se convierte al judaísmo, su hijo será judío. ¿Significa esto que el vástago haya cambiado de raza? No.

Por lo tanto, CONCLUSIÓN FLAGRANTE: un “judío” deja de ser judío, cualquiera que sea su raza, cuando abjura del judaísmo. No se puede pretender que alguien, por ejemplo, Karl Marx, autor del ensayo “Sobre la cuestión judía”, es “judío”. O que las ideas de cualesquiera personas de padres judíos son judías, como si existiera una relación de causa a efecto entre cierta base genética y los pensamientos de esa persona (idea antisemita nazi que condujo al Holocausto). Además, si fuera así, las ideas más contradictorias serían “judías” y resultaría imposible saber en qué consiste realmente el judaísmo.

Y A LA INVERSA: TÚ PUEDES SER JUDÍO SIN SABERLO

Dado que el judaísmo es una ideología, si no sabemos en qué consiste ésta podría pasar lo siguiente: nosotros mismos seríamos judíos sin saberlo.

Para ser “judío” en este sentido concreto que yo denomino técnicamente “judaico” a efectos de no confundirlo con el sentido “étnico”, no es menester descender de padres judíos, o sea, ser judío en el sentido expuesto más arriba. De hecho, una vez comprendido lo que es realmente el judaísmo, nos damos cuenta que todos los cristianos son judaicos, mientras que, por ejemplo, Karl Marx no lo es. No pueden ser judíos los ateos en general. Tampoco pueden serlo quienes nieguen los conceptos de superioridad racial. Mucho menos quienes no crean en la resurrección de la carne o la vida en un más allá. El judaísmo es, en efecto, una DOCTRINA TEOLÓGICA que incluye los siguientes elementos:

1/ dios único y omnipotente capaz de “vencer” a la muerte.

2/ pueblo elegido por ese dios: sólo se salvan quienes ese dios quiere.

3/ la elección de dios se pone en evidencia ya en la vida terrenal porque los elegidos consiguen el éxito material y son super-ricos (propiedad privada, incompatible con el comunismo).

4/ la elección es irracional, depende de la voluntad de dios, que no se somete a nada, no responde a la bondad o la maldad de las personas, a su mérito, etc. Así que se puede ser un auténtico canalla y, respetando formalmente las normas religiosas dietéticas o de otro tipo, “saberse” un “elegido”, basta con que la cartera del energúmeno está repleta de dinero.

5/ inmortalidad: resurrección de la carne y vida eterna. El elegido lo es para la felicidad absoluta y, por tanto, la elección excluye la muerte, expresión máxima del dolor y de la finitud.

6/ reino de dios en la tierra, donde los elegidos gozarán de todos los placeres, mientras que los condenados habrán sido destruidos o serán eternamente torturados en el infierno a la mayor gloria de Yahvé. Los elegidos podrán disfrutar observando la tortura de los condenados. Supongo que se harán pajas mientras miran.

7/ individualismo radical: alma inmortal: la elección es individual, el judío es completamente egoísta, su yo, sagrado e imagen de dios. El concepto de dios personal: Yahvé es una persona, un “individuo”, caracterizado además por su extrema prepotencia, crueldad y vanagloria (modelo psicológico del ultraderechista).

8/ el anatema: el derecho divino a exterminar (genocidio) a los pueblos considerados hostiles a Yahvé, es decir, en el fondo, al propio “pueblo elegido” de turno, “judío” o “no-judío”.

Todas estas ideas o sólo alguna(s) de ellas bastan para convertirle a uno en judaico, la única forma real de “ser judío”.

La otra “forma” es un invento tanto de los ultras judíos cuanto de sus aparentes adversarios antisemitas. En efecto, incluso un antisemita puede ser más judaico que los peores ultraderechistas judíos, simplemente porque considera que el “pueblo escogido” es el que configura la iglesia [cristiana], no el que configura la sinagoga (para los musulmanes, otra religión judaica, el pueblo escogido lo configura la mezquita y se denomina umma). Hay tantos pueblos elegidos como tontos prepotentes e hijos de la Gran Bretaña quiérase. Así que se puede ser “no judío” de descendencia y judaico en el verdadero sentido de “judaísmo”.

JUDAÍSMO, CAPITALISMO, LIBERALISMO

Como ven, el judaísmo y el judeo-cristianismo conforman la esencia moral del neoliberalismo, que a su vez constituye la super-estructura ideológica del capitalismo. “Lo judaico” es esencialmente derechista, burgués y bancario. El inversor no trabaja, parasita el esfuerzo de los demás. Es un “elegido” que anticipa su goce eterno ya en la tierra. Dicha élite son “los elegidos”; la gente, “los gentiles”, sus esclavos.

En cambio, Karl Marx NO ES JUDAICO aunque descienda de padres “judíos”, porque cuestionó por primera vez la verdadera naturaleza del judaísmo. Y pudo hacerlo, precisamente, porque la conocía bien: dicha “religión” había sido nada menos que su herencia axiológica familiar. Marx era converso de fe reformada porque su padre quería que se asimilase a la sociedad cristiana capitalista y probara suerte en la misma. También Nietzsche, hijo de un pastor protestante, puso en la picota los valores “judeo-cristianos”, pero, obsérvenlo, abominaba de los antisemitas y no por casualidad, sino con total consecuencia respecto del carácter cristiano y, por ende, radicalmente judaico, del antisemitismo neo-testamentario.

ERRORES DEL COMUNISMO Y DEL NACIONALSOCIALISMO

Que Marx no se pudo librar completamente de la herencia judaica en cuestión es un hecho, pero no como consecuencia de una conspiración, no fue un acto voluntario y lo mismo puede decirse del nacionalsocialismo, cuyos elementos judaicos resultan patentes al analista desprejuiciado. Además, de ahí derivan todos los errores y crímenes tanto del nacionalsocialismo cuanto del comunismo. Mi tarea consiste en depurar estas doctrinas de su carga judaica para que otros, en el futuro, puedan erigir, por primera vez en la historia, un verdadero socialismo nacional. Ustedes pueden ayudarme o ponerme palos en las ruedas para salvaguardar su inmortalidad personal o sus creencias utópicas (=judaicas) antifascistas, pero les aseguro que con ello no van a detener, sino sólo a reforzar, el proyecto oligárquico de esclavización de la humanidad.

ANTONIO MEDRANO: LA LUCHA CON EL DRAGÓN

9 09UTC mayo 09UTC 2017

ANTONIO MEDRANO:

 

LA LUCHA CON EL DRAGÓN

 

 

 

 

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https://www.youtube.com/watch?v=pXERdj0RUJM

https://youtu.be/pXERdj0RUJM

Bombardeos sobre Alemania en 1939 a 1945: Todavia hay bombas sin desactivar

5 05UTC mayo 05UTC 2017

Casi 50.000 personas serán evacuadas en Hannover para desactivar 13 bombas de la Segunda Guerra Mundial

Ya se han comenzado a disponer cientos de hospitales de campo y decenas de miles de porciones de alimentos para el tiempo que dure la operación.

LD/Agencias

2017-05-05

 

 

El Ayuntamiento antiguo de Hannover, en 1943 | Wikipedia

Cerca de 50.000 personas tendrán que ser evacuadas este domingo en la ciudad alemana de Hannover para llevar a cabo el proceso de desactivación de 13 bombas de la Segunda Guerra Mundial en lo que será la segunda mayor movilización de fuerzas de seguridad desde la propia guerra.

Los artefactos fueron descubiertos durante la exploración de un edificio en el distrito de Vahrenwald. Debido a la magnitud de la evacuación, ya se han comenzado a disponer cientos de hospitales de campo y decenas de miles de porciones de alimentos para el tiempo que dure la operación, según informa el diario Augsburger Allgemeine y recoge Europa Press.

Hannover fue, durante la Segunda Guerra Mundial, blanco habitual de los bombarderos aliados. Sólo en la noche del 9 de octubre de 1943 se lanzaron sobre la ciudad un total de 261.000 artefactos. Más de 1.200 personas murieron y cerca de 250.000 perdieron sus viviendas.

Precedente en Augsburgo

Esta será la segunda mayor operación que tiene lugar desde el conflicto. La más grande llevada a cabo hasta el momento tuvo lugar el pasado mes de diciembre, cuando un total de 54.000 personas fueron evacuadas de la localidad alemana de Augsburgo para proceder a la desactivación de una bomba de casi dos toneladas.

El alcalde de Augsburgo, Kurt Gribi, pidió a los residentes que “abandonaran la zona, a ser posible por su propio pie”, a través de un vídeo publicado en la cuenta de la Alcaldía en la red social Twitter.

La bomba fue desactivada tras cinco horas de trabajos por parte de los artificieros, tras lo cual los evacuados pudieron comenzar a regresar a sus viviendas.

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FUENTE:

http://www.libertaddigital.com/internacional/europa/2017-05-05/casi-50000-personas-seran-evacuadas-en-hannover-para-desactivar-13-bombas-de-la-segunda-guerra-mundial-1276598310/

 

Cómo Reconocer A Un Auténtico Sabio???

1 01UTC abril 01UTC 2017

Cómo Reconocer A Un Auténtico Sabio???

 

La Historia Taoista Que Te Liberará De Las Reglas De La Sociedad Sin Convertirte En Criminal

1 01UTC abril 01UTC 2017

La Historia Taoista Que Te Liberará De Las Reglas De La Sociedad Sin Convertirte En Criminal

 

 

 

 

La Parábola Taoista Que Te Hará Saber Que Toda Tu Vida Es Una Ilusión

1 01UTC abril 01UTC 2017

La Parábola Taoista Que Te Hará Saber Que Toda Tu Vida Es Una Ilusión

 

 

 

 

Dresden 2017

17 17UTC febrero 17UTC 2017

dresde-1

(Aspecto de Dresde, tras el bombardeo aliado)

Dresden 2017

EDUARDO ARROYO

 Han pasado apenas un par de días del 72 aniversario de la destrucción de Dresden por la aviación anglo-americana. No es la primera vez que escribo sobre esto y tampoco será la última. Al menos hasta que se normalice hablar de toda esa sangre inocente vertida por los “buenos” oficiales de la historia del pasado siglo. Escuché en 1982, en directo, al entonces Juan Pablo II que nunca se podía legitimar la muerte de un inocente y hoy pienso que, si no se puede legitimar, tampoco se puede enterrar en el olvido. Esta cuestión es especialmente irritante cuando la denominada “memoria” es solo una herramienta con la que se airean unos crímenes para ocultar las propias verguenzas. Este es el caso exacto de la ciudad de Dresden, pero también el de ColoniaHamburgo o Tokio, todas ellas ciudades martirizadas con el objetivo único de doblegar al enemigo a base de aterrorizar a los más indefensos. Sirva pues este artículo para recordar el crímen y a los verdugos: la aviación norteamericana y británica y, en especial, uno de los políticos más incompetentes y sobrevalorados del último siglo, el premier Winston Churchill, enterrador del imperio birtánico.

Vaya también para servir a la denuncia de todos aquellos que han contribuído al olvido y a la justificación -el corrompido y servil Estado alemán- y todo el detritus humano que, bajo el paraguas del “antifascismo”, ha aplaudido o comprendido una acción autenticamente asesina.

Pero no todo es denuncia. Hay algunos honestos recuerdos sobre Dresden que han florecido en el mismísimo templo del Arte. Sirva de ejemplo el monumental cuadro del pintor catalán Martí Teixidor,“Dresden”, expuesto hoy en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y verdadero contrapunto a la fealdad y al afán propagandístico, alentados por la inteligencia soviética y sus lacayos, en el “Guernica” picassiano. Sirva así mismo como ejemplo, el excepcional dramatismo y honradez del escritor norteamericano Kurt Vonnegut y su “Slaughterhouse-Five”. Vonnegut fue soldado estadounidense hecho prisionero en Dresden a raíz de la batalla del Bulge y, por tanto, auténtico superviviente de su propio ejército y de una de las principales corruptelas de la época: la que justifica lo peor de lo que somos capaces en nombre de los principios.

Son personas como Teixidor y Vonnegut las que simbolizan la esperanza de la especie humana y las que alientan el anhelo de todos los que buscan llamar a las cosas por su nombre. Son, en definitiva, los que en un tiempo nuevo conseguirán que el mundo vuelva a sonreir. De momento, vaya este recuerdo por los muertos de Dresden. Ellos no claman ni venganza ni castigo. Solo esperan a poder dormir en paz por toda la Eternidad. Dios les tenga en su seno.

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fuente:

http://gaceta.es/eduardo-arroyo/dresden-2017-17022017-1101

 

 

 

 

Gandalf está vivo y lucha con nosotros

3 03UTC enero 03UTC 2017
 tolkien

Tolkien no concibe la fantasía como una simple evasión. Para él, el mito es una vía de descubrimiento siempre en relación con la verdad, que es insoslayable, y la fantasía literaria no es una ficción, sino una “segunda creación”.

Tolkien es uno de los autores más sugestivos del siglo XX. Hoy, gracias al cine, se ha convertido en uno de los más influyentes del siglo XXI. Su trilogía El Señor de los Anillos ha entrado en la cultura popular. Con ella, el mundo ha encontrado una voz que nos recuerda el valor del sacrificio y del heroísmo, y la importancia de salvar las cosas que dan un sentido profundo a la vida.

John Ronald Reuel Tolkien tuvo una infancia difícil. Vale la pena contarla, porque en ella aparecen muchos rasgos que después serán determinantes en su obra. Había nacido en Bloemfontein, Sudáfrica, en 1892, en una familia inglesa. Su padre se dedicaba a vender diamantes para el Banco de Inglaterra. En aquel país desgajado entre bóers y británicos creció Tolkien hasta que una serpiente le mordió; los sucesivos problemas de salud del pequeño Ronald (así le llamaban) llevaron a la familia a volver a Inglaterra. Su padre permaneció en Sudáfrica con la idea de reunirse después con ellos, pero murió al año siguiente. Y así la familia Tolkien, madre y dos hijos, se encontró en el más absoluto desamparo.

Un maravilloso mundo interior

Este niño Tolkien descubre dos cosas muy importantes. Una: la fe católica de su madre, Mabel, una auténtica heroína que se mata a trabajar para sacar a sus hijos adelante. Dos: los idiomas, que el pequeño Ronald estudia con pasión de coleccionista. Ronald es un buen estudiante. Su madre le ha enseñado el valor del esfuerzo. También le ha enseñado latín. Con cinco años lee y escribe fluidamente. El sacrificio de su madre y la aplicación del propio Ronald le permiten estudiar en buenos colegios. Pero Mabel muere a su vez en 1904, víctima de una diabetes. Los dos niños, Ronald y Hillary, quedan al cuidado de un sacerdote católico amigo de la familia, Francis Xavier Morgan. El padre Morgan, que era jerezano, enseñó a Tolkien unas nociones de español. Gracias a este cura encuentran los dos huérfanos un lugar donde vivir y un colegio donde estudiar. Ronald escoge la carrera de Filología Inglesa en Oxford.

¿Cuándo empieza Tolkien a concebir su obra? Desde muy pronto. Quizá porque no la concibe como una obra propiamente dicha, sino cómo un auténtico mundo interior. Tolkien está fascinado por lo medieval: lee las sagas escandinavas y el Kalevala finés, estudia las lenguas nórdicas y célticas, la filología griega y el anglosajón, frecuenta la compañía de hadas y caballeros. Con sus compañeros de Oxford crea un club (el “Tea Club of the Barrovian Society”) que reivindica la belleza medieval frente a la fealdad moderna.

Todas esas referencias eruditas, de tipo histórico y literario, se mezclan en el interior de Tolkien, como en un proceso alquímico, con los materiales de su vida cotidiana. Paisajes, edificios y personas adquieren un valor legendario. La granja de su tía es Bag End, Bolsón Cerrado. Las torres del orfanato de su infancia serán las torres oscuras de sus relatos. Viaja a Suiza en 1911 y descubre las montañas nevadas por donde viajará Bilbo Bolsón. Pasea por Cornualles y adivina acantilados poblados por elfos. Cuando su novia baile para él, surgirá la escena de amor entre Beren y Luthien. Todas y cada una de sus experiencias vitales se transforman en elementos de un relato que aún no tiene forma, pero que pronto la encontrará; Tolkien lo llamaba su “legendarium”. De momento, ese mundo imaginario de Tolkien está naciendo. Años más tarde, el propio Tolkien describirá así ese comienzo del mundo, entre la música aérea de los Ainur:

“Entonces les dijo Ilúvatar:
-Del tema que os he comunicado, quiero ahora que hagáis, juntos y en armonía, una Gran Música. Y como os he inflamado con la Llama Imperecedera, mostraréis vuestros poderes en el adorno de este tema mismo, cada cual con sus propios pensamientos y recursos, si así le place. Pero yo me sentaré y escucharé, y será de mi agrado que por medio de vosotros una gran belleza despierte en canción.
Entonces las voces de los Ainur, como de arpas y laúdes, pífanos y trompetas, violas y órganos, y como de coros incontables que cantan con palabras, empezaron a convertir el tema de Ilúvatar en una gran música; y un sonido se elevó de innumerables melodías alternadas, entretejidas en una armonía que iba más allá del oído hasta las profundidades y las alturas, rebosando los espacios de la morada de Ilúvatar; y al fin la música y el eco de la música desbordaron volcándose en el Vacío, y ya no hubo vacío.
Nunca desde entonces hicieron los Ainur una música como ésta, aunque se ha dicho que los coros de los Ainur y los Hijos de Ilúvatar harán ante él una música todavía más grande, después del fin de los días. Entonces los temas de Ilúvatar se tocarán correctamente y tendrán Ser en el momento en que aparezcan, pues todos entenderán entonces plenamente la intención del Único para cada una de las partes, y conocerán la comprensión de los demás, e Ilúvatar pondrá en los pensamientos de ellos el fuego secreto”.

Mencionábamos antes a la novia de Tolkien. Hay que contar la historia, porque es muy reveladora sobre el carácter de nuestro autor. Era 1908 cuando Tolkien, dieciséis años, pupilo del orfanato, se enamoró de Edith Mari Bratt, tres años mayor que ella. ¡Y ella le correspondía! Pero el padre Morgan, el cura jerezano, temiendo que Ronald abandonara sus estudios, le prohibió tener ningún tipo de relación con ella, ni siquiera epistolar, hasta que cumpliera la mayoría de edad. Tolkien obedeció al pie de la letra: el mismo día que cumplió 21 años, escribió a Edith declarándole su amor y proponiéndole matrimonio. Ella ya estaba comprometida –creía que Tolkien la había olvidado-, pero devolvió su anillo. Se casarán tres años más tarde, en 1916, en plena guerra mundial, después de que Edith, por insistencia de Tolkien, se convirtiera al catolicismo. Tendrán cuatro hijos; el mayor se ordenará sacerdote.

Tolkien era un hombre leal, tanto a Edith como al padre Morgan… y a Inglaterra. Se graduó, en efecto, en Filología Inglesa, y con honores, tal y como el buen cura pretendía. Era 1915. Acto seguido, Ronald ha de atender sus deberes militares: Europa está en guerra y él se enrola como alférez en los fusileros de Lancashire. Antes de partir para Francia, al frente, se casa con Edith. Estará en la batalla del Somme, donde contrae la fiebre de las trincheras. Durante su convalecencia, de nuevo en Inglaterra, comienza a trabajar en El libro de los cuentos perdidos, la base de El Silmarillion, que es la guía, el plano general del “legendarium” de Tolkien. También termina de elaborar los alfabetos imaginarios de los elfos y los gnomos. El mundo de Tolkien empieza a tomar forma.

El valor eterno del mito

Con la guerra concluida, la vida de nuestro autor pasa a ser la de un típico profesor universitario: trabaja en Oxford, enseña en Leeds, vuelve a Oxford… Aquí constituye otro grupo de aficionados a la literatura, los Inklings, en el que traba amistad con C.S. Lewis, el autor de Crónicas de Narnia. Tolkien comienza a escribir El hobbit: es sólo un libro para sus hijos, pero empieza a circular entre sus alumnos, de mano en mano. Lewis le insiste en que debe publicarlo. El hobbit aparece en 1937; será un best-seller inmediato. La editorial, Allen & Unwin, quiere más. Tolkien envía El Silmarillion, pero los editores lo consideran demasiado complicado. Comienza entonces a escribir la fantasía épica El Señor de los Anillos, a partir del mismo mundo retratado en El Hobbit. Le llevará diez años.

Tolkien no concibe la fantasía como una simple evasión. Para él, el mito es una vía de descubrimiento siempre en relación con la verdad, que es insoslayable, y la fantasía literaria no es una ficción, sino una “segunda creación”. Tampoco se trata de una alegoría, sino que hay que verla como un camino para encontrar los arquetipos de la existencia, también y sobre todo en lo moral. Eso es lo que Tolkien llama mythopoeia.

Mientras tanto, el tiempo pasa y la guerra vuelve. Las ideas políticas de Tolkien son claras: católico, conservador, anticomunista. Ama la tradición, la tierra, la naturaleza. Como muchos ingleses de su tiempo, temía más a Stalin que a Hitler. Los acontecimientos, sin embargo, se desatarán por sí solos. Estalla la segunda guerra mundial y uno de los hijos de Tolkien, Christopher, parte como piloto al frente de batalla. A la mente de Tolkien vuelven los años de la Gran Guerra, los compañeros muertos. Así escribía el padre al hijo:

“A veces me siento aterrado al pensar en la suma total de miseria humana que hay en este momento en el mundo entero: los millones separados los unos de los otros, estremecidos, prodigándose en días sin provecho… aparte de la tortura, el dolor, la muerte, la desgracia, la injusticia. Si la angustia fuera visible, casi la totalidad de este planeta anochecido estaría envuelto en una oscura nube de vapor, oculto de la mirada asombrada de los cielos. (…) Todo lo que sabemos, y en gran medida por experiencia directa, es que el mal se afana con amplio poder y perpetuo éxito… en vano: siempre preparando tan sólo el terreno para que el bien brote de él. Así es en general, y así es también en nuestras propias vidas. Pero aún hay alguna esperanza de que las cosas mejoren para nosotros, incluso en el plano temporal, por la clemencia de Dios. Y aunque necesitamos todo nuestro coraje y nuestras agallas (la vastedad del coraje y la resistencia humanos es estupenda, ¿no te parece?) y toda nuestra fe religiosa para enfrentar el mal que pueda acontecernos (como les acaece a otros si Dios lo quiere), aún podemos rezar y tener esperanzas. Yo lo hago.”

Tolkien escribe constantemente a su hijo y, en la distancia, le implica en la creación de El Señor de los Anillos. Es impresionante leer esta correspondencia porque, una vez más, el mundo interior de Tolkien y el mundo exterior se anudan y entrelazan hasta constituir una sola realidad. ¿Cuál es esa realidad? La del triunfo del mal y el ocultamiento del bien. En el bien entendido de que, aquí, bien y mal no son conceptos políticos, que uno pueda atribuir a ninguno de los bandos en liza, sino que se trata de conceptos interiores, de carácter espiritual. En plata: los aliados no serán mejores que Alemania. Esto escribe Tolkien a su hijo:

“Estamos intentando conquistar a Sauron con el Anillo. Y (según parece) lo lograremos. Pero el precio es criar nuevos Sauron y lentamente ir convirtiendo a Hombres y Elfos en Orcos. Esto no quiere decir que en la vida real las cosas resulten tan claras como en una historia, y empezamos con un vasto número de Orcos de nuestro lado (…) No se puede luchar con el Enemigo con su propio Anillo, sin convertirse uno a su vez en Enemigo; pero desdichadamente la sabiduría de Gandalf parece haber desaparecido con él hace mucho en el Verdadero Oeste”.

El Señor de los Anillos apareció en tres volúmenes entre 1954 y 1955. Fue un éxito mundial inmediato. El tranquilo profesor de Oxford se vio convertido en una celebridad. Era demasiado oropel para un hobbit de gustos sencillos, como Tolkien: nuestro autor se mudó a una casa de campo, dejó su trabajo como profesor y se dedicó a cuidar de su mujer, Edith, aquejada de una parálisis progresiva. Mientras tanto, los personajes del mundo tolkieniano pasaban aceleradamente a la cultura popular, también al activismo político. Una célebre pintada en una calle italiana, en los años setenta, proclamaba: “Gandalf está vivo y lucha con nosotros”.

A Tolkien siguieron lloviéndole los reconocimientos: fue nombrado doctor honoris causa en Cambridge y Edimburgo, la reina le hizo comandante del imperio británico… Pero nada de esto tenía ya demasiada importancia para el hobbit, entregado a su mujer hasta el último suspiro. Edith Mary murió en 1971, con 82 años. Tolkien sólo le sobrevivió dos años: murió en 1973. Sus hijos escribieron en sus tumbas los nombres de Luthien y Beren, los dos amantes del “legendarium” tolkieniano.

El anciano profesor de Oxford, el niño huérfano acogido a la caridad de un cura jerezano, legaba al mundo otro mundo: la Tierra Media. El Silmarillion es la guía que permite entrar en ella. Mil avatares, desgracias y venturas se suceden en la Tierra Media, hoy destruida, mañana reconstruida. En esa historia de destrucción y resurrección se insertan las dos obras mayores de Tolkien: El Hobbit y El Señor de los Anillos. Y en esa fantasía épica que es toda la obra de Tolkien, el lector encuentra una clara imagen de la vida: sacrificio frente a hedonismo, familia y comunidad frente a individualismo, fidelidad e integridad frente al vértigo moderno, tradición y respeto frente a maquinismo, ecología y ley natural frente a la explotación de la Tierra… todo un programa.

¿Por qué, hoy, Tolkien? Porque nos ha devuelto la fe en nosotros mismos. Porque nos ha enseñado que podemos volver a ser héroes. Porque nos ha enseñado de nuevo el camino del bien, la verdad y la belleza, en un mundo que quería reducir todo eso a la nada. Lo que Tolkien viene a decirnos específicamente a nosotros, europeos y cristianos –queramos o no-, atribulados por el peso desconcertante de la Historia, es que el heroísmo siempre es posible, porque siempre será necesario conquistar anillos para ponerlos a buen recaudo. Por eso hay que leer a Tolkien.

 

JOSE JAVIER ESPARZA,  3 enero 2017

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FUENTE:

http://gaceta.es/noticias/gandalf-vivo-lucha-03012017-2025

 

“Odiosas comparaciones” entre la Iglesia Católica de Roma y la Iglesia Católica Ortodoxa de Moscu

19 19UTC noviembre 19UTC 2016

El video exige, como decía un amigo, ser acompañado por una buena dosis de omeprazol. Pero también habilita una reflexión más profunda y perturbadora. Comparar el rito romano con el rito bizantino, absolute, no tendría demasiado sentido. Ambos son ritos católicos, de origen apostólico en términos generales, y con igual dignidad y valía. El problema es que si el primero de ellos, tal como aparece celebrado en este video, puede ser considerado “rito romano” o, sencillamente, si puede ser considerado un rito.

Si nos preciamos de ser realistas, es decir, de atender y apreciar los datos que nos llegan a través de los sentidos, debemos ser sinceros: en el primer caso, estamos frente a lo que pretende ser una ceremonia y no pasa de ser un encuentro socio-musical de mal gusto destinado a la autoayuda de los asistentes. Es suficiente con ver las caras: por un lado, una suerte de grupete de maricas movedizos y, por el otro, la gravedad de las miradas y los gestos de quienes son conscientes de que se están enfrentando al misterio indecible de un Dios que ha plantado su tienda entre los hombres.

Pero hay situaciones agravantes que provocan la perturbación de la que hablaba. Lo que vemos con vergüenza como expresión de la liturgia católica, no es ya una misa semicarismática celebrada en una parroquia de barrio. Es una misa -en caso de que lo sea-, celebrada por el Sucesor de Pedro nada menos en la basílica del Santísimo Salvador -San Juan de Letrán-, caput et mater de todas las iglesias del mundo. No podemos dejar de apreciar la gravedad simbólica del hecho: es una liturgia celebrada por el fundamento sobre el que Nuestro Señor quiso edificar su Iglesia, y en el templo que es fundamento de todos los templos de la cristiandad. Resulta difícil no rememorar aquí las frases bíblicas que hablan de la profanación del templo y de la “abominación de la desolación” asediándose en él.

Y la más perturbadora de todas las preguntas aparece en este momento: ¿podemos, en buena fe, reconocer como católica esa liturgia? O, mejor aún, ¿podemos reconocernos en esa liturgia? Adelanto mi respuesta: yo no puedo. Esa no es mi Iglesia. Y doy un paso más: esa liturgia no es católica; ese no es el culto al Dios vivo y verdadero. Ese es el culto al hombre.

No significa esto una “promoción” de la Iglesia ortodoxa. Más allá de mi visión positiva hacia ella, no la idealizo en absoluto, pero sería de obcecados no reconocer su gran mérito: mantuvieron la Tradición. Y mantener la tradición no significa guardar trapos viejos. Escribe Pearce en su biografía de Solzhenitsyn, refiriéndose a una tía con la que el escritor ruso pasó una temporada durante su infancia: “Ella le enseñó la verdadera belleza y el significado de los ritos de la Iglesia Ortodoxa Rusa, enfatizando sus antiguas tradiciones y su continuidad. De este modo, lo proveyó de un sentido de tradición, de familia y de raíces que de otro modo, no habría poseído”.

Nosotros, los latinos, no tuvimos tía. Luego del desastre del Vaticano II y de los pontificados posteriores, perdimos el sentido de tradición, de continuidad y de pertenencia a una familia determinada. Si San Luis o Santa Teresa se levantaran de sus tumbas, o si lo hiciera León XIII, y asistieran a una misa como la celebrada por Bergoglio en el video, saldrían huyendo, convencidos que se trata de un ceremonia protestante o pagana. Se rompió la continuidad. Ya los católicos no nos reconocemos en lo que somos porque, si aceptamos la vigencia del principio de no contradicción y del tercero excluido, debemos decir que o bien los católicos son San Luis, Santa Teresa y León XIII, o bien somos nosotros, los del siglo XXI. No es la misma liturgia; no es la misma fe.

 

FUENTE:

https://www.youtube.com/watch?v=xHra5pWlyuI

https://youtu.be/xHra5pWlyuI

 

https://www.youtube.com/watch?v=RdwYX8MnntA

https://youtu.be/RdwYX8MnntA

 

 

 

FUENTE:

http://caminante-wanderer.blogspot.com.es/2016/10/odiosas-comparaciones.html

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https://www.youtube.com/watch?v=dApWNfJgGC4

https://youtu.be/dApWNfJgGC4

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Santa Misa en la cena del Señor – 09/04/2009

https://www.youtube.com/watch?v=4rBJWPri6oU&feature=youtu.be

https://youtu.be/4rBJWPri6oU

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1942

https://www.youtube.com/watch?v=e7k8ZuO8JZk

https://youtu.be/e7k8ZuO8JZk


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