Archive for the ‘Heroísmo’ Category

TOMÁS SALVADOR, ESCRITOR FALANGISTA, que estuvo en la Blau Division…

12 septiembre, 2017

TOMAS SALVADOR ESCRITOR ,DE LA BLAU,  QUE CONOCIÓ Y AMÓ A RUSIA.

A LA VISTA DE LAS CÚPULAS DE LA CATEDRAL DE SAN ISAAC ,DE PETROGRADO ,DIJO:

UN DIA RESUCITAREIS…  

Y LA PROFECIA CUMPLIOSE

 

TOMÁS SALVADOR VALCANALILLO (1)

 

Tomás Salvador murió a 23 de junio de 1984 casi en la miseria nadie lo recuerda yo sí. España es mal pagador con sus genios. Castilla desprecia lo que ignora y teme al talento y a los que dicen la verdad pero su obra está ahí: Cuerda de Presos, División 250 (una de las mejores novelas escritas en Europa sobre la segunda guerra mundial narra la caída de Novgorod frente a Petrogrado el Día de la Resurrección, y un día resucitarán las cúpulas de la catedral de san Isaac y así ha sido; porque a lo último de la novela en medio del fragor del cerco de unos cuantos soldados españoles de infantería copados en el Lago Ilmen se formula la profecía de la resurrección de la ortodoxia con Putin,) “El atentado”, donde se avisa a los españoles de la peste terrorista en Vascongadas y en Cataluña “Les presento a Manolo”, “Las compañías blancas”, “el arzobispo pirata”, los atracadores”, la “nave”.

Seguramente hay en este palentino sin madera de héroe el mejor novelista de la generación de posguerra, el más cualificado narrador muy por encima de Cela pero tuvo un defecto: ser un falangista de izquierdas. Manuel de Agustí, Zunzunegui y Foxá el gran Foxá del Madrid de Corte a Checa se le acercan aunque no le igualan.

Agustín de Foxá se cansó pronto de la novela, se dio a la bebida. Agustí la ceniza fue árbol pondera la Cataluña industrial a la que admiraba Franco, y Zunzunegui componía unas novelas demasiado largas con Bilbao como escenario y eso cansa. En efecto, Salvador era el más completo luego vinieron Delibes, la Matute, la Quiroga y todo un tropel de féminas cuya abanderada sería la ovetense Dolores Medio a la que habría que calificar como la Jane Austen española.

Era don Salvador ▬ le conocí en carne mortal cuando fuimos Lalo Azcona y yo a entrevistarlo a Barcelona para el suplemento de Arriba y en honor a nosotros se puso una camisa azul vieja que le estaba prieta pues había engordado, regentaba un quiosco en la Diagonal ▬ muy sordo  a causa del estampido de un cañonazo en la batalla de Krasnii Bor cuando un disparo del 105 le trepanó los tímpanos.

Los organillos de Stalin zurraban a discreción y la artillería alemana disparaba contra el palacio deCatalina la Grande.

Era gordo. Era falangista sindicalista y bonachón y además de Palencia de Villada cerca de Fromista cuna del románico. Tales vicisitudes acaso le marcaron; también fue policía de Franco. Leía novelas de Agalla Christie, y eso  por lo visto no se perdona.

Quadecausa,  sus obras yacen en el olvido y sólo unos pocos escogidos tenemos la fortuna de releer a Tomás Salvador, que resucitarán algún día como resucitaron las cúpulas doradas de la catedral de Novgorod.

Tampoco se  le perdona que vistiera camisa azul, que tuviera un genio endiablado mandase a los machacas  a tomar polculo con un gran sentido del humor y que en su gran novela “Cuerda de Presos” hiciera un canto a la Guardia Civil.

Se trata de un escritor versátil, todo terreno; escribía con tal facilidad una novela de espionaje como otra de contexto histórico y al cabo acabó escribiendo cuentos para niños. Fue un pionero y un dechado de la Literatura Infantil en España. Redactaba muy bien quizá demasiado bien y con harta  humildad.

Tan pronto abordaba una narración de ciencia-ficción como retrataba el tiempo de la edad media estudiando a un personaje tan inabordable como fue Pedro I el Cruel en sus Compañías Blancas. En “Historias de Valcanillo” novela en la cual revive los tiempos palentinos de su infancia y estudia la psicología del tonto del pueblo realiza un verdadero tour de force psicológico.

A través de Jacintón disminuido psíquico el lector se va a adentrar en el complejo mundo de una villa castellana con sus esplendores y miserias a mediados del pasado siglo. la agnición  o pasapalabra que se repite a lo largo del libro es la siguiente:

▬ ¿Por qué lloras, Jacintón?

▬ Porque me da la gana.

Es menester ser un poeta de recursos para desenvolverse en un asunto tan difícil como es el del retraso mental pero este novelista lo aborda con solercia y ternura sin caer en los tópicos al uso. El temblor de un cierto lirismo lleno de piedad cervantina envuelve toda la narración. Hay siempre un ángel de la guarda que protege a los inocentes de los peligros el tonto de Valcanillo va por ahí repitiendo su estribillo de no quiero, no me da la gana, y si le dicen algo se planta a llorar. Ahí está la real gana de los españoles  una idea que no se encuentra en ninguna otra lengua indoeuropea. Da rienda a lo fantástico y hay pasajes  como cuando el protagonista conversa con los ángeles que recuerdan por su fuerza impetuosa a Gogol.

A Jacintón le echan también del infierno y en el cielo no lo quieren tal vez tenga una plaza en el limbo pero el limbo ya no lo existe lo dijo uno de los últimos papas. Así que menudo panorama.

¿Por qué lloras, Jacintón? Porque me da la gana.

 

12/09/2017

FUENTE:

https://antonioparragalindo.blogspot.com.es/

Crónicas… de Bernal Diaz del Castillo

27 junio, 2016

  http://pictures.abebooks.com/LAPALMA40/md/md19444493536.jpg Este volumen es la primera parte de la gran obra literaria sobre la conquista de Nueva España, de cuyo autor, Bernal Diaz del Castillo,  todos los elogios son pocos… Ahora estoy buscando la segunda parte , pues es necesario leer la obra completa…   … Oviedo, 27 de Junio de 2016, Anno Domini    

 

&&&

NOTA: Se puede leer una verswión en PDF de “La  historia verdadera…”

en 

http://biblioteca-electronica.blogspot.com

 

http://www.historiadelnuevomundo.com/docs/Conquista-Nueva-Espana-Bernal-Diaz-del-Castillo.pdf

“La manipulación de los indignados”.

16 enero, 2013

 

Stéphane Hessel y la decadencia

del movimiento 15 de mayo”.

No necesitamos una mitología prefabricada sobre la resistencia francesa para enfrentar los poderes oligárquicos del momento: aquello que urge hoy es una racionalidad que nos permita analizar y comperender cómo se ha pasado en occidente de los discursos humanitarios de la posguerra a la realidad brutal de los mercados financieros, a la impunitat del genocidio perpetrado en nombre de idearios progresistas, al escándalo permanente del Tercer Mundo, a las agresiones imperialistas por el dominio de las reservas del petróleo y a los delirantes designios expansionistas bíblicos del Estado de Israel.

Jaume Farrerons, licenciado en filosofía por la Universidad de Barcelona, intentará explicar las causas del fracaso del movimiento indignado analizando la influencia nefasta que, a su entender, ha ejercido la figura de Hessel, un diplomático profesional que se descolgó en un momento crucial de crispación social para entregar a la ciudadanía la pólvora doctrinal con que, supuestamente, se haría saltar por los aires el sistema oligárquico en crisis. Pero, ¿y si era en realidad una pólvora ya mojada donde se preservaban los valores esenciales de ese mismo sistema?

El autor pretende demostrar, basándose en fuentes absolutamente fiables, que el estamento político actual, a escala mundial, no es sólo corrupto e incluso criminal, sino responsable de auténticos genocidios -los peores de la historia-, los cuales han quedado olvidados e impunes gracias a los dispositivos de manipulación que son la prensa, la televisión, el denominado “mundo de la cultura” y la propaganda política. Todo ello haciendo referencia a obras de personajes como Illan Pappé, Israel Shahak, Zygmut Bauman, Norman Finkelstein, Lenni Brenner, Alfred de Zayas, Gilles Macdonough, Stéphane Courtois, Jörg Friedrich, James Petras, James Bacque, John Sack, Daniel Goldhagen y Noam Chomsky, entre otros.

Así, se propone que el movimiento indignado haga autocrítica, que se libere de la influencia ideológica de Hessel y enfoque el ataque al estamento político corrupto no como un intento de reconstruir la obsoleta sociedad de consumo socialdemócrata, sino como un proyecto de creación ex novo de una democracia popular participativa basada, en primer lugar, en la verdad racional y en el rechazo de todas las utopías que el sistema neoliberal utiliza para fomentar la constante reinversión del capital, la fabricación de nuevos productos que supuestamente han de traernos la felicidad, cuando sólo nos traen una creciente miseria moral. Quizá los valores hedonistas y eudemonistas defendidos actualmente por los indignados no serían, en definitiva, revolucionarios, antes bien los auténticos pilares ideológicos de la sociedad burguesa en la que todavía vivimos. Serían, en suma, la fuente doctrinal de justificación no sólo de la opresión económica, sino de todas las masacres que han acompañado el desarrollo de la oligarquía financiera desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948.

Martes, 15 de enero, a las 19:00 h., en la Sala de Graus de la Facultat de Lletres (Universitat de Girona).

Organiza: ASSOFIA – Associació d’Estudiants i Professors de Filosofia.

assofia.mail@gmail.com

La Marca Hispànica, 25 de desembre de 2013

http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/12/conferencia-de-jaume-farrerons-en-la_25.html

San Pelagio, víctima de un emir (sodomita) de Córdoba

27 junio, 2012

Sería interesante averiguar por qué  el Día del “Gay Pride”   u “Orgullo” (?) de ser homosexual se celebra exactamente, cada año, alrededor del dia 26 de junio, dia en  que la Iglesia Católica conmemora el martirio del niño Pelayo, asesinado en el “Al-Andalus” musulmán en el año 925, por negarse  a satisfacer los apetitos libidinosos del emir Abderramán III.

Hoy todavía, en Oviedo (Asturias, España) se conservan las reliquias del niño San Pelayo, precisamente en el convento de las monjas llamadas “pelayas”.

En el blog asturiano “Las libertades” se publica un post titulado “San Pelayo, contra los abderramanes democráticos” el cual reproducimos a continuación:

Hoy 26 de junio celebra la Iglesia la festividad de San Pelayo, mártir (911-925). Santo del Reino de Asturias, pariente de San Rosendo y de la realeza asturiana. Mártir no sólo por no renegar de su Fe frente a los mahometanos, sino sobre todo por defender su pureza frente a los aberrosexualistas (esos pervertidos que son ridículamente llamados «homosexuales» o «gays»). Santo patrón de los niños y jóvenes carlistas. Desde Oviedo, esta antigua corte de la Monarquía asturiana que custodia sus reliquias, lo recordamos reproduciendo una antigua entrada de la desaparecida web Atrévete a pensar, y con unas apostillas de actualidad a continuación.

El joven murió martirizado por negarse a ser sodomizado por el sultán de Córdoba. Como afrenta, el «Orgullo Gay» se celebra siempre el siguiente fin de semana a su festividad: 26 de junio. Adalides de la tolerancia…

Su biógrafo dice que era tardo para la sonrisa; sin razón ninguna para no creerlo, aceptamos su testimonio y hasta puede ser que al final de la hagiografía terminemos por darle la razón. Nacido en la actual Galicia, a orillas del Miño; solía jugar con los otros chicos en el pórtico de la episcopal de Tuy. Era sobrino del obispo Hermogio; por eso estudiaba gramática en la escuela junto a la catedral, donde se iba aprendiendo el salterio día a día; también en los días más solemnes se unía al canto mozárabe y actuaba como monaguillo en las funciones litúrgicas.

Pero aquello quedaba lejos. Ahora lo habían metido en la cárcel de Córdoba, donde los cuerpos de sus compañeros estaban sujetos con cadenas y grilletes; aquellos esclavos daban un hedor nauseabundo, pero a todo se acostumbra uno; un guardia con látigo iba a por ellos para llevarlos a sus tareas de arreglar jardines, limpiar mezquitas, atender los baños, arrimar tierra y amontonar ladrillos para las construcciones. Al regreso contaban que era inabarcable el trabajo que había en aquella ciudad enorme.

A Pelayo le habían dicho que le llevaban a ver al tío, y no le mintieron del todo, porque vio a Hermogio que estaba en la prisión, ya enfermo y hecho un viejo. Lo habían apresado el año anterior en la batalla de Val de Junquera (920) y desde allí lo llevaron a Córdoba. Pelayo era su rescate porque, al no llegar el oro, más valía un joven que un viejo.

El niño pensó que aquella situación acabaría pronto; así se lo aseguró su tío, pero con lo enfermo que iba al pasar el Duero, nada más llegó a saberse del obispo. Es verdad que de vez en cuando venían oleadas de prisioneros nuevos; pero en los cuatro años que pasó en la prisión, cada día repetía al anterior y fijaba al de mañana. Pelayo tenía permitido estar en otras estancias mientras sacaban a los mayores para el trabajo diario; como no había alborotado, ni dado un problema, ni se había unido a ninguna insurrección, hasta se había ganado la confianza de sus guardianes; pasaba bastante tiempo leyendo códices a escondidas y por la noche preguntaba lo que no entendía a los clérigos presos. Aprendió a discutir con carceleros y con los dueños de las casas ricas donde lo pusieron a trabajar de día; supo atraer su simpatía y respeto. Aquel chico valía la promesa de dinero.

Comprendió la corrupción generalizada de Córdoba, que a la vez era fortaleza, poder, arte, libros, bullicio, mercado con una gran cantidad de gente que compraba y vendía, reía, vociferaba más que hablaba, estaba contenta, y con frecuencia escuchaba a poetas que solían cantar las gracias de los mancebos. Tuvo tiempo de ver la confusión moral generalizada del lugar donde vivían hacinados los trabajadores esclavos y los presos sometidos a condena, y allí mismo necesitó energía heroica para guardar su pureza. Por eso decía «Dios quiera que no me vea en apuros más terribles». Porque allí se enteró de que los altos cargos se compraban con la prostitución de las conciencias; sí, al renegar de la religión venían sin mucho esfuerzo las casas, los palacios con esclavos del mediterráneo o judíos comerciantes de Alemania o de Francia, oro y tierras. Era la política de Abderramán III, que los hacía instrumentos útiles y manejables al cambiar de religión y prestarle infames servicios.

El joven Pelayo no cedió cuando lo llamaron a prestarlos aunque lo llevaran con protocolo al fastuoso ambiente cortesano, donde había alfombras y tapices, vasos de plata, aromas exóticos y guardianes sudaneses. Iba todo bañado, limpio, elegantemente vestido y perfumado; así lo presentaron ante el emir Abderramán III, el Victorioso, hombre dominado por la sensualidad, aunque los historiadores lo alaben por su corazón bondadoso. Las promesas de honor, riqueza y poder si se hacía musulmán se quedaron pequeñas. Sus palabras: «Soy cristiano y lo seré. Tus riquezas no valen nada. No voy a renegar de Cristo que es mi Señor y el tuyo, aunque tú no lo quieras». Y «Atrás, perro» (echándose para atrás, cuando intentaba tocar su ropa aquel soberano) «¿crees que soy como esos jóvenes infames que te acompañan?». Y rezó: «Señor, líbrame de las manos de mis enemigos».

Una catapulta de guerra lo lanzó desde un patio del alcázar hasta la otra orilla del Guadalquivir; como aún vivía, un guardia negro le cortó la cabeza con la espada. Era el primer cuarto del siglo X.

Su cuerpo fue trasladado a León, y más tarde a Oviedo, donde se veneran actualmente sus reliquias en el monasterio de benedictinas que lleva su nombre.

Los «gays» no se inventaron en el siglo XXI. Ni los mártires. Ya ves, Pelayo, cuando tanto invertido de uno y otro sexo campea hoy gritando por sus derechos, tú te quedas en la Historia como ejemplo de los que mueren por no querer serlo.

Según otras fuentes, San Pelayo fue mutilado y descuartizado antes de decapitado. Los sodomitas y los mahometanos (en verdad esto es a menudo redundante) se han distinguido siempre por lo satánico de su crueldad y de su odio.

El monasterio que custodia sus reliquias es el que lleva su nombre, el de las populares Pelayas. A ellas pertenecen (en derecho, lo que de hecho y contra derecho perdieron con la inicua Desamortización, obra de los sucesores de Abderramán) los terrenos de la Fábrica de Armas de la Vega.

Inicua fue también la venta de nuestras fábricas de armas a esos otros aliados de Abderramán, la industria armamentista estadounidense. Pero ya se sabe que los políticos de la democracia gobiernan contra Asturias y contra España, igual que los apóstatas que a partir del siglo VIII colaboraban con los invasores mahometanos.

Ahora, con periódicas exhibiciones de hipocresía y contradicción, los mismos abderramanes y tropas auxiliares (los partidos y sindicatos del sistema) se aprestan a cerrar la fábrica de armas y utilizar sus terrenos para la especulación urbanística (la misma que ha destrozado Oviedo y Asturias y que tanto ha contribuido a la recesión económica en que nos encontramos).

Que San Pelayo nos asista en la expulsión de los sucesores de Abderramán. Empezando por el que ocupa el Palacio de la Zarzuela y por sus aduladores y cómplices de aquí.

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Fuente: blog Las Libertades, Juventudes Tradicionalistas Asturianas

Günter Grass: lo que hay que decir

12 abril, 2012

El escritor alemán, públicamente linchado tras denunciar que Israel puede desencadenar una Tercera Guerra Mundial.

 Así, Grass encarna al perfecto alemán de posguerra, alemán antialemán que se considera autor del Holocausto (“nosotros como autores”). Vulnerando todos los principios del derecho penal, que limita a autoría a los individuos perpetradores, Grass satisface a la oligarquía resucitando el viejo cachivache preilustrado e irracional de la culpabilidad colectiva. Alemana, por supuesto. Nadie protestó entonces, cuando Grass se describió a sí mismo como genocida. Al contrario: lo hizo en los términos que el estamento político “cipayo” de ocupación gusta de utilizar contra su propio pueblo, al que -moral y materialmente- se dedica a extinguir sobre la faz de la tierra para bien consumar, de modo paulatino e imperceptible, el plan Kaufman/Morgenthau diseñado en 1941 (verdadero desencadenante del holocausto en la medida en que existió algo remotamente parecido al relato que nos incrusta en el cerebro la prensa y la televisión al servicio de la oligarquía). Por ello, ante tan ejemplar sumisión, encarnada por Grass, resulta sorprendente que alguien pueda siquiera insinuar que el escritor alemán es un nazi, un antisemita o cosa semejante.

Los párrafos de arriba pertenecen a Jaume Farrerons quien, en su blog FILOSOFÍA CRíTICA, transcribe un pasaje de un libro que contiene afirmaciones no solamente antinacionalsocialistas, sino incluso antialemanas, vertidas en el año 1990 por el Premio Nobel Günther Grass en su obra Schreiben nach Auschwitz :

Escribe Jaume Farrerons: Se opone Grass, com es bien conocido, a la reunificación alemana y, a mi entender, argumenta una de las más penosas teorías antialemanas que nunca haya escuchado. Transcribo literalmente: “quiero, para terminar, enfrentar la ruptura, la quiebra de la civilización que es Auschwitz, con ese deseo alemán de reunificación. En contra de toda tendencia forzada por el estado de ánimo, en contra del poder adquisitivo de la Alemania occidental -un un marco alemán fuerte se puede conseguir hasta la unidad-, sí, incluso en contra del derecho a la autodeterminación, que corresponde indiviso a otros pueblos, en contra de todo esto habla Auschwitz, porque uno de los requsitos para lo monstruoso, junto a otras fuerzas motrices más antiguas, fue una Alemania fuerte, una Alemania unificada. / Ni Prusia, ni Baviera, ni siquiera Austria hubieran podido, por sí solas, desarrollar y aplicar los métodos y la voluntad del genocidio organizado: tenía que ser la gran Alemania. Tenemos todas las razones para tener miedo de nosotros mismos como unidad capaz de actuar. Nada, ningún sentimiento nacional por muy idílicamente que se coloree, ninguna afirmación de buena voluntad de los que han nacido después puede relativizar ni eliminar a la ligera esa experiencia, que, nosotros como autores y las víctimas con nosotros, tuvimos como alemanes unificados. No podemos pasar por alto Auschwitz. No deberíamos, por mucho que nos atrajera, tratar de realizar ese  acto de violencia, porque Auschwitz forma parte de nosotros, es una marca a fuego permanente de nuestra historia y -¡como ganancia!- ha hecho posible un entendimiento que podría expresarse así: por fin nos conocemos” (Grass, G., Escribir después de Auschwitz. Reflexiones sobre Alemania: un escritor hace balance de 35 años, Barcelona, Paidós, 1999, pp. 56-58).

Günter Grass se ha limitado a proclamar, con una extraordinaria e inesperada valentía, lo que piensan millones de personas en Alemania y en el resto de Occidente: la criminal hipocresía de la extrema derecha judía, el racismo supremacista del sionismo, el imperialismo israelí y, en definitiva, la amenaza que la banda asesina de Tel Aviv supone para la paz mundial:

schweige nicht mehr,weil ich der Heuchelei des Westensüberdrüssig bin
No sigo callando porque estoy harto de la hipocresía de occidente.
Doch warum untersage ich mir,jenes andere Land beim Namen zu nennen,in dem seit Jahren – wenn auch geheimgehalten -ein wachsend nukleares Potential verfügbaraber außer Kontrolle, weil keiner Prüfungzugänglich ist?
Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?
Das allgemeine Verschweigen dieses Tatbestandes,dem sich mein Schweigen untergeordnet hat,empfinde ich als belastende Lüge und Zwang, der Strafe in Aussicht stellt,sobald er mißachtet wird;das Verdikt “Antisemitismus” ist geläufig.
El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.
¡Escándalo! !Intolerable! !Blasfemo! ¡Pretende pensar por sí mismo saliéndose del Esquema Narrativo Obligatorio! ¡Ofensor del Templo y NAAAAZI! Una termitera de insectos a sueldo de Sión se han arrojado inmediatamente sobre la yugular del escritor. No sólo eso: el delincuente universal Benjamin Netanyahu, jefe de la organización genocida más conocida como “Estado de Irael”, le ha recordado a Grass su pasado en las SS. En suma, asistimos a una comedia teatral del siguiente jaez: “se le otorgará a usted el Premio Nobel, pero siempre que se atenga al guión de Hollywood o, en el peor de los casos, se quede calladito. Si osa protestar, o sea, decir la verdad, tratando con ello de rentabilizar contra el antifascismo la autoridad moral del “prestigioso galardón” (concedido a terroristas judíos) o cuestionar el proyecto ultraderechista hebreo del Eretz Israel, de forma automática pasará usted a transmutarse súbitamente en un nazi indigno y, como tal, se le retirará el derecho de tomar la palabra desde el ‘lado correcto’ de la vida.” Porque “la palabra” está habitualmente comprada, pero cuando incluso el mecanismo de bochornosa autocensura no funciona, entonces, como un resorte, se desencadena el recurso a la difamación. Hemos conocido muchos casos similares, Günther Grass no es el primero ni será el último.
“Serví en las SS”
Günther Grass, “preceptor moral de Alemania”, confesó muy tardiamente, en 2006, y poco antes de publicar su autobiografía, que con 15-17 años había servido en las SS. Bien, ¿y qué? ¿No pactaron y colaboraron los fundadores del actual Estado de Israel nada menos que con la cúpula del III Reich? ¿No les ofrecieron a los SS alianza contra sus adversarios occidentales a cambio de la aplicación del programa sionista, que coincidía sin más con el programa nazi: expulsión de los judíos, traslado a Israel? ¿No se puso en marcha ese plan conjunto nazi-sionista hasta que el estallido de la guerra hizo imposible su continuidad? ¿No se emitió una medalla conmemorativa que hermana la Esvástica con la Estrella de David? ¿No intentaron entonces los nazis “librarse” de los judíos transportándolos a Madagascar? ¿No fue a la sazón precisamente Inglaterra la que imposibilitó la operación? Si los propios dirigentes israelíes han sido colaboradores de los nazis, si hasta el propio Habermas, cumbre del pensamiento filosófico alemán de izquierdas, tuvo que comerse una carta en la que cantaba loas al régimen nazi, ¿por qué iba a resultar tan especialmente grave que un muchacho alemán de la época se alistara en las SS? ¿Todavía no nos hemos enterado de que medio mundo fue nazi o pronazi, empezando por los propios sionistas? ¿De que en aquel tiempo el nacionalsocialismo arrastró a millones de personas de decenas de países, entre las cuales no sólo se contaban adolescentes inmaduros, sino, por ejemplo, la cumbre de la filosofía del siglo XX, Martin Heidegger (o Ferdinand Céline, Ezra Pound, Knut Hamsun y tantos otros)?
Quizá Grass esté empezando a comprender lo que en miles de blogs como Filosofía Crítica y en todo el mundo se viene repitiendo desde hace años a tenor de una simple lectura de libros de historia, obras que se encuentran ya en todas las bibliotecas públicas, pero que los medios de comunicación mantienen ocultos a las grandes masas que “no leen libros”, es decir, a aquellos que construyen su imagen del mundo a partir de la información selectiva que la televisión les transmite. Tal vez Grass haya entrado en un proceso de lento deslizamiento hacia posiciones antisistema y eso se nota incluso en sus “confusiones”… Porque Grass erró quizá el número de prisioneros alemanes exterminados en la URSS, pero se quedó cortó si a esos prisioneros sumamos las víctimas de los bombardeos terroristas aliados y las víctimas alemanas de posguerra, que suman, como mínimo, 8 millones de personas.
Pero lo más repugnante de todo el asunto es que, como venimos subrayando, en 1990 ya había Grass concedido de alguna manera su participación colectiva en el presunto Holocausto cuando habla de “nosotros, los autores”, refiriéndose a los alemanes. ¿No resultaba esto mucho más serio, moral y políticamente hablando, que servir como menor de edad en la SS sin disparar un solo tiro? Desde luego, antójase mucho más grave el mea culpa de 1990, pero éste rezumaba el aroma de lo políticamente correcto, mientras que una cosa muy diferente sería el hecho que un ex SS ostente el Premio Nobel y, de propina, se atreva a criticar a Israel. !Un SS no puede ser “inocente” aunque no haya cometido delitos pues la SS fue declarada, en su conjunto, una organización criminal a cuya mera pertenencia acarreaba una imputación de culpabilidad! ¿Hay SS “inocentes” y, además, escritores geniales? Grass mismo es la escandalosa prueba de ello. Así, mientras pisoteaba a Alemania, observamos que Grass no era culpable de genocidio a pesar de incluirse simbólicamente entre los perpetradores de Auschwitz. Pero Grass pasa a convertirse en un antisemita, a título individual, a pesar de que no hubiera cometido ningún crimen, por haber vestido el uniforme SS. Curiosa inversión del sentido del derecho y de la moral.  ¿La diferencia? !La política, sólo la política, que actualmente decide a placer sobre tales significados! Cuestionar la ingeniería racial -limpiza étnica, exterminio selectivo, deportación, colonización- de Tel Aviv lo cambia todo. Constatamos, en definitiva, por enésima vez, el torticero funcionamiento del universo mental antifascista, un mundo orwelliano en el que se pasa ad hoc de Premio Nobel a no-persona (“nazi”) en cuestión de horas y en función de los intereses, instantáneos y cambiantes, del régimen oligárquico.
Crítico del sistema capitalista liberal
Günther Grass no se ha limitado a vulnerar el tabú que prohibe a las personas “decentes” (=fariseos de la oligarquía) cualquier crítica de la política islaelí, también se atrevió a cuestionar el sistema en su conjunto en una entrevista tan polémica como veraz que parecía iniciar el camino de una disidencia:

Gunter Grass: “Urge poner en cuestión el sistema en su conjunto”

El patriarca de la literatura alemana arremete, indignado, contra la degeneración de la democracia
A sus 83 años, Günter Grass se muestra más enfadado que nunca. El patriarca de la literatura alemana arremete contra los bancos yel sistema financiero que, dice, anulan la democracia y secuestran a gobiernos y parlamentos. Grass se mete con los medios de comunicación, que para ser conformistas ya ni siquiera necesitan censura, denuncia la inadvertida transformación del ejército alemán en una máquina orientada hacia la intervención exterior y compuesta por “mercenarios”. La ocasión fue el décimo aniversario de una asociación de periodistas de Hamburgo, en la que el Nobel de literatura 1999 pronunció un discurso en plena sintonía con los indignados europeos.
En primer lugar los bancos. Sus directivos y grandes accionistas forman, “una sociedad paralela”, dice Grass. Los bancos viven “una vida propia”. “Las consecuencias de sus economías basadas en el riesgo, las pagan los contribuyentes”. “Han tomado como rehenes al parlamento y al gobierno”, pero son insaciables y “siempre están hambrientos”.
También los medios son prisioneros. Para extorsionarlos ya no se precisa censura, “basta con negarles publicidad”, dice. En esas condiciones es imposible “explicarle a la opinión pública los abusos de poder de los lobbies”. Contra ellos hay que interponer “estrictas barreras” de protección alrededor del Bundestag, el parlamento alemán, para poder mantener a raya a los lobbistas.
“La degradación de los ciudadanos de la antigua Alemania del Este y sus descendientes a la condición de alemanes de segunda clase se ha convertido en un hecho tan evidente que la mayoría de los jóvenes abandonan sus ciudades y se van al oeste. Algunas regiones empiezan a despoblarse y muchas veces los que se quedan son los radicales de extrema derecha, que son lo que dan el tono en las zonas abandonadas”, denuncia el escritor. Mientras tanto, Alemania pretende aplicar en Grecia una medicina de fideicomisos y privatizaciones, no muy diferente a la que condujo a esos resultados en Alemania del Este.
“La creciente deriva hacia una sociedad de clases con una mayoría empobrecida y una grasienta minoría rica, la montaña de deudas cuya cima está cubierta por una nube de ceros, la incapacidad y manifiesta impotencia del parlamento electo frente al poder de los lobbies y al completo dominio de los bancos”, todo eso, dice Grass, “nos urge a hacer algo inaudito: poner en cuestión el sistema en su conjunto”.
El capitalismo neoliberal , dice, “ha degenerado en una máquina de destrucción del capital, bien lejos de los éxitos de la economía social de mercado”.
Es un “Moloch asocial”, que “ninguna ley puede atajar”, dice. Y se plantea la pregunta: ¿tiene aun la democracia parlamentaria la fuerza y la voluntad de contrarrestar esta decadencia, o vamos a continuar manteniendo en el ámbito de lo no vinculante todo intento de reforma de los bancos con la excusa de que “eso sólo se puede arreglar a nivel global”?
Rafael Poch
La Vanguardia, 9 de agosto de 2011
No hace falta ser un monstruo para padecer la imputación de “fascista” (=criminal), acusar a Israel de abrigar intenciones criminales y reconocer a voz en grito que el sistema actual es un fraude. Hasta un Premio Nobel puede compartir estos rasgos con nosotros, pobres ratas de la RAO (Resistencia Anti-Oligárquica). Pero ya vemos que ni siquiera a Günther Grass le permiten disentir sin deshonor ni rabiosa diabolización. Como reconoce el sociólogo de izquierdas James Petras, el sionismo es el estalinismo de nuestro tiempo. La campaña de linchamiento resulta poca cosa, comparado con lo que nos espera, pero los latigazos del dispositivo oligárquico tienen también un efecto pedagógico: al obligarles a quitarse la máscara, los torturadores ya no pueden llenarse la boca con la bazofia de la “democracia” y los “derechos humanos”. Los torturadores están sentados en las poltronas. Los torturadores son los antifascistas. Y, al igual que bajo el régimen de Stalin, los disidentes serán acusados de “fascistas”, no importa qué méritos, morales o intelectuales, presenten en su descargo.
Günther Grass defiende su poema ante los ataques de la termitera sionista:
http://www.cuartopoder.es/detrasdelsol/las-razones-de-gunter-grass/1613
El poema, una joya para todas las personas que todavía se lavan en medio de la pocilga sionista de mentiras y crímenes justificados apelando al mantra de Auschwitz :
Günther Grass
Warum schweige ich, verschweige zu lange, was offensichtlich ist und in Planspielen geübt wurde, an deren Ende als Überlebende wir allenfalls Fußnoten sind.
Es ist das behauptete Recht auf den Erstschlag, der das von einem Maulhelden unterjochte und zum organisierten Jubel gelenkte iranische Volk auslöschen könnte, weil in dessen Machtbereich der Bau einer Atombombe vermutet wird.
Doch warum untersage ich mir, jenes andere Land beim Namen zu nennen, in dem seit Jahren – wenn auch geheimgehalten – ein wachsend nukleares Potential verfügbar aber außer Kontrolle, weil keiner Prüfung zugänglich ist?
Das allgemeine Verschweigen dieses Tatbestandes, dem sich mein Schweigen untergeordnet hat, empfinde ich als belastende Lüge und Zwang, der Strafe in Aussicht stellt, sobald er mißachtet wird; das Verdikt “Antisemitismus” ist geläufig.
Jetzt aber, weil aus meinem Land, das von ureigenen Verbrechen, die ohne Vergleich sind, Mal um Mal eingeholt und zur Rede gestellt wird, wiederum und rein geschäftsmäßig, wenn auch mit flinker Lippe als Wiedergutmachung deklariert, ein weiteres U-Boot nach Israel geliefert werden soll, dessen Spezialität darin besteht, allesvernichtende Sprengköpfe dorthin lenken zu können, wo die Existenz einer einzigen Atombombe unbewiesen ist, doch als Befürchtung von Beweiskraft sein will, sage ich, was gesagt werden muß. 
Warum aber schwieg ich bislang? Weil ich meinte, meine Herkunft, die von nie zu tilgendem Makel behaftet ist, verbiete, diese Tatsache als ausgesprochene Wahrheit dem Land Israel, dem ich verbunden bin und bleiben will, zuzumuten. 
Warum sage ich jetzt erst, gealtert und mit letzter Tinte: Die Atommacht Israel gefährdet den ohnehin brüchigen Weltfrieden? Weil gesagt werden muß, was schon morgen zu spät sein könnte; auch weil wir – als Deutsche belastet genug – Zulieferer eines Verbrechens werden könnten, das voraussehbar ist, weshalb  unsere Mitschuld durch keine der üblichen Ausreden zu tilgen wäre.
Und zugegeben: ich schweige nicht mehr, weil ich der Heuchelei des Westens überdrüssig bin; zudem ist zu hoffen, es mögen sich viele vom Schweigen befreien, den Verursacher der erkennbaren Gefahr zum Verzicht auf Gewalt auffordern und gleichfalls darauf bestehen, daß eine unbehinderte und permanente Kontrolle des israelischen atomaren Potentials und der iranischen Atomanlagen durch eine internationale Instanz von den Regierungen beider Länder zugelassen wird.
Nur so ist allen, den Israelis und Palästinensern, mehr noch, allen Menschen, die in dieser vom Wahn okkupierten Region dicht bei dicht verfeindet leben und letztlich auch uns zu helfen.

8 torres indestructibles

24 mayo, 2011

Las 8 Torres evocan las 2 Torres que relata Tolkien en su grandiosa obra “El Señor de los Anillos”. Estas construcciones ciclópeas nos hablan de una civilización destruida por el fuego infernal del fósforo y del azúfre, tragedia que ocurrió hace miles de años… aunque los documentos recojan una datación correspondiente al período comprendido entre los años 1940 y 1944…


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