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En Kazajistán, se inauguró el Memorial de Spassk

11 11UTC junio 11UTC 2015

Karagandá:
Un monumento recientemente inaugurado en esta región de Kazajistán recuerda a los españoles presos en el Gulag, que agrupó a republicanos y miembros de la División Azul
LUIZA IORDACHE /JAVIER ARMESTO
13/06/2015 05:00
El pasado 31 de mayo, fecha de la Conmemoración de las Víctimas de la Represión Política en la República de Kazajistán, se inauguró en el Memorial de Spassk un monumento en memoria de los españoles allí fallecidos entre 1941 y 1954. Como cada año, el pasado volvía a fundirse con el presente. Pero esta ocasión era especial para los españoles. España homenajeaba por primera vez a sus víctimas, las que perdieron la vida en la estepa de Karagandá, en Spassk 99 y Kok-Uzek, campos de trabajos forzados para presos soviéticos, prisioneros de guerra e internados civiles extranjeros durante la época estalinista. Al menos 34 gallegos pasaron varios años cautivos en estos campos y uno de ellos, Manuel Dopico, pereció y se encuentra allí enterrado.

CEMENTERIO DE SPASSK
galicia

Así era la vida en el Gulag
La historia de Spassk, pequeña aldea de la antigua República Socialista Soviética de Kazajistán, está relacionada con la expansión del sistema de campos de trabajos y colonias de la URSS, el Gulag, acrónimo de Glávnoe upravlenie laguérei o la Dirección General de los Campos. Con el fin de desarrollar la agricultura en Karagandá y utilizar a los presos como mano de obra, la OGPU, el órgano de seguridad del Estado soviético, creó en 1931 el Karlag, el campo de trabajos forzados de Karagandá, uno de los más extensos y duraderos del Gulag. Hasta 1941, por aquellas alambradas pasaron miles y miles de presos, especialmente soviéticos, condenados a largos años de reclusión por delitos políticos y comunes.El estallido de la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la «Gran Guerra Patria», tras la invasión de la URSS por las tropas nazis en junio de 1941, determinó a las autoridades soviéticas a abrir nuevos campos o a reformar algunos ya existentes, en interés de la seguridad estatal. Tal fue el caso de Spassk, división que pertenecía al Karlag. Así, por orden del NKVD o Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos, sucesor de la OGPU, el 5 de julio de 1941 se creó el campo de Spassk Nº 99, destinado a prisioneros de guerra e internados civiles extranjeros. Con el mismo fin, en la región de Karagandá funcionaron otros tres, el lager de Baljash Nº 37 y los de Dzhezkazgan Nº 39 y Nº 502. Técnicamente estos campos, como otros repartidos por la Unión Soviética, no pertenecían al Gulag, sino al GUPVI, la Dirección General de Prisioneros de Guerra e Internados del NKVD.Janagul Tursinova, directora del Archivo Estatal de la Región de Karagandá, señala que por el campo de Spassk 99 pasaron unos 66.000 prisioneros de guerra de 40 nacionalidades. Entre ellos, unos 127 prisioneros de la División Azul capturados en los alrededores de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial, según consta en las fichas halladas en los Archivos Nacionales de la República de Kazajistán por el director de esta institución, Marat Absemetov. Aun así, ésta es sólo una cifra parcial, ya que más de 300 divisionarios sufrieron cautiverio en la Unión Soviética. Según datos oficiales, la URSS hizo más de 4 millones de prisioneros de guerra, en su mayoría alemanes, pero también soldados de otros países que lucharon con el Eje en contra de los Aliados, como austríacos, italianos, húngaros, rumanos y japoneses, entre otras nacionalidades.Entre las 152 fichas recuperadas, también figuran las de 24 pilotos y marinos republicanos en calidad de internados civiles que vivieron separados de los prisioneros de guerra en Spassk 99 y otro campo próximo, el de Kok-Uzek. Investigaciones realizadas desde España confirman que el número de internados republicanos allí confinados fue más elevado, unas 70 personas, entre pilotos, marinos y maestros de los «niños de la guerra», sorprendidos por el desenlace de la Guerra Civil en la URSS, en comisión de servicio para el Gobierno de la República. Con anterioridad al internamiento en Karagandá, estos internados sufrieron cautiverio en campos duros del Gulag, como también lo hicieron otras 280 personas del bando republicano entre 1940 y 1957. Así, unas 350 víctimas pasaron por el Gulag: marinos, pilotos, exiliados políticos en la URSS, «niños de la guerra» evacuados a aquel país durante la Guerra Civil, maestros de éstos, y republicanos capturados en Berlín por el Ejército Rojo en 1945. Ellos forman parte de la memoria del Gulag que recluyó a unos 18 millones de personas, además de otras millones de víctimas del exilio y la deportación.Muchos divisionarios y republicanos lograron sobrevivir a los rigores concentracionarios y regresar a España, repatriados en el buque Semíramis en 1954, en las expediciones del Krym de 1956 y 1957 o de la Serguei Ordjonikidze de 1959. No obstante, el frío y el hambre, la pésima sanidad e higiene, las enfermedades y el trabajo forzado, se cobraron sus víctimas mortales también entre los españoles repartidos por los campos del Gulag y del GUPVI. En Spassk 99, sus cuerpos yacen junto a otros en una fosa común convertida ahora en memorial. Fuentes kazajas subrayan que de los 7.700 prisioneros fallecidos en Spassk 99, catorce eran españoles: once divisionarios, dos marinos y un piloto. No obstante, éste es un expediente todavía abierto. Los testimonios de supervivientes relatan el fallecimiento de otros seis marinos y una maestra española entre 1942 y 1947.Las alambradas de antaño, hoy desaparecidas, han sido progresivamente reemplazadas por monumentos que Alemania, Armenia, Bielorrusia, Corea, Estonia, Francia, Italia, Japón, Rumanía, Rusia, Ucrania, Polonia y otros países han levantado en memoria de sus ciudadanos. Desde el 31 de mayo de 2015, los españoles también tienen el suyo, un símbolo de respeto a la vida y a los derechos humanos atropellados por las circunstancias políticas y los regímenes dictatoriales de la época.La inauguración del monumento se hizo con la participación del embajador de España en Astaná, Manuel Larrotcha, miembros del cuerpo diplomático y funcionarios de la Embajada, del cónsul honorario de Kazajistán en Barcelona, Aquilino Matas, además de autoridades de la región de Karagandá y representantes de distintas empresas españolas que contribuyeron a que esta conmemoración fuese posible. El acto contó con la presencia de una delegación de familiares y asociaciones que viajaron especialmente a Kazaijstán para rendir homenaje a la memoria de los que perecieron y sobrevivieron en las estepas de Karagandá y al Gulag.Estaban presentes José María Bañuelos, un «niño de la guerra» de 87 años que fue víctima de los tiempos lúgubres de la postguerra soviética y superviviente del Karlag; Javier Bilbao, nieto de Antonio Echaurren Ugarte, marino del Cabo Quilates enterrado en Spassk; Luis Montejano, hijo de Vicente Montejano Moreno, el último superviviente del grupo de pilotos de Kirovabad internados en Spassk; Inmaculada Rodríguez, hija del divisionario Eusebio Rodríguez, prisionero en Spassk; Elías y Ana Cepeda, hijos de Pedro Cepeda Sánchez, preso político en los campos de Intá, Abez y Karagandá; Natasha Ramos, hija de Francisco Ramos Molins, preso político en los campos de Potma y Kutschino; Dolores Cabra, secretaria general de Archivo, Guerra y Exilio, asociación que recupera la memoria republicana y vinculada al Arxiu Nacional de Catalunya, depositario del Fondo del Centro Español de Moscú; León Urzaiz y Carlos León, de Nexos Alianza, productora del documental Los olvidados de Karagandá, dirigido por Enrique Gaspar; Alfonso Ruiz de Castro, vicepresidente de la Fundación de la División Azul, entidad que preserva y difunde el conocimiento de lo que fue la División Española de Voluntarios; el general Salvador Fontenla, autor de diversos trabajos sobre la División Azul; periodistas de Informe Semanal y Carmen Clara Rodríguez, de EFE, que cubrieron la noticia; y Luiza Iordache, en calidad de historiadora, especializada en el exilio español en la URSS y las víctimas republicanas del Gulag.Pisar la misma tierra que sus padres o abuelos o pasear por los alrededores de un campo, parecido o idéntico a aquellos en que en su día estuvieron recluidos sus familiares, se convirtió en una experiencia única para los asistentes. Cada uno recorrió con sus propios pasos el cementerio de Spassk, sembrado aquí y allá con pequeñas cruces negras y otra grande que domina la estepa. Era ésta solo una parte de la ruta concentracionaria que emprendieron hace tiempo para recordar a sus seres queridos. Algunos lo hicieron con su testimonio, ayudando en la investigación y la divulgación, otros aportando los archivos personales de sus padres y sacando del baúl del exilio memorias, cartas y fotografías, testigos de otros tiempos y rumbos. Algunas de estas memorias han sido revisadas: Natasha Ramos revisó e hizo imprimir los escritos de su padre con el título Un camarada soviético ha apuñalado a otro camarada soviético, y Ana Cepeda hizo lo mismo recientemente al publicar Harina de otro costal.La ruta también incluyó una visita a los Archivos Nacionales de la República de Kazajistán, auspiciada por Marat Absemetov y Abay Naymanov, director del Fondo Vernadsky de Kazajistán. En las vitrinas del archivo se exponen documentos, expedientes y fichas, entre ellas de prisioneros e internados españoles. Estas últimas están reproducidas en el álbum con el que fueron obsequiados los familiares, disponible para consulta en el Archivo Histórico de Españoles en el Karlag, en la página web de la Embajada de España en Astaná.La última parada concentracionaria fue el Museo en Memoria de las Víctimas de la Represión Política, situado en Dolinka, en la antigua sede administrativa del Karlag. Nada más entrar, otra pequeña exposición recuerda a otros españoles, que en su búsqueda de libertad oprimida por un régimen dictatorial y los postulados del PCUS asumidos por el PCE en su exilio soviético, pararon al Archipiélago: Julián Fuster Ribó, el catalán nacido en Vigo, médico exiliado en la URSS y recluido en el campo de Kengir (Kazajistán), y cuyo archivo personal fue facilitado para la investigación por su hijo Rafael Fuster; y Pedro Cepeda Sánchez, «niño de la guerra» malagueño que intentó escapar de la Unión Soviética escondido dentro de un baúl de un diplomático argentino, y que fue a parar también al Karlag. Las realidades que vivieron ellos y demás presos llegan hasta el presente. Paulatinamente, el visitante se adentra en el sistema carcelario y la vida concentracionaria del Karlag, reconstruido con celdas de reclusión, pozos de tortura, salas de interrogatorio, mapas que cubren las paredes, barracones o el vagón Stolypin parado pero listo para embarcar a presos. El Museo de Dolinka impregna el Gulag en el recuerdo y la memoria. También los dos volúmenes sobre el Karlag, obsequios del centro y de su directora, Svetlana Bainova.Así, todos los caminos de la ruta concentracionaria y de la investigación desembocan en la recuperación de los nombres y apellidos de las víctimas procedentes de las Españas de antaño, que volvieron a encontrarse en tierras lejanas y que descansan en el cementerio de Spassk: el piloto Rafael Segura Pérez; los marinos Antonio Echaurren Ugarte, Secundino Rodríguez de la Fuente, Guillermo Díaz Guadilla, Manuel Dópico Fernández, Emilio Galán Galavera, Francisco González de la Vega, Elías Legarra Bolomburo y Demetrio Mateo Sánchez; la educadora de «niños de la guerra» Petra Díaz Alonso; y, según fuentes kazajas, los divisionarios Enrique Vigil Noval, Antonio Gómez Gallardo, Marcos Gómez Pedro, Arturo Gutiérrez Terán, Mariano Ejido Francisco, José Castello Sancho, Nicolás López Sánchez, Francisco Naranjo Rodríguez, Juan Cristóbal Sánchez Vázquez, Juan Trias Diego y Felipe Fernández.

FUENTE:
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2015/06/11/karaganda-estepa-34-gallegos-enterrados-vida/00031434048324889346963.htm

el mayor genocidio del siglo XX

15 15UTC febrero 15UTC 2014

En  www.alertadigital.com  hemos leído un post sobre cómo la UNO/ONU

celebra el dia 27 de enero de cada año como “Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto”. Sabemos que la llamada “Victoria” de las potencias aliadas se adjudicó a las Naciones Unidas, organización que se declaró beligerante contra Alemania. Por consiguiente, el “holocausto” al que se refiere la ONU no es el mayor genocidio del siglo XX, el cual sería, según datos poco difundidos, el de los trece millones de ciudadanos alemanes que murieron por diversas causas, en la guerra e inmediatamente después, según datos que se van descubriendo en los últimos años.

A este post siguen comentarios de varios lectores, entre los cuales están los siguientes:

Polifemo

11/02/2014 – 23:27

 

La Verdad se abre paso.

Hasta ahora, al parecer, nadie se había dedicado a computar en una sola cifra el número de los alemanes exterminados de diferentes maneras.

Por ejemplo, estaban las víctimas de los bombardeos crematorios contra civiles, por un lado, y las mujeres que habían fallecido a causa de las repetidas violaciones, por otro; los civiles muertos en campos de concentración dirigidos por ex reclusos (que se organizaron en la posguerra como forma de venganza colectiva), por un lado, y los soldados caídos en dependencias administradas por los soviéticos, pero también por los franceses,ingleses y los norteamericanos, por otro; estaban las víctimas mortales de entre los expulsados de las provincias alemanas del Este, por un lado, pero también los asesinados entre las minorías alemanas centroeuropeas, por otro; estaban las víctimas de las hambrunas planificadas por los aliados, remedo del plan Morgenthau, por un lado, y las víctimas de la violencia pura y dura, por otro. Etcétera.

Limitandonos a sumar, sumar y sumar: nuestros ojos no dan crédito a lo que ven y hoy podemos afirmar que la cifra se ha más que duplicado, alcanzando alrededor de los 13 millones.

Se esta confeccionando una lista bibliográfica para que, al menos, se empiece a reconocer el hecho en toda su macabra dimensión.
Con el dígito “13 millones”, el alemán constituye el mayor etnicidio de la historia humana.

Si a este hecho sumamos los 100 millones de víctimas del comunismo marxista, en su mayor parte personas acusadas de “fascistas”, parece que la cuestión de los derechos humanos da un giro de trescientos sesenta grados y quienes deben sentarse en el banquillo de los acusados son los “antifascistas”.

Este dato no puede dejar de afectar a los actuales herederos de Churchill, Roosevelt y Stalin:,que son los corruptos e incompetentes políticos del sistema actual, acostumbrados a considerarse a sí mismos la encarnación de la democracia, y a pesar de lo cual, han ocultado tales atrocidades para lograr su ensordecimiento mediático e impunidad legal.

Un delito con un nombre: obstrucción a la justicia, encubrimiento, banalización y justificación del genocidio.

Tienen que pagar por ello y, a la larga, conseguiremos que reciban lo que se merecen como los delincuentes que son.

Queremos que impere la ley democrática y si en Nüremberg se aplicó la pena de muerte de manera arbitraria, habrá que tener en cuenta este hecho a la hora de ajusticiar a los cómplices de los genocidios olvidados e impunes.

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Polifemo

10/02/2014 – 0:39

Un borrador del discurso que leyó el rey Jorge VI para anunciar la entrada del Reino Unido en la Segunda Guerra Mundial se venderá dentro de varias semanas en subasta organizada por Sotheby’s.

El borrador está fechado el 25 de agosto de 1939, o sea una semana antes de que el III Reich invadiera Polonia.

Lo anterior demuestra que, contrariamente a la versión oficial, el Reino Unido no entró en guerra contra el III Reich como consecuencia de la invasión de Polonia y que ese hecho fue solamente el pretexto utilizado para justificar una decisión ya tomada de antemano y por otras razones.

¿Por qué se nos ocultó esta información durante más de medio siglo?.
¿Qué otras escandalosas evidencias permanecen bajo llave y cuáles son las intenciones del engaño?.

Evidentemente, si tales pruebas favorecieran la “versión oficial” de la historia, no sólo no serían hurtadas a la opinión pública, sino difundidas por tierra, mar y aire a fin de justificar la propaganda de la oligarquía transnacional anglosionista instalada en el poder mundial desde 1945.

Recordémoslo : el delito de genocidio no prescribe y los SS son juzgados con 80 de edad años si es necesario. Tarde o temprano, el destino alcanzará a los responsables del bando triunfador.

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 Andrés Orta Candal

07/02/2014 – 10:34

La Mafia Judeo-Masónica que domina el Establishment político, financiero y mediático del Mundo sigue “erre que erre” tratando de imponernos a la fuerza y bajo amenazas de cárcel y ostracismo la Gran Mentira del Siglo XX : EL HOLO-CUENTO JUDIO.

A mi, personalmente, no me van a doblegar. No pudieron hacerlo cuando vivía en Estados Unidos y tenía un programa semanal por una Emisora de Radio donde denunciábamos la opresión del sionismo y sus logias sobre el verdadero pueblo americano. Ahora que lo he perdido todo, ¿qué más puede quitarme la Sinagoga de Satanás? ¿La vida? Esa ya no me importa nada.

Son ellos, los pérfidos cabecillas del judaísmo internacional y de su lacaya masoneria los que tienen que pedir perdón a la Humanidad por haber creado, al amparo del liberalismo disolvente y degenerado, una doctrina diabólica, esclavista y criminal (el comunismo) que sí que provocó un auténtico y genuino Holocausto en Rusia, en las Naciones de la Europa del Este, en China, en Cuba, en Vietnam, en Camboya, en Nicaragua y en todas las latitudes del Orbe donde la bestia roja de la hoz y el martillo clavó sus garras sangrientas.

Queridos Camaradas, abrid los ojos. Leed “Los Protocolos de los Sabios de Sión”. La Verdad nos hará Libres.

Un saludo españolísimo para todos.

Andrés Orta Candal
Madrid, España

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FUENTE:

http://www.alertadigital.com/2014/02/05/el-holocausto-la-onu-y-el-antisemitismo/

“La manipulación de los indignados”.

16 16UTC enero 16UTC 2013

 

Stéphane Hessel y la decadencia

del movimiento 15 de mayo”.

No necesitamos una mitología prefabricada sobre la resistencia francesa para enfrentar los poderes oligárquicos del momento: aquello que urge hoy es una racionalidad que nos permita analizar y comperender cómo se ha pasado en occidente de los discursos humanitarios de la posguerra a la realidad brutal de los mercados financieros, a la impunitat del genocidio perpetrado en nombre de idearios progresistas, al escándalo permanente del Tercer Mundo, a las agresiones imperialistas por el dominio de las reservas del petróleo y a los delirantes designios expansionistas bíblicos del Estado de Israel.

Jaume Farrerons, licenciado en filosofía por la Universidad de Barcelona, intentará explicar las causas del fracaso del movimiento indignado analizando la influencia nefasta que, a su entender, ha ejercido la figura de Hessel, un diplomático profesional que se descolgó en un momento crucial de crispación social para entregar a la ciudadanía la pólvora doctrinal con que, supuestamente, se haría saltar por los aires el sistema oligárquico en crisis. Pero, ¿y si era en realidad una pólvora ya mojada donde se preservaban los valores esenciales de ese mismo sistema?

El autor pretende demostrar, basándose en fuentes absolutamente fiables, que el estamento político actual, a escala mundial, no es sólo corrupto e incluso criminal, sino responsable de auténticos genocidios -los peores de la historia-, los cuales han quedado olvidados e impunes gracias a los dispositivos de manipulación que son la prensa, la televisión, el denominado “mundo de la cultura” y la propaganda política. Todo ello haciendo referencia a obras de personajes como Illan Pappé, Israel Shahak, Zygmut Bauman, Norman Finkelstein, Lenni Brenner, Alfred de Zayas, Gilles Macdonough, Stéphane Courtois, Jörg Friedrich, James Petras, James Bacque, John Sack, Daniel Goldhagen y Noam Chomsky, entre otros.

Así, se propone que el movimiento indignado haga autocrítica, que se libere de la influencia ideológica de Hessel y enfoque el ataque al estamento político corrupto no como un intento de reconstruir la obsoleta sociedad de consumo socialdemócrata, sino como un proyecto de creación ex novo de una democracia popular participativa basada, en primer lugar, en la verdad racional y en el rechazo de todas las utopías que el sistema neoliberal utiliza para fomentar la constante reinversión del capital, la fabricación de nuevos productos que supuestamente han de traernos la felicidad, cuando sólo nos traen una creciente miseria moral. Quizá los valores hedonistas y eudemonistas defendidos actualmente por los indignados no serían, en definitiva, revolucionarios, antes bien los auténticos pilares ideológicos de la sociedad burguesa en la que todavía vivimos. Serían, en suma, la fuente doctrinal de justificación no sólo de la opresión económica, sino de todas las masacres que han acompañado el desarrollo de la oligarquía financiera desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948.

Martes, 15 de enero, a las 19:00 h., en la Sala de Graus de la Facultat de Lletres (Universitat de Girona).

Organiza: ASSOFIA – Associació d’Estudiants i Professors de Filosofia.

assofia.mail@gmail.com

La Marca Hispànica, 25 de desembre de 2013

http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/12/conferencia-de-jaume-farrerons-en-la_25.html

San Pelagio, víctima de un emir (sodomita) de Córdoba

27 27UTC junio 27UTC 2012

Sería interesante averiguar por qué  el Día del “Gay Pride”   u “Orgullo” (?) de ser homosexual se celebra exactamente, cada año, alrededor del dia 26 de junio, dia en  que la Iglesia Católica conmemora el martirio del niño Pelayo, asesinado en el “Al-Andalus” musulmán en el año 925, por negarse  a satisfacer los apetitos libidinosos del emir Abderramán III.

Hoy todavía, en Oviedo (Asturias, España) se conservan las reliquias del niño San Pelayo, precisamente en el convento de las monjas llamadas “pelayas”.

En el blog asturiano “Las libertades” se publica un post titulado “San Pelayo, contra los abderramanes democráticos” el cual reproducimos a continuación:

Hoy 26 de junio celebra la Iglesia la festividad de San Pelayo, mártir (911-925). Santo del Reino de Asturias, pariente de San Rosendo y de la realeza asturiana. Mártir no sólo por no renegar de su Fe frente a los mahometanos, sino sobre todo por defender su pureza frente a los aberrosexualistas (esos pervertidos que son ridículamente llamados «homosexuales» o «gays»). Santo patrón de los niños y jóvenes carlistas. Desde Oviedo, esta antigua corte de la Monarquía asturiana que custodia sus reliquias, lo recordamos reproduciendo una antigua entrada de la desaparecida web Atrévete a pensar, y con unas apostillas de actualidad a continuación.

El joven murió martirizado por negarse a ser sodomizado por el sultán de Córdoba. Como afrenta, el «Orgullo Gay» se celebra siempre el siguiente fin de semana a su festividad: 26 de junio. Adalides de la tolerancia…

Su biógrafo dice que era tardo para la sonrisa; sin razón ninguna para no creerlo, aceptamos su testimonio y hasta puede ser que al final de la hagiografía terminemos por darle la razón. Nacido en la actual Galicia, a orillas del Miño; solía jugar con los otros chicos en el pórtico de la episcopal de Tuy. Era sobrino del obispo Hermogio; por eso estudiaba gramática en la escuela junto a la catedral, donde se iba aprendiendo el salterio día a día; también en los días más solemnes se unía al canto mozárabe y actuaba como monaguillo en las funciones litúrgicas.

Pero aquello quedaba lejos. Ahora lo habían metido en la cárcel de Córdoba, donde los cuerpos de sus compañeros estaban sujetos con cadenas y grilletes; aquellos esclavos daban un hedor nauseabundo, pero a todo se acostumbra uno; un guardia con látigo iba a por ellos para llevarlos a sus tareas de arreglar jardines, limpiar mezquitas, atender los baños, arrimar tierra y amontonar ladrillos para las construcciones. Al regreso contaban que era inabarcable el trabajo que había en aquella ciudad enorme.

A Pelayo le habían dicho que le llevaban a ver al tío, y no le mintieron del todo, porque vio a Hermogio que estaba en la prisión, ya enfermo y hecho un viejo. Lo habían apresado el año anterior en la batalla de Val de Junquera (920) y desde allí lo llevaron a Córdoba. Pelayo era su rescate porque, al no llegar el oro, más valía un joven que un viejo.

El niño pensó que aquella situación acabaría pronto; así se lo aseguró su tío, pero con lo enfermo que iba al pasar el Duero, nada más llegó a saberse del obispo. Es verdad que de vez en cuando venían oleadas de prisioneros nuevos; pero en los cuatro años que pasó en la prisión, cada día repetía al anterior y fijaba al de mañana. Pelayo tenía permitido estar en otras estancias mientras sacaban a los mayores para el trabajo diario; como no había alborotado, ni dado un problema, ni se había unido a ninguna insurrección, hasta se había ganado la confianza de sus guardianes; pasaba bastante tiempo leyendo códices a escondidas y por la noche preguntaba lo que no entendía a los clérigos presos. Aprendió a discutir con carceleros y con los dueños de las casas ricas donde lo pusieron a trabajar de día; supo atraer su simpatía y respeto. Aquel chico valía la promesa de dinero.

Comprendió la corrupción generalizada de Córdoba, que a la vez era fortaleza, poder, arte, libros, bullicio, mercado con una gran cantidad de gente que compraba y vendía, reía, vociferaba más que hablaba, estaba contenta, y con frecuencia escuchaba a poetas que solían cantar las gracias de los mancebos. Tuvo tiempo de ver la confusión moral generalizada del lugar donde vivían hacinados los trabajadores esclavos y los presos sometidos a condena, y allí mismo necesitó energía heroica para guardar su pureza. Por eso decía «Dios quiera que no me vea en apuros más terribles». Porque allí se enteró de que los altos cargos se compraban con la prostitución de las conciencias; sí, al renegar de la religión venían sin mucho esfuerzo las casas, los palacios con esclavos del mediterráneo o judíos comerciantes de Alemania o de Francia, oro y tierras. Era la política de Abderramán III, que los hacía instrumentos útiles y manejables al cambiar de religión y prestarle infames servicios.

El joven Pelayo no cedió cuando lo llamaron a prestarlos aunque lo llevaran con protocolo al fastuoso ambiente cortesano, donde había alfombras y tapices, vasos de plata, aromas exóticos y guardianes sudaneses. Iba todo bañado, limpio, elegantemente vestido y perfumado; así lo presentaron ante el emir Abderramán III, el Victorioso, hombre dominado por la sensualidad, aunque los historiadores lo alaben por su corazón bondadoso. Las promesas de honor, riqueza y poder si se hacía musulmán se quedaron pequeñas. Sus palabras: «Soy cristiano y lo seré. Tus riquezas no valen nada. No voy a renegar de Cristo que es mi Señor y el tuyo, aunque tú no lo quieras». Y «Atrás, perro» (echándose para atrás, cuando intentaba tocar su ropa aquel soberano) «¿crees que soy como esos jóvenes infames que te acompañan?». Y rezó: «Señor, líbrame de las manos de mis enemigos».

Una catapulta de guerra lo lanzó desde un patio del alcázar hasta la otra orilla del Guadalquivir; como aún vivía, un guardia negro le cortó la cabeza con la espada. Era el primer cuarto del siglo X.

Su cuerpo fue trasladado a León, y más tarde a Oviedo, donde se veneran actualmente sus reliquias en el monasterio de benedictinas que lleva su nombre.

Los «gays» no se inventaron en el siglo XXI. Ni los mártires. Ya ves, Pelayo, cuando tanto invertido de uno y otro sexo campea hoy gritando por sus derechos, tú te quedas en la Historia como ejemplo de los que mueren por no querer serlo.

Según otras fuentes, San Pelayo fue mutilado y descuartizado antes de decapitado. Los sodomitas y los mahometanos (en verdad esto es a menudo redundante) se han distinguido siempre por lo satánico de su crueldad y de su odio.

El monasterio que custodia sus reliquias es el que lleva su nombre, el de las populares Pelayas. A ellas pertenecen (en derecho, lo que de hecho y contra derecho perdieron con la inicua Desamortización, obra de los sucesores de Abderramán) los terrenos de la Fábrica de Armas de la Vega.

Inicua fue también la venta de nuestras fábricas de armas a esos otros aliados de Abderramán, la industria armamentista estadounidense. Pero ya se sabe que los políticos de la democracia gobiernan contra Asturias y contra España, igual que los apóstatas que a partir del siglo VIII colaboraban con los invasores mahometanos.

Ahora, con periódicas exhibiciones de hipocresía y contradicción, los mismos abderramanes y tropas auxiliares (los partidos y sindicatos del sistema) se aprestan a cerrar la fábrica de armas y utilizar sus terrenos para la especulación urbanística (la misma que ha destrozado Oviedo y Asturias y que tanto ha contribuido a la recesión económica en que nos encontramos).

Que San Pelayo nos asista en la expulsión de los sucesores de Abderramán. Empezando por el que ocupa el Palacio de la Zarzuela y por sus aduladores y cómplices de aquí.

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Fuente: blog Las Libertades, Juventudes Tradicionalistas Asturianas

expolio vergonzoso del Arte Románico en Hispania (1)

19 19UTC abril 19UTC 2012

http://www.urbanity.es/foro/viajes-ciudades-y-naturaleza-inter/15731-patrimonio-espanol-por-mundo.html

 

Günter Grass: lo que hay que decir

12 12UTC abril 12UTC 2012

El escritor alemán, públicamente linchado tras denunciar que Israel puede desencadenar una Tercera Guerra Mundial.

 Así, Grass encarna al perfecto alemán de posguerra, alemán antialemán que se considera autor del Holocausto (“nosotros como autores”). Vulnerando todos los principios del derecho penal, que limita a autoría a los individuos perpetradores, Grass satisface a la oligarquía resucitando el viejo cachivache preilustrado e irracional de la culpabilidad colectiva. Alemana, por supuesto. Nadie protestó entonces, cuando Grass se describió a sí mismo como genocida. Al contrario: lo hizo en los términos que el estamento político “cipayo” de ocupación gusta de utilizar contra su propio pueblo, al que -moral y materialmente- se dedica a extinguir sobre la faz de la tierra para bien consumar, de modo paulatino e imperceptible, el plan Kaufman/Morgenthau diseñado en 1941 (verdadero desencadenante del holocausto en la medida en que existió algo remotamente parecido al relato que nos incrusta en el cerebro la prensa y la televisión al servicio de la oligarquía). Por ello, ante tan ejemplar sumisión, encarnada por Grass, resulta sorprendente que alguien pueda siquiera insinuar que el escritor alemán es un nazi, un antisemita o cosa semejante.

Los párrafos de arriba pertenecen a Jaume Farrerons quien, en su blog FILOSOFÍA CRíTICA, transcribe un pasaje de un libro que contiene afirmaciones no solamente antinacionalsocialistas, sino incluso antialemanas, vertidas en el año 1990 por el Premio Nobel Günther Grass en su obra Schreiben nach Auschwitz :

Escribe Jaume Farrerons: Se opone Grass, com es bien conocido, a la reunificación alemana y, a mi entender, argumenta una de las más penosas teorías antialemanas que nunca haya escuchado. Transcribo literalmente: “quiero, para terminar, enfrentar la ruptura, la quiebra de la civilización que es Auschwitz, con ese deseo alemán de reunificación. En contra de toda tendencia forzada por el estado de ánimo, en contra del poder adquisitivo de la Alemania occidental -un un marco alemán fuerte se puede conseguir hasta la unidad-, sí, incluso en contra del derecho a la autodeterminación, que corresponde indiviso a otros pueblos, en contra de todo esto habla Auschwitz, porque uno de los requsitos para lo monstruoso, junto a otras fuerzas motrices más antiguas, fue una Alemania fuerte, una Alemania unificada. / Ni Prusia, ni Baviera, ni siquiera Austria hubieran podido, por sí solas, desarrollar y aplicar los métodos y la voluntad del genocidio organizado: tenía que ser la gran Alemania. Tenemos todas las razones para tener miedo de nosotros mismos como unidad capaz de actuar. Nada, ningún sentimiento nacional por muy idílicamente que se coloree, ninguna afirmación de buena voluntad de los que han nacido después puede relativizar ni eliminar a la ligera esa experiencia, que, nosotros como autores y las víctimas con nosotros, tuvimos como alemanes unificados. No podemos pasar por alto Auschwitz. No deberíamos, por mucho que nos atrajera, tratar de realizar ese  acto de violencia, porque Auschwitz forma parte de nosotros, es una marca a fuego permanente de nuestra historia y -¡como ganancia!- ha hecho posible un entendimiento que podría expresarse así: por fin nos conocemos” (Grass, G., Escribir después de Auschwitz. Reflexiones sobre Alemania: un escritor hace balance de 35 años, Barcelona, Paidós, 1999, pp. 56-58).

Günter Grass se ha limitado a proclamar, con una extraordinaria e inesperada valentía, lo que piensan millones de personas en Alemania y en el resto de Occidente: la criminal hipocresía de la extrema derecha judía, el racismo supremacista del sionismo, el imperialismo israelí y, en definitiva, la amenaza que la banda asesina de Tel Aviv supone para la paz mundial:

schweige nicht mehr,weil ich der Heuchelei des Westensüberdrüssig bin
No sigo callando porque estoy harto de la hipocresía de occidente.
Doch warum untersage ich mir,jenes andere Land beim Namen zu nennen,in dem seit Jahren – wenn auch geheimgehalten -ein wachsend nukleares Potential verfügbaraber außer Kontrolle, weil keiner Prüfungzugänglich ist?
Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?
Das allgemeine Verschweigen dieses Tatbestandes,dem sich mein Schweigen untergeordnet hat,empfinde ich als belastende Lüge und Zwang, der Strafe in Aussicht stellt,sobald er mißachtet wird;das Verdikt “Antisemitismus” ist geläufig.
El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.
¡Escándalo! !Intolerable! !Blasfemo! ¡Pretende pensar por sí mismo saliéndose del Esquema Narrativo Obligatorio! ¡Ofensor del Templo y NAAAAZI! Una termitera de insectos a sueldo de Sión se han arrojado inmediatamente sobre la yugular del escritor. No sólo eso: el delincuente universal Benjamin Netanyahu, jefe de la organización genocida más conocida como “Estado de Irael”, le ha recordado a Grass su pasado en las SS. En suma, asistimos a una comedia teatral del siguiente jaez: “se le otorgará a usted el Premio Nobel, pero siempre que se atenga al guión de Hollywood o, en el peor de los casos, se quede calladito. Si osa protestar, o sea, decir la verdad, tratando con ello de rentabilizar contra el antifascismo la autoridad moral del “prestigioso galardón” (concedido a terroristas judíos) o cuestionar el proyecto ultraderechista hebreo del Eretz Israel, de forma automática pasará usted a transmutarse súbitamente en un nazi indigno y, como tal, se le retirará el derecho de tomar la palabra desde el ‘lado correcto’ de la vida.” Porque “la palabra” está habitualmente comprada, pero cuando incluso el mecanismo de bochornosa autocensura no funciona, entonces, como un resorte, se desencadena el recurso a la difamación. Hemos conocido muchos casos similares, Günther Grass no es el primero ni será el último.
“Serví en las SS”
Günther Grass, “preceptor moral de Alemania”, confesó muy tardiamente, en 2006, y poco antes de publicar su autobiografía, que con 15-17 años había servido en las SS. Bien, ¿y qué? ¿No pactaron y colaboraron los fundadores del actual Estado de Israel nada menos que con la cúpula del III Reich? ¿No les ofrecieron a los SS alianza contra sus adversarios occidentales a cambio de la aplicación del programa sionista, que coincidía sin más con el programa nazi: expulsión de los judíos, traslado a Israel? ¿No se puso en marcha ese plan conjunto nazi-sionista hasta que el estallido de la guerra hizo imposible su continuidad? ¿No se emitió una medalla conmemorativa que hermana la Esvástica con la Estrella de David? ¿No intentaron entonces los nazis “librarse” de los judíos transportándolos a Madagascar? ¿No fue a la sazón precisamente Inglaterra la que imposibilitó la operación? Si los propios dirigentes israelíes han sido colaboradores de los nazis, si hasta el propio Habermas, cumbre del pensamiento filosófico alemán de izquierdas, tuvo que comerse una carta en la que cantaba loas al régimen nazi, ¿por qué iba a resultar tan especialmente grave que un muchacho alemán de la época se alistara en las SS? ¿Todavía no nos hemos enterado de que medio mundo fue nazi o pronazi, empezando por los propios sionistas? ¿De que en aquel tiempo el nacionalsocialismo arrastró a millones de personas de decenas de países, entre las cuales no sólo se contaban adolescentes inmaduros, sino, por ejemplo, la cumbre de la filosofía del siglo XX, Martin Heidegger (o Ferdinand Céline, Ezra Pound, Knut Hamsun y tantos otros)?
Quizá Grass esté empezando a comprender lo que en miles de blogs como Filosofía Crítica y en todo el mundo se viene repitiendo desde hace años a tenor de una simple lectura de libros de historia, obras que se encuentran ya en todas las bibliotecas públicas, pero que los medios de comunicación mantienen ocultos a las grandes masas que “no leen libros”, es decir, a aquellos que construyen su imagen del mundo a partir de la información selectiva que la televisión les transmite. Tal vez Grass haya entrado en un proceso de lento deslizamiento hacia posiciones antisistema y eso se nota incluso en sus “confusiones”… Porque Grass erró quizá el número de prisioneros alemanes exterminados en la URSS, pero se quedó cortó si a esos prisioneros sumamos las víctimas de los bombardeos terroristas aliados y las víctimas alemanas de posguerra, que suman, como mínimo, 8 millones de personas.
Pero lo más repugnante de todo el asunto es que, como venimos subrayando, en 1990 ya había Grass concedido de alguna manera su participación colectiva en el presunto Holocausto cuando habla de “nosotros, los autores”, refiriéndose a los alemanes. ¿No resultaba esto mucho más serio, moral y políticamente hablando, que servir como menor de edad en la SS sin disparar un solo tiro? Desde luego, antójase mucho más grave el mea culpa de 1990, pero éste rezumaba el aroma de lo políticamente correcto, mientras que una cosa muy diferente sería el hecho que un ex SS ostente el Premio Nobel y, de propina, se atreva a criticar a Israel. !Un SS no puede ser “inocente” aunque no haya cometido delitos pues la SS fue declarada, en su conjunto, una organización criminal a cuya mera pertenencia acarreaba una imputación de culpabilidad! ¿Hay SS “inocentes” y, además, escritores geniales? Grass mismo es la escandalosa prueba de ello. Así, mientras pisoteaba a Alemania, observamos que Grass no era culpable de genocidio a pesar de incluirse simbólicamente entre los perpetradores de Auschwitz. Pero Grass pasa a convertirse en un antisemita, a título individual, a pesar de que no hubiera cometido ningún crimen, por haber vestido el uniforme SS. Curiosa inversión del sentido del derecho y de la moral.  ¿La diferencia? !La política, sólo la política, que actualmente decide a placer sobre tales significados! Cuestionar la ingeniería racial -limpiza étnica, exterminio selectivo, deportación, colonización- de Tel Aviv lo cambia todo. Constatamos, en definitiva, por enésima vez, el torticero funcionamiento del universo mental antifascista, un mundo orwelliano en el que se pasa ad hoc de Premio Nobel a no-persona (“nazi”) en cuestión de horas y en función de los intereses, instantáneos y cambiantes, del régimen oligárquico.
Crítico del sistema capitalista liberal
Günther Grass no se ha limitado a vulnerar el tabú que prohibe a las personas “decentes” (=fariseos de la oligarquía) cualquier crítica de la política islaelí, también se atrevió a cuestionar el sistema en su conjunto en una entrevista tan polémica como veraz que parecía iniciar el camino de una disidencia:

Gunter Grass: “Urge poner en cuestión el sistema en su conjunto”

El patriarca de la literatura alemana arremete, indignado, contra la degeneración de la democracia
A sus 83 años, Günter Grass se muestra más enfadado que nunca. El patriarca de la literatura alemana arremete contra los bancos yel sistema financiero que, dice, anulan la democracia y secuestran a gobiernos y parlamentos. Grass se mete con los medios de comunicación, que para ser conformistas ya ni siquiera necesitan censura, denuncia la inadvertida transformación del ejército alemán en una máquina orientada hacia la intervención exterior y compuesta por “mercenarios”. La ocasión fue el décimo aniversario de una asociación de periodistas de Hamburgo, en la que el Nobel de literatura 1999 pronunció un discurso en plena sintonía con los indignados europeos.
En primer lugar los bancos. Sus directivos y grandes accionistas forman, “una sociedad paralela”, dice Grass. Los bancos viven “una vida propia”. “Las consecuencias de sus economías basadas en el riesgo, las pagan los contribuyentes”. “Han tomado como rehenes al parlamento y al gobierno”, pero son insaciables y “siempre están hambrientos”.
También los medios son prisioneros. Para extorsionarlos ya no se precisa censura, “basta con negarles publicidad”, dice. En esas condiciones es imposible “explicarle a la opinión pública los abusos de poder de los lobbies”. Contra ellos hay que interponer “estrictas barreras” de protección alrededor del Bundestag, el parlamento alemán, para poder mantener a raya a los lobbistas.
“La degradación de los ciudadanos de la antigua Alemania del Este y sus descendientes a la condición de alemanes de segunda clase se ha convertido en un hecho tan evidente que la mayoría de los jóvenes abandonan sus ciudades y se van al oeste. Algunas regiones empiezan a despoblarse y muchas veces los que se quedan son los radicales de extrema derecha, que son lo que dan el tono en las zonas abandonadas”, denuncia el escritor. Mientras tanto, Alemania pretende aplicar en Grecia una medicina de fideicomisos y privatizaciones, no muy diferente a la que condujo a esos resultados en Alemania del Este.
“La creciente deriva hacia una sociedad de clases con una mayoría empobrecida y una grasienta minoría rica, la montaña de deudas cuya cima está cubierta por una nube de ceros, la incapacidad y manifiesta impotencia del parlamento electo frente al poder de los lobbies y al completo dominio de los bancos”, todo eso, dice Grass, “nos urge a hacer algo inaudito: poner en cuestión el sistema en su conjunto”.
El capitalismo neoliberal , dice, “ha degenerado en una máquina de destrucción del capital, bien lejos de los éxitos de la economía social de mercado”.
Es un “Moloch asocial”, que “ninguna ley puede atajar”, dice. Y se plantea la pregunta: ¿tiene aun la democracia parlamentaria la fuerza y la voluntad de contrarrestar esta decadencia, o vamos a continuar manteniendo en el ámbito de lo no vinculante todo intento de reforma de los bancos con la excusa de que “eso sólo se puede arreglar a nivel global”?
Rafael Poch
La Vanguardia, 9 de agosto de 2011
No hace falta ser un monstruo para padecer la imputación de “fascista” (=criminal), acusar a Israel de abrigar intenciones criminales y reconocer a voz en grito que el sistema actual es un fraude. Hasta un Premio Nobel puede compartir estos rasgos con nosotros, pobres ratas de la RAO (Resistencia Anti-Oligárquica). Pero ya vemos que ni siquiera a Günther Grass le permiten disentir sin deshonor ni rabiosa diabolización. Como reconoce el sociólogo de izquierdas James Petras, el sionismo es el estalinismo de nuestro tiempo. La campaña de linchamiento resulta poca cosa, comparado con lo que nos espera, pero los latigazos del dispositivo oligárquico tienen también un efecto pedagógico: al obligarles a quitarse la máscara, los torturadores ya no pueden llenarse la boca con la bazofia de la “democracia” y los “derechos humanos”. Los torturadores están sentados en las poltronas. Los torturadores son los antifascistas. Y, al igual que bajo el régimen de Stalin, los disidentes serán acusados de “fascistas”, no importa qué méritos, morales o intelectuales, presenten en su descargo.
Günther Grass defiende su poema ante los ataques de la termitera sionista:
http://www.cuartopoder.es/detrasdelsol/las-razones-de-gunter-grass/1613
El poema, una joya para todas las personas que todavía se lavan en medio de la pocilga sionista de mentiras y crímenes justificados apelando al mantra de Auschwitz :
Günther Grass
Warum schweige ich, verschweige zu lange, was offensichtlich ist und in Planspielen geübt wurde, an deren Ende als Überlebende wir allenfalls Fußnoten sind.
Es ist das behauptete Recht auf den Erstschlag, der das von einem Maulhelden unterjochte und zum organisierten Jubel gelenkte iranische Volk auslöschen könnte, weil in dessen Machtbereich der Bau einer Atombombe vermutet wird.
Doch warum untersage ich mir, jenes andere Land beim Namen zu nennen, in dem seit Jahren – wenn auch geheimgehalten – ein wachsend nukleares Potential verfügbar aber außer Kontrolle, weil keiner Prüfung zugänglich ist?
Das allgemeine Verschweigen dieses Tatbestandes, dem sich mein Schweigen untergeordnet hat, empfinde ich als belastende Lüge und Zwang, der Strafe in Aussicht stellt, sobald er mißachtet wird; das Verdikt “Antisemitismus” ist geläufig.
Jetzt aber, weil aus meinem Land, das von ureigenen Verbrechen, die ohne Vergleich sind, Mal um Mal eingeholt und zur Rede gestellt wird, wiederum und rein geschäftsmäßig, wenn auch mit flinker Lippe als Wiedergutmachung deklariert, ein weiteres U-Boot nach Israel geliefert werden soll, dessen Spezialität darin besteht, allesvernichtende Sprengköpfe dorthin lenken zu können, wo die Existenz einer einzigen Atombombe unbewiesen ist, doch als Befürchtung von Beweiskraft sein will, sage ich, was gesagt werden muß. 
Warum aber schwieg ich bislang? Weil ich meinte, meine Herkunft, die von nie zu tilgendem Makel behaftet ist, verbiete, diese Tatsache als ausgesprochene Wahrheit dem Land Israel, dem ich verbunden bin und bleiben will, zuzumuten. 
Warum sage ich jetzt erst, gealtert und mit letzter Tinte: Die Atommacht Israel gefährdet den ohnehin brüchigen Weltfrieden? Weil gesagt werden muß, was schon morgen zu spät sein könnte; auch weil wir – als Deutsche belastet genug – Zulieferer eines Verbrechens werden könnten, das voraussehbar ist, weshalb  unsere Mitschuld durch keine der üblichen Ausreden zu tilgen wäre.
Und zugegeben: ich schweige nicht mehr, weil ich der Heuchelei des Westens überdrüssig bin; zudem ist zu hoffen, es mögen sich viele vom Schweigen befreien, den Verursacher der erkennbaren Gefahr zum Verzicht auf Gewalt auffordern und gleichfalls darauf bestehen, daß eine unbehinderte und permanente Kontrolle des israelischen atomaren Potentials und der iranischen Atomanlagen durch eine internationale Instanz von den Regierungen beider Länder zugelassen wird.
Nur so ist allen, den Israelis und Palästinensern, mehr noch, allen Menschen, die in dieser vom Wahn okkupierten Region dicht bei dicht verfeindet leben und letztlich auch uns zu helfen.

Los colosos de Memnon son seis!

18 18UTC febrero 18UTC 2012

“Esto cambia los libros de historia”, sostiene el arqueólogo español Miguel Ángel López Marcos. Y no es para menos. Después de siete años de labor faraónica, su equipo acaba de dar al traste con la orfandad de los colosos de Memnón, las dos gigantescas estatuas sedentes que flanqueaban en otro tiempo la entrada al monumental templo funerario de Amenofis III, en las afueras de la ciudad egipcia de Luxor.

Desde hace unos días el tercer coloso, uno de los dos que decoraban el segundo pilono del complejo, sorprende a quienes transitan la carretera que conduce a las necrópolis de Luxor, en el sur de Egipto. Como la pareja hermana, la escultura representa al faraón Amenofis III (1390-1352 a.C.) y está tallada en bloques de cuarcita traídos de ‘Gebel el Ahmar’, cerca de El Cairo. Es, además, uno de los escasos vestigios del que fuera el más espectacular templo funerario del antiguo Egipto situado en la ribera occidental del Nilo. Alrededor del 1.200 a.C. un fuerte terremoto lo redujo a escombros. Su material alimentaría nuevas construcciones levantadas, sobre todo, durante la época de Merenptah (1213-1203 a.C.), hijo de Ramsés II.

250 toneladas y 15 metros de altura

La figura recuperada, que pesa unas 250 toneladas y tiene 15 metros de altura, quedó sepultada por los aluviones del Nilo en mitad de un terreno arcilloso e inestable. Su rastro se desvaneció hasta que en 2002 el proyecto liderado por la germano-armenia Hourig Sourouzian lo halló sumergido en el agua a tres metros de profundidad. Un ejército de trescientos obreros, ayudado por poleas –a la usanza faraónica- y modernos cojines de aire comprimido, logró conducirlo a tierra firme. Y en 2004 López Marcos ganó la licitación para curar las heridas del gigante.

“Lo primero fue efectuar un estudio de las grietas. Había muchas superficiales y alguna más profunda”, recuerda el restaurador español, que también constató que el lado izquierdo de la estatua sedente sufría graves daños mientras que el derecho, que había permanecido sumergido, conservaba en buen estado una figura de Tiye, la gran esposa real de Amenofis III. “Está casi intacta, a diferencia de lo que sucede con la misma estatua en los otros colosos”, puntualiza López Marcos.

Una aventura interminable

Además de rehabilitar y encajar las piezas de esta colosal estructura, su equipo rastreó la zona en busca de su localización exacta. Una vez hallada, los obreros plantaron en ella el pedestal consolidado con cemento. Y, tras una operación de una semana, el pasado lunes pusieron en pie el coloso, que disfrutará de su puesta de largo oficial el 1 de marzo. Su paso por el quirófano, sin embargo, aún no ha concluido. López Marcos todavía recuerda que el paciente está necesitado de testa, torso, pie y rodillas. “La cabeza pesa 22 toneladas y el pie 14”, detalla. El pie derecho volverá a su lugar en breve pero el resto tendrá que aguardar hasta la próxima temporada para recomponer el puzle de esta obra maestra de la escultura egipcia.

Foto: Miguel Ángel LópezFoto: Miguel Ángel López

La cura de este coloso es solo el principio de una aventura también colosal. “Yo aquí tengo hasta jubilarme”, bromea el arqueólogo español. El majestuoso templo estaba compuesto por tres patios, un peristilo, una sala hipóstila y un santuario. El objetivo de este proyecto europeo-egipcio iniciado en 1998 es crear un museo al aire libre con las piezas recuperadas y recolocar todos los colosos. Está previsto que en la primavera de 2013 se alce la figura hermana del ahora restaurado. Y luego quedaría poner en pie la pareja de estatuas de alabastro y 11 metros de altura situadas en el tercer pilono.

Un quejido de leyenda

Ninguno de los gigantes rescatados posee la habilidad de cantar de la que –cuenta la leyenda- gozó alguna vez el coloso norte. En el 27 a.C. un terremoto abrió en su anatomía una grieta que al amanecer, cuando la piedra se sacudía la humedad nocturna, emitía un quejido similar a la vibración de una cuerda de guitarra.

“Fue una leyenda griega y representaba la agonía de la Aurora boreal en la guerra de Troya”, explica López Marcos. Por ello, el relato griego identificó a la monumental estatua con el dios Memnón, el rey etíope e hijo de Eos (la Aurora) que cayó a manos de Aquiles en venganza por la muerte de su amigo Antíloco. Fascinados por la narración, los turistas romanos y griegos visitaron el lugar para presenciar como el cuerpo de Memnón volvía a la vida todos los días por la caricia de los rayos solares de su madre.

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Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/18/ciencia/1329528264.html

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A los dos colosos de Memnon, uno de los iconos más emblemáticos y eternos del Egipto faraónico, que reciben al viajero a la entrada de la necrópolis de Luxor, en la orilla oeste del Nilo, les ha salido un hermano. Un tercer coloso se yergue desde esta semana cien metros por detrás de las dos famosas estatuas, consideradas epítome de las maravillas y misterios egipcios y admiradas ya por los primeros turistas griegos y romanos. Esta tercera estatua, también de cuarcita, formaba parte asimismo de la decoración monumental original del arrasado templo funerario de Amenofis III y cayó derrumbada, con su pareja (los colosos del edificio iban de dos en dos), durante un terremoto alrededor del 1.200 antes de Cristo.

La enorme escultura, el coloso norte de la segunda pareja, originalmente de 15 metros de altura, un poco más pequeña que sus dos famosos hermanos, de 18 metros y que también representa a Amenofis III (lo de Memnon es una atribución griega), quedó fragmentada en el suelo y con el tiempo fue semienterrada por agua y barro al subir el nivel freático. Se la redescubrió en 2002 y se la arrastró hasta terreno sólido donde se procedió a restaurarla mientras se consolidaba con cemento su pedestal. Después, se la ha llevado otra vez a su emplazamiento y se ha procedido a la delicadísima operación de volver a levantar semejante monstruo de piedra, proceso que culminó el lunes.

La recuperación del nuevo coloso la dirige desde 2004 un español, Miguel Ángel López Marcos (Soria, 1963), especialista en conservación de la piedra. En la actualidad se están añadiendo otros fragmentos a la estatua, como el pie derecho del rey y bloques de la base, de cara a la inauguración oficial de la misma, el 1 de marzo (al acto le seguirá un congreso científico en el que se explicará el proceso de recuperación).

“Lo más difícil ha sido levantarla”, explica telefónicamente desde Lúxor López Marcos. “Pesa 250 toneladas y estaba rota por cuarenta sitios”. Quedarán aún por recolocar pierna, pecho y cabeza, de entre 14 y 23 toneladas. En esta sensacional operación, que es como leer el poema de Shelley Ozymandias al revés —aquí el faraón resucita del olvido y restablece su abatido orgullo—, se incluye para el verano de 2013 recuperar también la pareja de esta estatua, el coloso sur, hallado en 2003 y que está siendo tratado por el equipo de conservación que trabaja en el monumento.

¿Tendrían voz estos colosos como es fama la tenía el coloso norte de la famosa pareja? Fue precisamente por esa voz, una especie de quejido, por lo que en la antigüedad los griegos identificaron las esculturas con Memnon, hijo de la Aurora y resucitado (tras morir en Troya) cuando los dedos de la diosa del alba lo acariciaban, a lo que él contestaba con un lamento. “El supuesto canto era en realidad un chirrido producido por una grieta en la cuarcita causada por el terremoto que tumbó a sus hermanos”, recuerda López. “La piedra sonaba al dilatarse por las diferencias tremendas de temperadtura que hay aquí del día a la noche, especialmente en verano, que pueden ser de cuarenta grados. Ese sonido, como un plañido, hizo que los primeros viajeros griegos lo asociaran a su mito del hijo de la Aurora. La grieta siguió ensanchándose y al final ya no chirriaba porque no había roce. En resumen, que no, que no creo que ningún otro coloso vaya a cantar”.

El templo funerario de Amenofis III, en la zona de la necrópolis tebana conocida como Kom el-Hetan fue el más grande de los construidos en la margen izquierda del Nilo y se especula con que su proximidad al río provocara que las crecidas inundaran ritualmente los patios y salas exteriores dejando solo la zona interior más sagrada por encima del nivel del agua. Apenas queda nada del edificio, que se alzaba tras los dos famosos colosos, situados a ambos lados del primer pilono de entrada al templo. El segundo pilono contaba con otra pareja y el tercero, que daba ya paso a la avenida procesional de entrada al patio solar, con otra más. Esta tercera pareja de colosos, en este caso de alabastro y más pequeños aún que la segunda (medían 11 metros), también ha sido encontrada y se proyecta igualmente volver a alzarlos.

Cuando los seis colosos originales vuelvan a erguirse, la fisonomía del lugar cambiará todavía más espectacularmente. “La existencia de seis colosos se sospechaba porque la iconografía en los templos egipcios es muy similar”, señala López Marcos.

El coloso norte de la segunda pareja, el que nos ocupa, cuenta como los dos famosos con las esculturas más pequeñas a sus pies de la madre del rey y de su esposa favorita, la gran reina Tiye. Las labores de restaurarlo y alzarlo de nuevo forman parte del Proyecto de Conservación de los Colosos de Memnon y el templo de Amenofis III, en el que trabaja un equipo egipcio-europeo desde 1998 y que dirige la armenia Hourig Sourouzian, con Rainer Stadelmann como co-director.

¿Le va a hacer sombra el nuevo coloso —y los que vengan— a los de Memnon, acostumbrados a llevarse la gloria solitos? “No creo”, responde López Marcos, “pero ahora es el tercer coloso de Memnón y eso hace que haya que replantear todas las guías y libros de historia”.

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Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/16/actualidad/1329426160_441298.html

8 torres indestructibles

24 24UTC mayo 24UTC 2011

Las 8 Torres evocan las 2 Torres que relata Tolkien en su grandiosa obra “El Señor de los Anillos”. Estas construcciones ciclópeas nos hablan de una civilización destruida por el fuego infernal del fósforo y del azúfre, tragedia que ocurrió hace miles de años… aunque los documentos recojan una datación correspondiente al período comprendido entre los años 1940 y 1944…

¡ el padre de la MENTIRA!!!

22 22UTC abril 22UTC 2011

Si Jesucristo llamó a Satanás el “Padre de la Mentira”, también otras  doctrinas tradicionales condenan la mentira como uno de los peores crímenes pues dañan y mátan a las almas…  El hinduísmo comprendió muy bien que con la difusión de ideas se puede hacer muchísimo bien y también muchísimo mal…  De aquí la enorme fuerza y poder de la propaganda… En la historia de los hombres no sólo son hechos los acontecimientos reales que ocurren… también son hechos que pesan en el acontecer diario los relatos de esos hechos tanto si son fieles a la verdad como si son mentiras absolutas…  En este sentido tenía razón Goebbels cuando acusaba a los bolcheviques de mentir y repetir miles de veces una mentira…pues consideraba que esa mentira actuaba como si fuera verdad sobre los hombres que creían en ella…

Desde las dos últimas guerras mundiales, la propaganda de las fuerzas llamadas “aliadas” ó de las “Naciones Unidas” se ha impuesto de tal manera que las mayores falsificaciones históricas se admiten como verdad indiscutible…

Uno de los pocos pensadores que se atreve a cuestionar las mentiras oficiales es Jaume Farrerons. De su interesantísimo blog reproduzco el siguiente post, titulado:

¡Rechacemos la Mentira!

Se acostumbra a minimizar que el Premio Nobel de la Paz Alexandr Solzhenitsyn, brutalmente ignorado por la intelectualidad occidental cuando, después de poner en evidencia la realidad del sistema soviético, dejó muy claro que no iba a dedicarse a adular las sociedades de consumo occidentales, propuso a todos los ciudadanos decentes del mundo un código de conducta muy simple: rechazar la mentira. Conviene aclarar que existe una diferencia de matiz relevante entre “decir la verdad”, ética racional universal, sencilla e irrefutable que vengo proponiendo en este blog desde hace cuatro años, y negarse a acoger la mentira dentro de uno en términos de “resistencia pasiva”. Solzhenitsyn mismo lo aclara:

No es una llamada a filas. No hemos madurado para salir a la plaza y proclamar la verdad públicamente, y expresar en voz alta lo que pensamos. No es necesario; aunque es terrible que no podamos hacerlo. Pero, al menos, !neguémonos a decir lo que no pensamos!

(Solzhenitsyn, A., Alerta a occidente, Barcelona, Acervo, 1978, p. 45).

El rechazo de la mentira es algo así como una resistencia pasiva que no obliga más que a no convertirse en una caja de resonancia del discurso oficial, algo que está en nuestro poder y que, sin embargo, las más de las veces despreciamos como un detalle insignificante, cuando podría tener consecuencias decisivas en la lucha contra la opresión antifascista:

Aquí yace la clave que despreciamos. La más sencilla, la más asequible para alcanzar la liberación: !LA NO PARTICIPACIÓN PERSONAL EN LA MENTIRA! Que la mentira lo cubra todo; pero obstinémonos en lo más pequeño: que domine pero !NO A TRAVÉS DE MÍ!

(op. cit., íbidem).

Y añade: “este es nuestro camino”. Se trata de la clave de una ética cívica individual que pondría en riesgo, de manera inmediata y sin sangre, el entero entramado del poder oligárquico mundial. Aplicada no sólo al ámbito político, sino a todo lo que tenga que ver con nuestra actividad como ciudadanos, de manera ejemplar para los demás, supone el primer paso hacia la verdad y, por ende, hacia una regeneración integral de las instituciones democráticas. Solzhenitsyn, quien arriesgó su vida luchando pacíficamente contra la dictadura totalitaria soviética, desarrolla con tremenda autoridad moral una suerte de decálogo del coraje cívico:

No escribirá, no firmará, no publicará de modo alguno una sola frase que, en su opinión, tuerza la verdad.

Ni en conversación privada, ni públicamente, ni mediante declaración escrita, ni como propagandista, maestro o educador; ni desempeñando un papel en el teatro; ni artísticamente, esculturalmente, fotográficamente, técnicamente, musicalmente, no representará, no acompañará, no transmitirá un solo pensamiento falso, una sola verdad tergiversada, que pueda discernir.

Ni oralmente, ni por escrito traerá a colación una sola cita “directiva”, para complacer, para asegurarse, para ascender en su trabajo, si no comparte la totalidad de la idea citada o no tiene relación directa con lo que se trata.

No permitirá que contra sus deseos y voluntad se le haga asistir a una manifestación o mitin. No tomará en las manos, no elevará una pancarta o una consigna que no comparta en su totalidad.

No alzará la mano electora de una propuesta que no comparta con sinceridad; no votará ni abierta ni secretamente en favor de un individuo que estima indigno o dudoso.

No permitirá que se le acose en una reunión en la que se espera un debate forzoso y tergiversado del asunto.

Dejará inmediatamente la reunión, la sesión, la conferencia, el espectáculo, el cine en cuanto escuche del orador la mentira, la sandez ideológica o la propaganda desvergonzada.

No se suscribirá y no adquirirá en números sueltos el diario o la revista donde la información es tergiversada y son ocultados hechos de primera importancia.

No he enumerado, naturalmente, todas las abstenciones posibles y necesarias. Mas quien comience a purificarse, con su mirada ya limpia fácilmente discernirá en otros casos.

Sí, en los primeros tiempos será difícil. Habrá quien pierda su trabajo temporalmente. A los jóvenes que quieran vivir en la verdad, al principio se les complicará mucho la vida: las lecciones que reciben están repletas de mentira, y hay que elegir. Quien desea ser honrado tiene que elegir: todos los días, todos nosotros, incluso ante las ciencias técnicas más seguras, hemos de andar o en dirección a la verdad o en el sentido de la mentira; hacia la independencia espiritual o el servilismo del alma. Y quien no tenga valor para defender su alma, que no se enorgullezca de sus convicciones vanguardistas, que no se ufane de ser académico o artista del pueblo, personalidad emérita o general; que se diga a sí mismo: soy un animal y un cobarde y sólo necesito suculencia y calor (op. cit., pp. 46-47).

Entre quienes se niegan a ser vehículos de la mentira y quienes proclamen abiertamente la verdad -que primero habrá que fundamentar con los métodos rigurosos y univerales de las ciencias-, deberán existir hilos más o menos sutiles. La afirmación de la verdad exige tales sacrificios, que serán pocos quienes puedan comprometerse tan a fondo en la lucha contra el poder filosionista. Pero si están rodeados de personas que, pese a no dar ese paso al frente, al menos arropan a los valientes alzados en su negativa a colaborar con la mendacidad institucionalizada, la tarea de aquéllos resultará humanamente más asumible y efectiva.

La doctrina oficial del sistema oligárquico mundial es el antifascismo. La oligarquía transnacional vigente representa el dispositivo de poder más criminal que conoce la historia de la humanidad, pero también aquél que con más medios técnicos cuenta para sacar rendimiento a su arma principal, a saber, la mentira, precisamente, pero también, en última instancia, cualquier tipo de artilugio terrorífico que ni siquiera la fuerza de las masas podría actualmente derrotar. Ahora bien, lejos de arriesgarse a caer en esa sangrienta confesión de su carácter antidemocrático (que vale sólo para el Tercer Mundo, donde los asesinos se quitan la máscara sin empacho), en los países centrales del sistema no se nos oprime con fusiles, sino con un asfixiante lavado de cerebro filosionista y con la amenaza implícita de la denominada “muerte civil”. Ésta supone en muchos casos la renuncia a una carrera profesional en el ámbito que fuere, pero singularmente en aquéllos relacionados con la cultura, la docencia y la administración pública. “Fracaso” económico y de estatus personal que, en las sociedades de consumo actuales, afecta al corazón mismo de la existencia del disidente, pues destruye su vida familiar, su equilibrio psicológico, su salud, etcétera. La “muerte civil” equivale así a un veneno lento que asesina sin dejar huellas. Para romper el bloqueo, se puede recurrir a la política, por ese motivo hemos fundado una organización que aspira, entre otras cosas, a dirigirse a la mayor parte de la población de la nación, los trabajadores, a fin de que despierten de la narcosis propagandística en que el discurso oligárquico los ha sumido desde hace décadas.

Ahora bien, en la actualidad, políticamente ya no se trata sólo de denunciar el gulag, sino de analizar aquéllo que ha hecho posible la impunidad de la mayor atrocidad de la historia, perpetrada por una organización, el partido bolchevique y sus derivaciones, en la que, como se ha demostrado ya sin contestación, en sus orígenes la mayoría de sus dirigentes y perpetradores eran judíos. Dicha impunidad trasciende el régimen comunista y compromete a occidente en su conjunto. Representa el hilo conductor para comprender nuestra realidad social cotidiana actual. Es necesario preguntarse cómo está constituida la estructura del poder político en el mundo occidental para que hayan podido suceder ciertos espantosos acontecimientos, de enorme magnitud -de tamaño cósmico, por decirlo así-, que interesan al núcleo mismo del discurso legitimador de nuestras sociedades (los derechos humanos) y, sin embargo, se viva como si aquéllos carecieran de importancia o nunca hubiesen ocurrido, mientras se machaca sin parar la mente de los ciudadanos con la propaganda relativa a uno solo de los genocidios habidos en el siglo XX. Sin contar con que dicho genocidio “privilegiado” ha sido tremendamente exagerado y tergiversado y que, quizá también por pura casualidad, la narración del mismo tiene por objeto central la persecución de los judíos y sólo de los judíos (gitanos, rusos y otras víctimas del nazismo son olvidadas también). ¿Existe una relación entre la minimización del gulag y la inflación de la Shoah? Sólo un ciego o una persona muy deshonesta se negaría a aceptar la luminosa (y monstruosa) evidencia intelectual del escándalo. Esta situación puede parecer normal a algunos, porque a fin de cuentas la simple repetición de las imágenes y conceptos guía de la ideología antifascista nos ha habituado a la imagen del judío-víctima; ciertamente, nos habituaría a cualquier cosa que hubiésemos experimentado con tal regularidad y que formara parte de la cotidianeidad más profunda vivida desde la infancia, como lo demuestra la naturalidad con que se aceptan los dogmas religiosos más absurdos siempre que se imbuyan tempranamente en la psique del niño.

Casi todas las personas que en la actualidad se alimentan de la cultura y de los medios de comunicación del “antifascismo socioliberal filosionista” han nacido en una época en que la oligarquia había ya empezado a reescribir la historia o justamente en la fase de transición (los años 60) hacia una sociedad en que Auschwitz monopolizaría el centro del espacio público. Nos hemos acostumbrado a la impostura, la cual, por otro lado, sigue una curva ascendente en su peso mediático, educativo y cultural a medida que nos alejamos del hecho histórico a la que originariamente remite en teoría (unos edificios reconstruidos, supuestas cámaras de gas, en el campo de concentración de Auschwitz, Polonia). Pero la lógica, la objetividad, el acceso, todavía posible, a la literatura y el pensamiento anteriores al triunfo de la oligarquía, nos permiten cotejar datos y entender que “lo cotidiano” en el occidente contemporáneo no es “lo normal” desde ningún punto de vista racional, sino un estado de excepción moral y político que atenta contra el espíritu. Vivimos en un mundo orwelliano donde la mente del ciudadano ha sido colonizada por una serie de imágenes falaces imbuidas propagandísticamente e impuestas a los desafectos mediante la presión a la conformidad social y, en los casos de rebeldía extrema, mediante la amenaza penal -y la cárcel- o incluso la muerte. La característica central del sistema totalitario vigente es que, al poder controlar el alma de las gentes gracias sobre todo a los medios de comunicación, destruye en la mayoría precisamente la conciencia de vivir inmersos en el totalitarismo. De manera que la liberación no será política si no es primero espiritual, bien entendido que tampoco puede generar una incidencia histórica significativa mientras, en una suerte de espiral entre lo filosófico y lo político, no se consiga que el espíritu empape a las masas de alguna manera, provocando la única reacción eficaz digna de consideración a los efectos de una auténtica democracia, a saber, la revolución pacífica de la verdad y el derrocamiento de la tiranía oligárquica. En definitiva, sólo seremos libres el día en que podamos decir: “Auschwitz fue una mentira”, sin que ello nos convierta en fascistas; pues, de hecho, no otra es la única superación posible del propio fascismo.

Jaume Farrerons

28 de febrero de 2011

Publicado por Jaume Farrerons

Un legislador de Noruega se atreve a negar….

5 05UTC abril 05UTC 2011

Siendo aparentemente cierto que la gente está dispuesta a creer una mentira cuanto mayor es, incluso cuando esa mentira lesiona gravemente el honor y el prestigio de la propia nación, e incluso es un insulto a la inteligencia… debido a la enorme presión de esa propaganda y a las leyes penales… pocos son los historiadores ó investigadores que han osado cuestionar la teoría  de que en la II Guerra Mundial hubo un genocidio deliberado de seis millones de judíos. Por otra parte casi nadie debate o comenta un hecho histórico del cual no se hace propaganda: hubo más de 50 millones de muertes, de los cuales muchos millones fueron de rusos, ukranianos, alemanes, etc. ¿Por qué tanto interés en hablar de muertes de judíos y casi ningún interés, por ejemplo, en hablar de las decenas de millones de muertes provocadas por los regímenes llamados “comunistas”? ¿Quizás porque unos muertos pertenecían al bando vencedor y los otros al de los vencidos?

Sin embargo, aparte de una serie de historiadores casi desconocidos del “gran público”, los llamados historiadores revisionistas, como David Irving y otros,  recientemente se ha sabido que un autor italiano, Antonio Tonetto, y un legislador de Noruega, han aportado nuevas pruebas y datos que hacen pensar que realmente, si bien nadie niega que muchos judiós sufrieron persecució y muerte, no existió un plan de exterminio y desde luego no existieron cámaras de gas para matar personas. Por otra parte, persecución y muerte sufrieron también millones de alemanes y otros europeos, durante y después de la guerra: Hasta hoy sigue vigente en el mundo la llamada “caza de nazis” y en casi todo el mundo sigue siendo muy dificil ó imposible la exposición de ideas que tengan alguna relación con las ideas que fueron derrotadas en la II G.M. , por ejemplo, la eugenesia, la defensa de las políticas natalistas en naciones de raza blanca, etc.

Dicho todo esto, es interesante conocer lo que, en lengua inglesa, se publica aquí:

Members of a Norwegian lawmaker’s own party have called for his resignation after he publicly denied the Holocaust.

Labor Party lawmaker Anders Mathisen reportedly told the Finnmarken newspaper that the Holocaust never happened and challenged readers to prove him wrong.

“There is no evidence the gas chambers or mass graves existed,” he told the newspaper, according to reports. “Even reputable Holocaust historians have admitted it cannot be established.”

Mathisen reportedly has spent months researching World War II concentration camps and is advocating changing history books, according to the Coordination Forum for Countering Anti-Semitism. He also published his reported his “findings” on his Facebook page.

Mathisen reportedly has accused Holocaust survivors of exaggerating their stories. He also said that the public has been brainwashed into believing in the Holocaust by films such as “Schindler’s List,” according to the forum.

The lawmaker has refused to resign from the party.

“Holocaust survivors are aghast at the morally repugnant comments of a Norwegian member of Parliament,” Elan Steinberg, vice president of the American Gathering of Holocaust Survivors and their Descendants, said in a statement. “They are an insult to the memory of all victims of Nazi brutality, Jew and non-Jew.”

Steinberg called for Mathisen’s expulsion from political office and removal from the Labor Party.

“It was not until the 1990s that Norway began to confront its collaboration with the deportation of Jews and the plunder of their property during the Nazi occupation,” the statement concluded. “The manner in which they deal with MP Mathisen is a test of whether those historical lessons were learned.”

Related:
The heretics dilemma: Attack or not attack the Zionist Achilles heel
Holocaust, Hate Speech & Were the Germans so Stupid?

Source: Jewish Telegraphic Agency

Nota de HURANIA: La fuente es:

http://www.rebelnews.org/politics/europe/727734-norwegian-lawmaker-denies-holocaust

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Por otra parte, en lengua española, leemos en el blog Te Maldigo!  lo siguiente:

El legislador noruego Anders Mathisen arriesgando su carrera y de modo valiente como pocos ha hecho declaraciones en el sentido que tras meses de investigación no es posible encontrar evidencias concretas que el hecho haya sucedido, Holocausto es elimminación sistemática, la crueladad y persecución es otro tema; este legislador noruego incluso reta a que le demuestren con evidencias materiales que tal evento sucedió.

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