La Parábola Taoista Que Te Hará Saber Que Toda Tu Vida Es Una Ilusión

1 01UTC abril 01UTC 2017 by

La Parábola Taoista Que Te Hará Saber Que Toda Tu Vida Es Una Ilusión

 

 

 

 

La verdad de la “Postverdad”

26 26UTC marzo 26UTC 2017 by

El País semanal nº 2113 (Madrid, 26 marzo 2017, pág. 32) publica un artículo firmado por Martín Caparrós (y con un titular al que según las reglas ortográficas le falta una letra: la “t”: “La verdad de la posverdad”).

El articulista, tras señalar que la palabra “postverdad” sugiere la manipulación de la información, y deja claro que un precursor de lo que hoy se llama “postverdad” fue Edward Bernays, nacido en Viena en 1891. Su madre era hermana de Sigmund Freud y su padre era hermano de la esposa de Sigmund Freud.
Tenía 25 años cuando propuso al presidente Woodrow Wilson que justificara la entrada de USA en la guerra europea de 1914 con el argumento de que “América” quería “llevar la democracia a Europa”.
En 1920 un fabricante de cigarrillos se percató de que las mujeres no solían fumar y menos en lugares públicos. En consecuencia contrató a Bernays, quien a su vez consultó a un psicoanalista que le transmitió la idea de que algunas mujeres “feministas” consideraban el acto de fumar cigarrillos como un gesto de rebelión contra el “machismo”.
Bernays podría haber diseñado una campaña publicitaria en favor de que las mujeres adoptaran el hábito de fumar, pero hizo algo que consideró más eficaz: inventó una noticia. Contrató a un grupo de mujeres jóvenes para que desfilaran por la Quinta Avenida fumando cigarrillos y llamó a los periodistas a quienes sugirió que a los cigarrillos los llamaran “antorchas de la libertad” ( en alusión a la antorcha que enarbola la Estatua de la Libertad, en el puerto de Nueva York). Al día siguiente las “antorchas de la libertad” estaban en los titulares de todos los periódicos.
A su actividad publicitaria no la quiso definir como “propaganda” (por las connotaciones con la palabra usada por su odiado enemigo alemán). La definió como “public relations”.
En los años cincuenta trabajó para la compañía “United Fruit” y en consecuencia, según escribe Martín Caparrós, <>.
Edward Bernays murió en 1995, a sus 103 años. Ganó mucho dinero, escribió libros. Nunca dejó de escribir, aconsejar, manipular: postverdades.

JOHANN CHAPOUTOT: “El nacionalsocialismo y la Antigüedad”

18 18UTC marzo 18UTC 2017 by

JOHANN CHAPOUTOT

https://www.casadellibro.com/libro-el-nacionalsocialismo-y-la-antiguedad/9788415289876/2235680

EL NACIONALSOCIALISMO Y LA ANTIGÜEDAD: Johann Chapoutot

EL NACIONALSOCIALISMO Y LA ANTIGÜEDAD
Johann Chapoutot

Editorial: Abada Editores, España (2013)

ISBN 10: 8415289871 ISBN 13: 9788415289876

Nuevos Encuadernación de tapa blanda

Remitente: KALAMO LIBROS, S.L. (Madrid, MADRID, España)

Valoración librería: Valoración 5 estrellas

Precio: EUR 33,00
Descripción: Abada Editores, España, 2013. Encuadernación de tapa blanda. Estado de conservación: Nuevo. . 592 pp. “Carecemos de pasado», afirma Hitler, lamentándose de que los arqueólogos de las SS se empeñen en excavar en los bosques de Germania para exhumar tan sólo unas pobres vasijas., pues el pasado de la raza, el que debe llenar de orgullo a los alemanes, se encuentra en Grecia y Roma.”

Nº de ref. de la librería ABA047MAC(P)

Orthodox Jews protest against treatment of Palestinians

7 07UTC marzo 07UTC 2017 by

http://www.nkusa.org/

ORTHODOX JEWS PROTEST AGAINST TREATMENT OF PALESTINIANS
LONDON,
JANUARY 22, 2017

Dresden 2017

17 17UTC febrero 17UTC 2017 by

dresde-1

(Aspecto de Dresde, tras el bombardeo aliado)

Dresden 2017

EDUARDO ARROYO

 Han pasado apenas un par de días del 72 aniversario de la destrucción de Dresden por la aviación anglo-americana. No es la primera vez que escribo sobre esto y tampoco será la última. Al menos hasta que se normalice hablar de toda esa sangre inocente vertida por los “buenos” oficiales de la historia del pasado siglo. Escuché en 1982, en directo, al entonces Juan Pablo II que nunca se podía legitimar la muerte de un inocente y hoy pienso que, si no se puede legitimar, tampoco se puede enterrar en el olvido. Esta cuestión es especialmente irritante cuando la denominada “memoria” es solo una herramienta con la que se airean unos crímenes para ocultar las propias verguenzas. Este es el caso exacto de la ciudad de Dresden, pero también el de ColoniaHamburgo o Tokio, todas ellas ciudades martirizadas con el objetivo único de doblegar al enemigo a base de aterrorizar a los más indefensos. Sirva pues este artículo para recordar el crímen y a los verdugos: la aviación norteamericana y británica y, en especial, uno de los políticos más incompetentes y sobrevalorados del último siglo, el premier Winston Churchill, enterrador del imperio birtánico.

Vaya también para servir a la denuncia de todos aquellos que han contribuído al olvido y a la justificación -el corrompido y servil Estado alemán- y todo el detritus humano que, bajo el paraguas del “antifascismo”, ha aplaudido o comprendido una acción autenticamente asesina.

Pero no todo es denuncia. Hay algunos honestos recuerdos sobre Dresden que han florecido en el mismísimo templo del Arte. Sirva de ejemplo el monumental cuadro del pintor catalán Martí Teixidor,“Dresden”, expuesto hoy en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y verdadero contrapunto a la fealdad y al afán propagandístico, alentados por la inteligencia soviética y sus lacayos, en el “Guernica” picassiano. Sirva así mismo como ejemplo, el excepcional dramatismo y honradez del escritor norteamericano Kurt Vonnegut y su “Slaughterhouse-Five”. Vonnegut fue soldado estadounidense hecho prisionero en Dresden a raíz de la batalla del Bulge y, por tanto, auténtico superviviente de su propio ejército y de una de las principales corruptelas de la época: la que justifica lo peor de lo que somos capaces en nombre de los principios.

Son personas como Teixidor y Vonnegut las que simbolizan la esperanza de la especie humana y las que alientan el anhelo de todos los que buscan llamar a las cosas por su nombre. Son, en definitiva, los que en un tiempo nuevo conseguirán que el mundo vuelva a sonreir. De momento, vaya este recuerdo por los muertos de Dresden. Ellos no claman ni venganza ni castigo. Solo esperan a poder dormir en paz por toda la Eternidad. Dios les tenga en su seno.

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fuente:

http://gaceta.es/eduardo-arroyo/dresden-2017-17022017-1101

 

 

 

 

Gandalf está vivo y lucha con nosotros

3 03UTC enero 03UTC 2017 by
 tolkien

Tolkien no concibe la fantasía como una simple evasión. Para él, el mito es una vía de descubrimiento siempre en relación con la verdad, que es insoslayable, y la fantasía literaria no es una ficción, sino una “segunda creación”.

Tolkien es uno de los autores más sugestivos del siglo XX. Hoy, gracias al cine, se ha convertido en uno de los más influyentes del siglo XXI. Su trilogía El Señor de los Anillos ha entrado en la cultura popular. Con ella, el mundo ha encontrado una voz que nos recuerda el valor del sacrificio y del heroísmo, y la importancia de salvar las cosas que dan un sentido profundo a la vida.

John Ronald Reuel Tolkien tuvo una infancia difícil. Vale la pena contarla, porque en ella aparecen muchos rasgos que después serán determinantes en su obra. Había nacido en Bloemfontein, Sudáfrica, en 1892, en una familia inglesa. Su padre se dedicaba a vender diamantes para el Banco de Inglaterra. En aquel país desgajado entre bóers y británicos creció Tolkien hasta que una serpiente le mordió; los sucesivos problemas de salud del pequeño Ronald (así le llamaban) llevaron a la familia a volver a Inglaterra. Su padre permaneció en Sudáfrica con la idea de reunirse después con ellos, pero murió al año siguiente. Y así la familia Tolkien, madre y dos hijos, se encontró en el más absoluto desamparo.

Un maravilloso mundo interior

Este niño Tolkien descubre dos cosas muy importantes. Una: la fe católica de su madre, Mabel, una auténtica heroína que se mata a trabajar para sacar a sus hijos adelante. Dos: los idiomas, que el pequeño Ronald estudia con pasión de coleccionista. Ronald es un buen estudiante. Su madre le ha enseñado el valor del esfuerzo. También le ha enseñado latín. Con cinco años lee y escribe fluidamente. El sacrificio de su madre y la aplicación del propio Ronald le permiten estudiar en buenos colegios. Pero Mabel muere a su vez en 1904, víctima de una diabetes. Los dos niños, Ronald y Hillary, quedan al cuidado de un sacerdote católico amigo de la familia, Francis Xavier Morgan. El padre Morgan, que era jerezano, enseñó a Tolkien unas nociones de español. Gracias a este cura encuentran los dos huérfanos un lugar donde vivir y un colegio donde estudiar. Ronald escoge la carrera de Filología Inglesa en Oxford.

¿Cuándo empieza Tolkien a concebir su obra? Desde muy pronto. Quizá porque no la concibe como una obra propiamente dicha, sino cómo un auténtico mundo interior. Tolkien está fascinado por lo medieval: lee las sagas escandinavas y el Kalevala finés, estudia las lenguas nórdicas y célticas, la filología griega y el anglosajón, frecuenta la compañía de hadas y caballeros. Con sus compañeros de Oxford crea un club (el “Tea Club of the Barrovian Society”) que reivindica la belleza medieval frente a la fealdad moderna.

Todas esas referencias eruditas, de tipo histórico y literario, se mezclan en el interior de Tolkien, como en un proceso alquímico, con los materiales de su vida cotidiana. Paisajes, edificios y personas adquieren un valor legendario. La granja de su tía es Bag End, Bolsón Cerrado. Las torres del orfanato de su infancia serán las torres oscuras de sus relatos. Viaja a Suiza en 1911 y descubre las montañas nevadas por donde viajará Bilbo Bolsón. Pasea por Cornualles y adivina acantilados poblados por elfos. Cuando su novia baile para él, surgirá la escena de amor entre Beren y Luthien. Todas y cada una de sus experiencias vitales se transforman en elementos de un relato que aún no tiene forma, pero que pronto la encontrará; Tolkien lo llamaba su “legendarium”. De momento, ese mundo imaginario de Tolkien está naciendo. Años más tarde, el propio Tolkien describirá así ese comienzo del mundo, entre la música aérea de los Ainur:

“Entonces les dijo Ilúvatar:
-Del tema que os he comunicado, quiero ahora que hagáis, juntos y en armonía, una Gran Música. Y como os he inflamado con la Llama Imperecedera, mostraréis vuestros poderes en el adorno de este tema mismo, cada cual con sus propios pensamientos y recursos, si así le place. Pero yo me sentaré y escucharé, y será de mi agrado que por medio de vosotros una gran belleza despierte en canción.
Entonces las voces de los Ainur, como de arpas y laúdes, pífanos y trompetas, violas y órganos, y como de coros incontables que cantan con palabras, empezaron a convertir el tema de Ilúvatar en una gran música; y un sonido se elevó de innumerables melodías alternadas, entretejidas en una armonía que iba más allá del oído hasta las profundidades y las alturas, rebosando los espacios de la morada de Ilúvatar; y al fin la música y el eco de la música desbordaron volcándose en el Vacío, y ya no hubo vacío.
Nunca desde entonces hicieron los Ainur una música como ésta, aunque se ha dicho que los coros de los Ainur y los Hijos de Ilúvatar harán ante él una música todavía más grande, después del fin de los días. Entonces los temas de Ilúvatar se tocarán correctamente y tendrán Ser en el momento en que aparezcan, pues todos entenderán entonces plenamente la intención del Único para cada una de las partes, y conocerán la comprensión de los demás, e Ilúvatar pondrá en los pensamientos de ellos el fuego secreto”.

Mencionábamos antes a la novia de Tolkien. Hay que contar la historia, porque es muy reveladora sobre el carácter de nuestro autor. Era 1908 cuando Tolkien, dieciséis años, pupilo del orfanato, se enamoró de Edith Mari Bratt, tres años mayor que ella. ¡Y ella le correspondía! Pero el padre Morgan, el cura jerezano, temiendo que Ronald abandonara sus estudios, le prohibió tener ningún tipo de relación con ella, ni siquiera epistolar, hasta que cumpliera la mayoría de edad. Tolkien obedeció al pie de la letra: el mismo día que cumplió 21 años, escribió a Edith declarándole su amor y proponiéndole matrimonio. Ella ya estaba comprometida –creía que Tolkien la había olvidado-, pero devolvió su anillo. Se casarán tres años más tarde, en 1916, en plena guerra mundial, después de que Edith, por insistencia de Tolkien, se convirtiera al catolicismo. Tendrán cuatro hijos; el mayor se ordenará sacerdote.

Tolkien era un hombre leal, tanto a Edith como al padre Morgan… y a Inglaterra. Se graduó, en efecto, en Filología Inglesa, y con honores, tal y como el buen cura pretendía. Era 1915. Acto seguido, Ronald ha de atender sus deberes militares: Europa está en guerra y él se enrola como alférez en los fusileros de Lancashire. Antes de partir para Francia, al frente, se casa con Edith. Estará en la batalla del Somme, donde contrae la fiebre de las trincheras. Durante su convalecencia, de nuevo en Inglaterra, comienza a trabajar en El libro de los cuentos perdidos, la base de El Silmarillion, que es la guía, el plano general del “legendarium” de Tolkien. También termina de elaborar los alfabetos imaginarios de los elfos y los gnomos. El mundo de Tolkien empieza a tomar forma.

El valor eterno del mito

Con la guerra concluida, la vida de nuestro autor pasa a ser la de un típico profesor universitario: trabaja en Oxford, enseña en Leeds, vuelve a Oxford… Aquí constituye otro grupo de aficionados a la literatura, los Inklings, en el que traba amistad con C.S. Lewis, el autor de Crónicas de Narnia. Tolkien comienza a escribir El hobbit: es sólo un libro para sus hijos, pero empieza a circular entre sus alumnos, de mano en mano. Lewis le insiste en que debe publicarlo. El hobbit aparece en 1937; será un best-seller inmediato. La editorial, Allen & Unwin, quiere más. Tolkien envía El Silmarillion, pero los editores lo consideran demasiado complicado. Comienza entonces a escribir la fantasía épica El Señor de los Anillos, a partir del mismo mundo retratado en El Hobbit. Le llevará diez años.

Tolkien no concibe la fantasía como una simple evasión. Para él, el mito es una vía de descubrimiento siempre en relación con la verdad, que es insoslayable, y la fantasía literaria no es una ficción, sino una “segunda creación”. Tampoco se trata de una alegoría, sino que hay que verla como un camino para encontrar los arquetipos de la existencia, también y sobre todo en lo moral. Eso es lo que Tolkien llama mythopoeia.

Mientras tanto, el tiempo pasa y la guerra vuelve. Las ideas políticas de Tolkien son claras: católico, conservador, anticomunista. Ama la tradición, la tierra, la naturaleza. Como muchos ingleses de su tiempo, temía más a Stalin que a Hitler. Los acontecimientos, sin embargo, se desatarán por sí solos. Estalla la segunda guerra mundial y uno de los hijos de Tolkien, Christopher, parte como piloto al frente de batalla. A la mente de Tolkien vuelven los años de la Gran Guerra, los compañeros muertos. Así escribía el padre al hijo:

“A veces me siento aterrado al pensar en la suma total de miseria humana que hay en este momento en el mundo entero: los millones separados los unos de los otros, estremecidos, prodigándose en días sin provecho… aparte de la tortura, el dolor, la muerte, la desgracia, la injusticia. Si la angustia fuera visible, casi la totalidad de este planeta anochecido estaría envuelto en una oscura nube de vapor, oculto de la mirada asombrada de los cielos. (…) Todo lo que sabemos, y en gran medida por experiencia directa, es que el mal se afana con amplio poder y perpetuo éxito… en vano: siempre preparando tan sólo el terreno para que el bien brote de él. Así es en general, y así es también en nuestras propias vidas. Pero aún hay alguna esperanza de que las cosas mejoren para nosotros, incluso en el plano temporal, por la clemencia de Dios. Y aunque necesitamos todo nuestro coraje y nuestras agallas (la vastedad del coraje y la resistencia humanos es estupenda, ¿no te parece?) y toda nuestra fe religiosa para enfrentar el mal que pueda acontecernos (como les acaece a otros si Dios lo quiere), aún podemos rezar y tener esperanzas. Yo lo hago.”

Tolkien escribe constantemente a su hijo y, en la distancia, le implica en la creación de El Señor de los Anillos. Es impresionante leer esta correspondencia porque, una vez más, el mundo interior de Tolkien y el mundo exterior se anudan y entrelazan hasta constituir una sola realidad. ¿Cuál es esa realidad? La del triunfo del mal y el ocultamiento del bien. En el bien entendido de que, aquí, bien y mal no son conceptos políticos, que uno pueda atribuir a ninguno de los bandos en liza, sino que se trata de conceptos interiores, de carácter espiritual. En plata: los aliados no serán mejores que Alemania. Esto escribe Tolkien a su hijo:

“Estamos intentando conquistar a Sauron con el Anillo. Y (según parece) lo lograremos. Pero el precio es criar nuevos Sauron y lentamente ir convirtiendo a Hombres y Elfos en Orcos. Esto no quiere decir que en la vida real las cosas resulten tan claras como en una historia, y empezamos con un vasto número de Orcos de nuestro lado (…) No se puede luchar con el Enemigo con su propio Anillo, sin convertirse uno a su vez en Enemigo; pero desdichadamente la sabiduría de Gandalf parece haber desaparecido con él hace mucho en el Verdadero Oeste”.

El Señor de los Anillos apareció en tres volúmenes entre 1954 y 1955. Fue un éxito mundial inmediato. El tranquilo profesor de Oxford se vio convertido en una celebridad. Era demasiado oropel para un hobbit de gustos sencillos, como Tolkien: nuestro autor se mudó a una casa de campo, dejó su trabajo como profesor y se dedicó a cuidar de su mujer, Edith, aquejada de una parálisis progresiva. Mientras tanto, los personajes del mundo tolkieniano pasaban aceleradamente a la cultura popular, también al activismo político. Una célebre pintada en una calle italiana, en los años setenta, proclamaba: “Gandalf está vivo y lucha con nosotros”.

A Tolkien siguieron lloviéndole los reconocimientos: fue nombrado doctor honoris causa en Cambridge y Edimburgo, la reina le hizo comandante del imperio británico… Pero nada de esto tenía ya demasiada importancia para el hobbit, entregado a su mujer hasta el último suspiro. Edith Mary murió en 1971, con 82 años. Tolkien sólo le sobrevivió dos años: murió en 1973. Sus hijos escribieron en sus tumbas los nombres de Luthien y Beren, los dos amantes del “legendarium” tolkieniano.

El anciano profesor de Oxford, el niño huérfano acogido a la caridad de un cura jerezano, legaba al mundo otro mundo: la Tierra Media. El Silmarillion es la guía que permite entrar en ella. Mil avatares, desgracias y venturas se suceden en la Tierra Media, hoy destruida, mañana reconstruida. En esa historia de destrucción y resurrección se insertan las dos obras mayores de Tolkien: El Hobbit y El Señor de los Anillos. Y en esa fantasía épica que es toda la obra de Tolkien, el lector encuentra una clara imagen de la vida: sacrificio frente a hedonismo, familia y comunidad frente a individualismo, fidelidad e integridad frente al vértigo moderno, tradición y respeto frente a maquinismo, ecología y ley natural frente a la explotación de la Tierra… todo un programa.

¿Por qué, hoy, Tolkien? Porque nos ha devuelto la fe en nosotros mismos. Porque nos ha enseñado que podemos volver a ser héroes. Porque nos ha enseñado de nuevo el camino del bien, la verdad y la belleza, en un mundo que quería reducir todo eso a la nada. Lo que Tolkien viene a decirnos específicamente a nosotros, europeos y cristianos –queramos o no-, atribulados por el peso desconcertante de la Historia, es que el heroísmo siempre es posible, porque siempre será necesario conquistar anillos para ponerlos a buen recaudo. Por eso hay que leer a Tolkien.

 

JOSE JAVIER ESPARZA,  3 enero 2017

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FUENTE:

http://gaceta.es/noticias/gandalf-vivo-lucha-03012017-2025

 

“Odiosas comparaciones” entre la Iglesia Católica de Roma y la Iglesia Católica Ortodoxa de Moscu

19 19UTC noviembre 19UTC 2016 by

El video exige, como decía un amigo, ser acompañado por una buena dosis de omeprazol. Pero también habilita una reflexión más profunda y perturbadora. Comparar el rito romano con el rito bizantino, absolute, no tendría demasiado sentido. Ambos son ritos católicos, de origen apostólico en términos generales, y con igual dignidad y valía. El problema es que si el primero de ellos, tal como aparece celebrado en este video, puede ser considerado “rito romano” o, sencillamente, si puede ser considerado un rito.

Si nos preciamos de ser realistas, es decir, de atender y apreciar los datos que nos llegan a través de los sentidos, debemos ser sinceros: en el primer caso, estamos frente a lo que pretende ser una ceremonia y no pasa de ser un encuentro socio-musical de mal gusto destinado a la autoayuda de los asistentes. Es suficiente con ver las caras: por un lado, una suerte de grupete de maricas movedizos y, por el otro, la gravedad de las miradas y los gestos de quienes son conscientes de que se están enfrentando al misterio indecible de un Dios que ha plantado su tienda entre los hombres.

Pero hay situaciones agravantes que provocan la perturbación de la que hablaba. Lo que vemos con vergüenza como expresión de la liturgia católica, no es ya una misa semicarismática celebrada en una parroquia de barrio. Es una misa -en caso de que lo sea-, celebrada por el Sucesor de Pedro nada menos en la basílica del Santísimo Salvador -San Juan de Letrán-, caput et mater de todas las iglesias del mundo. No podemos dejar de apreciar la gravedad simbólica del hecho: es una liturgia celebrada por el fundamento sobre el que Nuestro Señor quiso edificar su Iglesia, y en el templo que es fundamento de todos los templos de la cristiandad. Resulta difícil no rememorar aquí las frases bíblicas que hablan de la profanación del templo y de la “abominación de la desolación” asediándose en él.

Y la más perturbadora de todas las preguntas aparece en este momento: ¿podemos, en buena fe, reconocer como católica esa liturgia? O, mejor aún, ¿podemos reconocernos en esa liturgia? Adelanto mi respuesta: yo no puedo. Esa no es mi Iglesia. Y doy un paso más: esa liturgia no es católica; ese no es el culto al Dios vivo y verdadero. Ese es el culto al hombre.

No significa esto una “promoción” de la Iglesia ortodoxa. Más allá de mi visión positiva hacia ella, no la idealizo en absoluto, pero sería de obcecados no reconocer su gran mérito: mantuvieron la Tradición. Y mantener la tradición no significa guardar trapos viejos. Escribe Pearce en su biografía de Solzhenitsyn, refiriéndose a una tía con la que el escritor ruso pasó una temporada durante su infancia: “Ella le enseñó la verdadera belleza y el significado de los ritos de la Iglesia Ortodoxa Rusa, enfatizando sus antiguas tradiciones y su continuidad. De este modo, lo proveyó de un sentido de tradición, de familia y de raíces que de otro modo, no habría poseído”.

Nosotros, los latinos, no tuvimos tía. Luego del desastre del Vaticano II y de los pontificados posteriores, perdimos el sentido de tradición, de continuidad y de pertenencia a una familia determinada. Si San Luis o Santa Teresa se levantaran de sus tumbas, o si lo hiciera León XIII, y asistieran a una misa como la celebrada por Bergoglio en el video, saldrían huyendo, convencidos que se trata de un ceremonia protestante o pagana. Se rompió la continuidad. Ya los católicos no nos reconocemos en lo que somos porque, si aceptamos la vigencia del principio de no contradicción y del tercero excluido, debemos decir que o bien los católicos son San Luis, Santa Teresa y León XIII, o bien somos nosotros, los del siglo XXI. No es la misma liturgia; no es la misma fe.

 

FUENTE:

https://www.youtube.com/watch?v=xHra5pWlyuI

https://youtu.be/xHra5pWlyuI

 

https://www.youtube.com/watch?v=RdwYX8MnntA

https://youtu.be/RdwYX8MnntA

 

 

 

FUENTE:

http://caminante-wanderer.blogspot.com.es/2016/10/odiosas-comparaciones.html

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https://www.youtube.com/watch?v=dApWNfJgGC4

https://youtu.be/dApWNfJgGC4

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Santa Misa en la cena del Señor – 09/04/2009

https://www.youtube.com/watch?v=4rBJWPri6oU&feature=youtu.be

https://youtu.be/4rBJWPri6oU

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1942

https://www.youtube.com/watch?v=e7k8ZuO8JZk

https://youtu.be/e7k8ZuO8JZk

…desde RUSIA…con amor?

15 15UTC octubre 15UTC 2016 by

 

https://www.youtube.com/watch?v=9PPvl5zh7pM

Катюшин флеш моб – такого никто не ожидал…

https://www.youtube.com/watch?v=9PPvl5zh7pM

https://youtu.be/9PPvl5zh7pM

 

Челябинцы устроили грандиозный флешмоб “Звезда Танкограда” (официальное видео).

“Origen del Islam”, por Richard Williamson

12 12UTC septiembre 12UTC 2016 by

Orígenes del Islam

¿Quién se beneficia promoviendo a los adversarios de Nuestro Señor?
Aquellos que sirven a Dios azotándonos con aflicciones.

Al recomendar a los lectores “Complot Contra la Iglesia” por Maurice Pinay, un libro que prueba con abundancia de documentos que el principal enemigo externo de la Iglesia Católica por 2000 años han sido los judíos, estos “Comentarios” declararon que los judíos estaban detrás del Islam, la Masonería y el Comunismo.

Ningún lector impugnó que ellos estaban detrás de la Masonería y del Comunismo, pero unos pocos preguntaron qué es lo que demuestra que también estaban detrás del Islam. En realidad, ya que el Islam surgió en el siglo séptimo después de Cristo, no existe para éste nada como la documentación que existe para las raíces modernas de la Masonería y del Comunismo. Además, expertos en Islam dirán que incluso muchos documentos originales sobre el comienzo del Islam habrían sido destruidos, precisamente para ocultar sus verdaderos orígenes. Lo que nos queda aquí son el texto del Corán mismo y argumentos históricos que apuntan a los judíos como los que originaron el Islam.

En cuanto al texto del Corán, uno que lo estudió de cerca antes del Concilio, Hanna Zakarías, llegó a la conclusión en su libro “Verdadero Mahoma, Falso Corán” que éste fue totalmente trabajo de un Rabino judío. Para apoyar su tesis de que el Islam es simplemente el judaismo explicado a los Árabes por un Rabino para convertirlos al único Dios verdadero del Antiguo Testamento, Zakarías sostiene que no hay historia ni detalle en el Corán que no sean específicamente judíos, en referencia al Antiguo Testamento, al Talmud o a otra literatura judía. Solamente un judío, argumenta él, pudo haber glorificado tanto a Israel como lo hace el Corán, a la cabeza de las naciones, único receptor de la única Revelación del único Dios verdadero. Así, pasajes en el Corán honrando, por ejemplo, a Juan el Bautista y a la Santísima Virgen, los honran puramente como judíos, cortando toda conexión con la Cristiandad (Sura XIX, 1–21). En cuanto a Jesús, Él pudo haber sido el hijo de María pero ciertamente Él no fue el Hijo de Dios.

Por el contrario, un estudioso post-conciliar del Islam, Laurent Lagartempe, afirma en su libro “Orígenes del Islam” que hay muchas preguntas acerca de la persona histórica de Mahoma y él argumenta que el Corán es una mezcolanza de textos dispares, más o menos estabilizados apenas dos siglos después del comienzo del Islam, para justificar la nueva religión y para actuar como su texto sagrado para rivalizar con el Antiguo y Nuevo Testamentos de Moisés y Jesucristo, respectivamente. Pero Lagartempe no refuta una presencia significativa del judaísmo en el Corán ni su influencia.

En cuanto a los argumentos históricos sobre los judíos detrás del Islam, el libro de Pinay documenta el bien conocido papel jugado por los judíos en ayudar a los Árabes a conquistar la España católica entre 711 y 788, reconquistada por los Católicos solamente en 1492. Lagartempe supone razonablemente que la precedente conquista Árabe del Norte de África desde 647 hasta 710 fue también ayudada por los judíos, porque aquellos países al sur del Mediterráneo, alguna vez una floreciente parte del Cristianismo, han desde entonces permanecido mayormente bajo control árabe.

Sin embargo, tal vez el argumento principal sobre los judíos detrás del Islam es de un orden más general, y difícilmente discutible, apoyado en el papel muy especial jugado en la historia por el pueblo del Mesías, Nuestro Señor Jesucristo. Para empezar, el entrenamiento dado por Dios a los israelitas para ese papel, se extendió a lo largo de 2,000 años desde Abraham hasta Cristo. Vean en el Antiguo Testamento cuán especialmente Dios los recompensaba tanto como los castigaba, para formarlos como la cuna del Mesías por venir. Eso les dio a los judíos una familiaridad muy especial con el único Dios verdadero y ellos nunca la perdieron totalmente desde entonces. Y esa familiaridad les da una habilidad especial para fabricar religiones sustitutas que parecen satisfacer las reales necesidades religiosas de los hombres.

Desgraciadamente, ellos rechazaron a su Mesías cuando Él vino, y ese rechazo les da una motivación especial para fabricar falsas religiones con el fin de arrastrar a los seres humanos lejos de Cristo y lejos de la salvación eterna. Aquí está el por qué Maurice Pinay puede mostrar cómo ellos han luchado a través de todos los siglos contra la Iglesia Católica. Hoy ellos están indiscutiblemente detrás de la invasión Musulmana de las que alguna vez fueron naciones católicas de Europa para disolver los últimos remanentes de la Fe y así lograr que esas naciones dejen de oponerse a su Nuevo Orden Mundial.

Kyrie eleison.

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FUENTE:
http://nonpossumus-vcr.blogspot.com.es/2016/09/comentario-eleison-numero-cdlxxviii-478.html

1 01UTC septiembre 01UTC 2016 by

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Gustavo Bueno Sánchez, en la Fundación Bueno, en Oviedo.

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Don Gustavo Bueno Martinez (1924-2016)

Gustavo Bueno, el último ciclo de conferencias organizado por su Fundación. IRMA COLLÍN

 Tal día como hoy habría completado 92 vueltas alrededor del sol el filósofo asturiano Gustavo Bueno.

(Javier NEIRA)…

La Fundación Bueno va a dar un salto cualitativo gracias a la su expansión en Méjico

“No nos vamos a convertir ni en una Iglesia ni en guardianes de la ortodoxia del materialismo filosófico”

 

Oviedo, E. LAGAR Gustavo Bueno Sánchez (Salamanca, 1955) concede su primera entrevista tras la muerte, el pasado día 7, de su padre el filósofo Gustavo Bueno Martínez, que hoy hubiera cumplido 92 años. Bueno Sánchez, director de la Fundación que lleva el nombre de su progenitor, habla del futuro que tiene ante sí el materialismo filosófico -el sistema de pensamiento desarrollado por su padre-, y el de la escuela de filosofía asentada en el edificio del antiguo Sanatorio Miñor de Oviedo. Conservarán y mantendrán el legado del fundador, pero advierte: “No queremos ni convertirnos en un grupo de consuelos mutuos ni en una iglesia, ni en una especie de órgano censor de la ortodoxia buenista”. Añade que tienen un gran horizonte por delante: sobre todo en México, gracias al apoyo de un millonario que ha creado en Guanajuato la primera facultad de filosofía sustentada en el pensamiento de Bueno.

-¿Tiene recorrido la obra filosófica de Bueno?

-Totalmente. La obra de Bueno no se muere con su autor. Un sistema filosófico que lo sea puede tener recorrido ulterior, pero si se lucha para que lo tenga. Si cuando jubilaron a Bueno de la Universidad de Oviedo no se hubiera estado constituyendo la fundación, él hubiera seguido escribiendo, pero la Universidad lo hubiera opacado del todo. Habría desaparecido a efectos académicos. Como, de hecho, está prácticamente desaparecido. Se pudo ver objetivamente este mes: la muerte de Bueno tuvo una gran repercusión en prensa pero mínima en los entornos académicos gremiales de la filosofía.

-¿Por qué?

-No se puede generalizar, pero muchos enemigos vienen de los entornos de una filosofía cristiana, otros de una filosofía que se supone heredera del marxismo. Para unos, Bueno era un comecuras comunista. Para otros era un fascista porque vende la idea de España. Y eso trasládelo al sistema de los departamentos de la Universidad, donde el sectarismo en filosofía es absoluto.

-Eso también se les echa en cara a ustedes. Dicen que son una secta filosófica.

-Nosotros somos sistemáticos pero no dogmáticos. Ese matiz es importante. Nunca hemos rehuido discutir con otros. Y siempre hemos aceptado a cualquiera en nuestras publicaciones y encuentros, cosa que no pasa al revés.

-¿Qué sintonía tienen hoy con el Ayuntamiento de Oviedo, que hace dos décadas promovió la creación de la Fundación Bueno?

-La única, desde que tomó posesión el tripartito, es que a la capilla ardiente de Niembro fue un concejal de cada grupo con una corona.

-El Ayuntamiento les ha retirado la subvención.

-Y no sólo eso. Antes del tripartito, ante una denuncia que el Tribunal de Cuentas ha demostrado ahora que era falsa el Ayuntamiento, en la época de Caunedo, no tuvo los arrestos de frenarla y la elevó al Tribunal de Cuentas. Eso provocó que nos retuvieran una subvención que se supone que nos la tienen que pagar. Pero, mientras tanto, airearon y echaron toda la mierda que quisieron en el ámbito político. La denuncia (sobre la organización de la exposición “Oviedo, doce siglos”) la movió el grupo socialista. Evidentemente, el libro “Zapatero el pensamiento Alicia” molestó en los ambientes de la socialdemocracia. Se dijeron todas las falsedades que se pueden decir, que si estaba mi hermana implicada… Alegamos y el Tribunal de Cuentas ha dicho que tenemos razón, que no hubo ninguna malversación. Eso significó un daño de imagen grande y una ruptura de relaciones con el Ayuntamiento. Y cuando llegó el tripartito hace un año, por prensa cuestionaron si nos iban a echar el edificio.

-¿Qué daño les hace la falta de apoyo institucional?

-Primero, nosotros no tenemos nada que reprochar al ayuntamiento de Oviedo. Le estamos agradecidos por los 19 años que llevamos en este edificio y, tal como está previsto, esperamos seguir otros treinta. Tenemos aquí derecho a estar 50 años. Ahora, sabemos cómo funcionan las cosas. Por poder, cualquier cosa.

-¿Le preocupa que les echen?

-En absoluto. Si dejamos de tener esta sede tendremos que desplazar parte de nuestra actividad a otros sitios. El no tener subvenciones nos da plena libertad.

-¿La supresión de las ayudas públicas en qué medida les deja sin recursos?

-Nunca habíamos hecho una red de amigos donantes, ahora la estamos haciendo. Y también algunos ingresos vía derechos de autor. Con los recursos propios de la fundación tenemos para mantener la actividad diez años.

-¿Qué va a pasar con la biblioteca de Bueno?

-Se va a mantener en Oviedo y en Niembro. No va a haber ningún cambio. Ahora, en el escenario de que perdamos aquí el edificio, nuestras actividades en Oviedo se verán disminuidas. Tenemos ofertas para hacerlas en Madrid. Tenemos muy buena relación con el centro riojano. A los efectos nos da lo mismo porque nuestro público es Internet. La novedad principal es, como ya se sabe, que el mismo día en que se entierra Bueno, se inaugura la Facultad de Filosofía de León, en Guanajuato, México.

-¿Cómo se gestó?

-No fue buscado por nosotros. Fue el Instituto Oviedo, de enseñanza secundaria, en León (Guanajuato), propiedad de un asturmexicano que no quiere que digamos su nombre, quien se acercó a nosotros. Él no quiere montar una universidad más. Quiere que sea la principal Facultad de Filosofía de lengua española. Ya es la primera licenciatura de Filosofía en México, privada y no de la Iglesia, reconocida por la secretaría de educación pública. El promotor tiene músculo suficiente para mantenerla. Eso cambia cualitativamente la perspectiva de la fundación Bueno en el futuro. Este promotor se ha dado cuenta de lo que puede aportar el materialismo filosófico a la sociedad mexicana: un dirigente tiene que tener una formación filosófica para conocer por dónde van las cosas. Ya estamos organizando masters y diplomaturas.

-La llegada del indiano les embarca en la internacionalización de la Fundación.

-No tenemos aún la figura pero seguramente haremos una Fundación Gustavo Bueno en México.

-¿Queda algún inédito por publicar de su padre?

-Dejó muchos textos que no están en forma de libro, que están en forma de apuntes. Pero obra inédita, no.

-¿Qué era lo último que le preocupaba a su padre?

-Le puedo decir que hace dos meses Bueno me dijo: ya está bien de todo el tiempo que hemos dedicado al fundamentalismo político-democrático, deberíamos apuntar los tanques al fundamentalismo científico.

-¿Por?

-Porque los políticos se apoyan firmemente en las comisiones de científicos. Pero cuando un premio Nobel de Física o Química se pone a hablar de otras cosas, no es experto.

-¿Ha sido un hijo ensombrecido por la figura de su padre?

-No. Ensombrecido, no. La identidad de la misión ha sido total. Mi padre contaba que éramos un equipo. En mi familia siempre hemos mantenido unas relaciones objetivas, digamos. Somos una familia poco cariñosa o afectiva, con vínculos muy fuertes pero no superficiales.

-No dados al besuqueo.

-Dos días antes de morir mi padre, cuando estaba ya bastante mal, nos dimos las manos. Me las apretaba y yo pensaba: ¡pero si no le he dado la mano desde que era niño!

-¿Qué diferencia había entre el Bueno privado y la figura pública?

-Todos lo tenían como una persona inasequible, difícil y era todo lo contrario. En el ámbito familiar Bueno ha sido un padrazo, siempre preocupado por sus hijos. Cuando la enfermedad de mi madre se dedicó a ella. Si mi madre no hubiera caído enferma, Bueno hubiera escrito cuatro o cinco libros más. Así de claro.

-Conmueve que ambos hayan fallecido casi al tiempo.

-Pensábamos que se iba a morir primero mi padre. Él tenía un problema cardiaco desde joven. Pero había ido trampeando, tenía arritmias muy importantes pero le permitían llevar una vida normal sin preocuparse. Hasta que se rompió el equilibrio y empezaron los desajustes. Tuvo una pequeña recaída en julio, y en éstas a mi madre, que llevaba diez años en silla de ruedas, le da una neumonía y hay que llevarla al hospital. A mi padre le afectó ver a mi madre tan mal. Quiso estar varias horas junto a ella en el hospital, pensativo. Luego mi madre fue recuperando, pero él ya tenía dificultad para levantarse. Creíamos que se moriría él antes. Pero dos días antes de fallecer mi madre, cuando estaban ya los dos con oxígeno y en silla de ruedas, ella se había recuperado lo suficiente para verlo hecho polvo. Entonces se dieron la mano y se rieron entre ellos. Fue en la casa de Niembro. Casi como una despedida.

-¿Qué aprendió de su padre?

-Su actitud ante las adversidades, que han sido muchas. Nos inculcó a todos los hijos la virtud de la firmeza. Ante las adversidades y aunque supieran que eran cuestiones de persecución política, no había que preocuparse. Mantenerse firmes y seguir.

 

 

http://www.lne.es/sociedad/2016/09/01/fundacion-bueno-dar-salto-cualitativo/1977588.html


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