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… EN AQUELLA ALEMANIA…..

26 agosto, 2017

juliorus….sábado, 26 de agosto de 2017

… EN AQUELLA ALEMANIA…..

El Testimonio de

Hans Schmidt   (1927-2010)

https://youtu.be/ecVix1Z2sTI

Este es un documento esclarecedor escrito por Hans Schmidt quien fue miembros de las SS y quien fundó en los Estados unidos el Comité de Acción Política Nacional Alemán-Americano (“GAN-PAC”). En diciembre de 1993, Hans Schmidt escribe una carta que fue publicada en el Hoskins Report (“GANPAC” Richard Kelly Hoskins, editor) donde describe su experiencia de vida bajo el gobierno de Hitler. Esta es la historia narrada por quien vivió los días de auge del Tercer Reich, sus éxitos y el amargo final. Son los ojos de una persona que vivió, trabajó y luchó por su nación. Donde al sobrevivir a la guerra solo le quedo mirar como la propaganda destruyo todo lo Hitler había logrado y su obra tergiversada por todos los medios posibles. Una carta que nos muestra como fue realmente vivir bajo el NSDAP.

https://youtu.be/OCw93LlS7xk

 

 

 

Origen de algunas frases de saludo

7 julio, 2017

En su “Historia de las creencias….”, Fernando Nicolay (1848-1922) señala el origen y explicación de las diversas formas  de salutación entre las gentes de naciones cristianas y europeas:

Así por ejemplo, en Suecia el saludo de acogida es  “Gad sei lav!” (¡Alabado sea Dios!), el cual puede relacionarse con la tradicional fórmula de separación o despedida “¡Adiós!”, expresión que equivale a decir “¡Dios te acompañe!”, ¡”Dios te guarde!” o “¡Vaya usted con Dios!”. Los eslavos decian “Bogo toboi!” (¡Dios sea contigo!”.

Por otra parte, la costumbre de exclamar “¡Jesús!” ó “¡Dios te bendiga!”, cuando alguien estornuda obedece a un sentimiento semejante.

La expresión habitual de gratitud “¡Gracias!” es el resumen de decir “¡Dios te conceda gracias!. En Francia “Dios te conceda una recompensa (“mercedem”) . De aquí “Mercí!”. Lo cual significa: “¡Dios se lo pague!”.

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NOTA DE HURANIA:

Análogamente, el habitual saludo “¡Buenos dias!” se refiere a la frase “Buenos dias nos dé el Señor!”, por ejemplo; o

“¡Tenga usted buen día!”, etc. Este saludo nada tiene que ver con el clima… en el sentido de “buen” o “mal”  tiempo…

 

Dresden 2017

17 febrero, 2017

dresde-1

(Aspecto de Dresde, tras el bombardeo aliado)

Dresden 2017

EDUARDO ARROYO

 Han pasado apenas un par de días del 72 aniversario de la destrucción de Dresden por la aviación anglo-americana. No es la primera vez que escribo sobre esto y tampoco será la última. Al menos hasta que se normalice hablar de toda esa sangre inocente vertida por los “buenos” oficiales de la historia del pasado siglo. Escuché en 1982, en directo, al entonces Juan Pablo II que nunca se podía legitimar la muerte de un inocente y hoy pienso que, si no se puede legitimar, tampoco se puede enterrar en el olvido. Esta cuestión es especialmente irritante cuando la denominada “memoria” es solo una herramienta con la que se airean unos crímenes para ocultar las propias verguenzas. Este es el caso exacto de la ciudad de Dresden, pero también el de ColoniaHamburgo o Tokio, todas ellas ciudades martirizadas con el objetivo único de doblegar al enemigo a base de aterrorizar a los más indefensos. Sirva pues este artículo para recordar el crímen y a los verdugos: la aviación norteamericana y británica y, en especial, uno de los políticos más incompetentes y sobrevalorados del último siglo, el premier Winston Churchill, enterrador del imperio birtánico.

Vaya también para servir a la denuncia de todos aquellos que han contribuído al olvido y a la justificación -el corrompido y servil Estado alemán- y todo el detritus humano que, bajo el paraguas del “antifascismo”, ha aplaudido o comprendido una acción autenticamente asesina.

Pero no todo es denuncia. Hay algunos honestos recuerdos sobre Dresden que han florecido en el mismísimo templo del Arte. Sirva de ejemplo el monumental cuadro del pintor catalán Martí Teixidor,“Dresden”, expuesto hoy en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y verdadero contrapunto a la fealdad y al afán propagandístico, alentados por la inteligencia soviética y sus lacayos, en el “Guernica” picassiano. Sirva así mismo como ejemplo, el excepcional dramatismo y honradez del escritor norteamericano Kurt Vonnegut y su “Slaughterhouse-Five”. Vonnegut fue soldado estadounidense hecho prisionero en Dresden a raíz de la batalla del Bulge y, por tanto, auténtico superviviente de su propio ejército y de una de las principales corruptelas de la época: la que justifica lo peor de lo que somos capaces en nombre de los principios.

Son personas como Teixidor y Vonnegut las que simbolizan la esperanza de la especie humana y las que alientan el anhelo de todos los que buscan llamar a las cosas por su nombre. Son, en definitiva, los que en un tiempo nuevo conseguirán que el mundo vuelva a sonreir. De momento, vaya este recuerdo por los muertos de Dresden. Ellos no claman ni venganza ni castigo. Solo esperan a poder dormir en paz por toda la Eternidad. Dios les tenga en su seno.

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fuente:

http://gaceta.es/eduardo-arroyo/dresden-2017-17022017-1101

 

 

 

 

Gandalf está vivo y lucha con nosotros

3 enero, 2017
 tolkien

Tolkien no concibe la fantasía como una simple evasión. Para él, el mito es una vía de descubrimiento siempre en relación con la verdad, que es insoslayable, y la fantasía literaria no es una ficción, sino una “segunda creación”.

Tolkien es uno de los autores más sugestivos del siglo XX. Hoy, gracias al cine, se ha convertido en uno de los más influyentes del siglo XXI. Su trilogía El Señor de los Anillos ha entrado en la cultura popular. Con ella, el mundo ha encontrado una voz que nos recuerda el valor del sacrificio y del heroísmo, y la importancia de salvar las cosas que dan un sentido profundo a la vida.

John Ronald Reuel Tolkien tuvo una infancia difícil. Vale la pena contarla, porque en ella aparecen muchos rasgos que después serán determinantes en su obra. Había nacido en Bloemfontein, Sudáfrica, en 1892, en una familia inglesa. Su padre se dedicaba a vender diamantes para el Banco de Inglaterra. En aquel país desgajado entre bóers y británicos creció Tolkien hasta que una serpiente le mordió; los sucesivos problemas de salud del pequeño Ronald (así le llamaban) llevaron a la familia a volver a Inglaterra. Su padre permaneció en Sudáfrica con la idea de reunirse después con ellos, pero murió al año siguiente. Y así la familia Tolkien, madre y dos hijos, se encontró en el más absoluto desamparo.

Un maravilloso mundo interior

Este niño Tolkien descubre dos cosas muy importantes. Una: la fe católica de su madre, Mabel, una auténtica heroína que se mata a trabajar para sacar a sus hijos adelante. Dos: los idiomas, que el pequeño Ronald estudia con pasión de coleccionista. Ronald es un buen estudiante. Su madre le ha enseñado el valor del esfuerzo. También le ha enseñado latín. Con cinco años lee y escribe fluidamente. El sacrificio de su madre y la aplicación del propio Ronald le permiten estudiar en buenos colegios. Pero Mabel muere a su vez en 1904, víctima de una diabetes. Los dos niños, Ronald y Hillary, quedan al cuidado de un sacerdote católico amigo de la familia, Francis Xavier Morgan. El padre Morgan, que era jerezano, enseñó a Tolkien unas nociones de español. Gracias a este cura encuentran los dos huérfanos un lugar donde vivir y un colegio donde estudiar. Ronald escoge la carrera de Filología Inglesa en Oxford.

¿Cuándo empieza Tolkien a concebir su obra? Desde muy pronto. Quizá porque no la concibe como una obra propiamente dicha, sino cómo un auténtico mundo interior. Tolkien está fascinado por lo medieval: lee las sagas escandinavas y el Kalevala finés, estudia las lenguas nórdicas y célticas, la filología griega y el anglosajón, frecuenta la compañía de hadas y caballeros. Con sus compañeros de Oxford crea un club (el “Tea Club of the Barrovian Society”) que reivindica la belleza medieval frente a la fealdad moderna.

Todas esas referencias eruditas, de tipo histórico y literario, se mezclan en el interior de Tolkien, como en un proceso alquímico, con los materiales de su vida cotidiana. Paisajes, edificios y personas adquieren un valor legendario. La granja de su tía es Bag End, Bolsón Cerrado. Las torres del orfanato de su infancia serán las torres oscuras de sus relatos. Viaja a Suiza en 1911 y descubre las montañas nevadas por donde viajará Bilbo Bolsón. Pasea por Cornualles y adivina acantilados poblados por elfos. Cuando su novia baile para él, surgirá la escena de amor entre Beren y Luthien. Todas y cada una de sus experiencias vitales se transforman en elementos de un relato que aún no tiene forma, pero que pronto la encontrará; Tolkien lo llamaba su “legendarium”. De momento, ese mundo imaginario de Tolkien está naciendo. Años más tarde, el propio Tolkien describirá así ese comienzo del mundo, entre la música aérea de los Ainur:

“Entonces les dijo Ilúvatar:
-Del tema que os he comunicado, quiero ahora que hagáis, juntos y en armonía, una Gran Música. Y como os he inflamado con la Llama Imperecedera, mostraréis vuestros poderes en el adorno de este tema mismo, cada cual con sus propios pensamientos y recursos, si así le place. Pero yo me sentaré y escucharé, y será de mi agrado que por medio de vosotros una gran belleza despierte en canción.
Entonces las voces de los Ainur, como de arpas y laúdes, pífanos y trompetas, violas y órganos, y como de coros incontables que cantan con palabras, empezaron a convertir el tema de Ilúvatar en una gran música; y un sonido se elevó de innumerables melodías alternadas, entretejidas en una armonía que iba más allá del oído hasta las profundidades y las alturas, rebosando los espacios de la morada de Ilúvatar; y al fin la música y el eco de la música desbordaron volcándose en el Vacío, y ya no hubo vacío.
Nunca desde entonces hicieron los Ainur una música como ésta, aunque se ha dicho que los coros de los Ainur y los Hijos de Ilúvatar harán ante él una música todavía más grande, después del fin de los días. Entonces los temas de Ilúvatar se tocarán correctamente y tendrán Ser en el momento en que aparezcan, pues todos entenderán entonces plenamente la intención del Único para cada una de las partes, y conocerán la comprensión de los demás, e Ilúvatar pondrá en los pensamientos de ellos el fuego secreto”.

Mencionábamos antes a la novia de Tolkien. Hay que contar la historia, porque es muy reveladora sobre el carácter de nuestro autor. Era 1908 cuando Tolkien, dieciséis años, pupilo del orfanato, se enamoró de Edith Mari Bratt, tres años mayor que ella. ¡Y ella le correspondía! Pero el padre Morgan, el cura jerezano, temiendo que Ronald abandonara sus estudios, le prohibió tener ningún tipo de relación con ella, ni siquiera epistolar, hasta que cumpliera la mayoría de edad. Tolkien obedeció al pie de la letra: el mismo día que cumplió 21 años, escribió a Edith declarándole su amor y proponiéndole matrimonio. Ella ya estaba comprometida –creía que Tolkien la había olvidado-, pero devolvió su anillo. Se casarán tres años más tarde, en 1916, en plena guerra mundial, después de que Edith, por insistencia de Tolkien, se convirtiera al catolicismo. Tendrán cuatro hijos; el mayor se ordenará sacerdote.

Tolkien era un hombre leal, tanto a Edith como al padre Morgan… y a Inglaterra. Se graduó, en efecto, en Filología Inglesa, y con honores, tal y como el buen cura pretendía. Era 1915. Acto seguido, Ronald ha de atender sus deberes militares: Europa está en guerra y él se enrola como alférez en los fusileros de Lancashire. Antes de partir para Francia, al frente, se casa con Edith. Estará en la batalla del Somme, donde contrae la fiebre de las trincheras. Durante su convalecencia, de nuevo en Inglaterra, comienza a trabajar en El libro de los cuentos perdidos, la base de El Silmarillion, que es la guía, el plano general del “legendarium” de Tolkien. También termina de elaborar los alfabetos imaginarios de los elfos y los gnomos. El mundo de Tolkien empieza a tomar forma.

El valor eterno del mito

Con la guerra concluida, la vida de nuestro autor pasa a ser la de un típico profesor universitario: trabaja en Oxford, enseña en Leeds, vuelve a Oxford… Aquí constituye otro grupo de aficionados a la literatura, los Inklings, en el que traba amistad con C.S. Lewis, el autor de Crónicas de Narnia. Tolkien comienza a escribir El hobbit: es sólo un libro para sus hijos, pero empieza a circular entre sus alumnos, de mano en mano. Lewis le insiste en que debe publicarlo. El hobbit aparece en 1937; será un best-seller inmediato. La editorial, Allen & Unwin, quiere más. Tolkien envía El Silmarillion, pero los editores lo consideran demasiado complicado. Comienza entonces a escribir la fantasía épica El Señor de los Anillos, a partir del mismo mundo retratado en El Hobbit. Le llevará diez años.

Tolkien no concibe la fantasía como una simple evasión. Para él, el mito es una vía de descubrimiento siempre en relación con la verdad, que es insoslayable, y la fantasía literaria no es una ficción, sino una “segunda creación”. Tampoco se trata de una alegoría, sino que hay que verla como un camino para encontrar los arquetipos de la existencia, también y sobre todo en lo moral. Eso es lo que Tolkien llama mythopoeia.

Mientras tanto, el tiempo pasa y la guerra vuelve. Las ideas políticas de Tolkien son claras: católico, conservador, anticomunista. Ama la tradición, la tierra, la naturaleza. Como muchos ingleses de su tiempo, temía más a Stalin que a Hitler. Los acontecimientos, sin embargo, se desatarán por sí solos. Estalla la segunda guerra mundial y uno de los hijos de Tolkien, Christopher, parte como piloto al frente de batalla. A la mente de Tolkien vuelven los años de la Gran Guerra, los compañeros muertos. Así escribía el padre al hijo:

“A veces me siento aterrado al pensar en la suma total de miseria humana que hay en este momento en el mundo entero: los millones separados los unos de los otros, estremecidos, prodigándose en días sin provecho… aparte de la tortura, el dolor, la muerte, la desgracia, la injusticia. Si la angustia fuera visible, casi la totalidad de este planeta anochecido estaría envuelto en una oscura nube de vapor, oculto de la mirada asombrada de los cielos. (…) Todo lo que sabemos, y en gran medida por experiencia directa, es que el mal se afana con amplio poder y perpetuo éxito… en vano: siempre preparando tan sólo el terreno para que el bien brote de él. Así es en general, y así es también en nuestras propias vidas. Pero aún hay alguna esperanza de que las cosas mejoren para nosotros, incluso en el plano temporal, por la clemencia de Dios. Y aunque necesitamos todo nuestro coraje y nuestras agallas (la vastedad del coraje y la resistencia humanos es estupenda, ¿no te parece?) y toda nuestra fe religiosa para enfrentar el mal que pueda acontecernos (como les acaece a otros si Dios lo quiere), aún podemos rezar y tener esperanzas. Yo lo hago.”

Tolkien escribe constantemente a su hijo y, en la distancia, le implica en la creación de El Señor de los Anillos. Es impresionante leer esta correspondencia porque, una vez más, el mundo interior de Tolkien y el mundo exterior se anudan y entrelazan hasta constituir una sola realidad. ¿Cuál es esa realidad? La del triunfo del mal y el ocultamiento del bien. En el bien entendido de que, aquí, bien y mal no son conceptos políticos, que uno pueda atribuir a ninguno de los bandos en liza, sino que se trata de conceptos interiores, de carácter espiritual. En plata: los aliados no serán mejores que Alemania. Esto escribe Tolkien a su hijo:

“Estamos intentando conquistar a Sauron con el Anillo. Y (según parece) lo lograremos. Pero el precio es criar nuevos Sauron y lentamente ir convirtiendo a Hombres y Elfos en Orcos. Esto no quiere decir que en la vida real las cosas resulten tan claras como en una historia, y empezamos con un vasto número de Orcos de nuestro lado (…) No se puede luchar con el Enemigo con su propio Anillo, sin convertirse uno a su vez en Enemigo; pero desdichadamente la sabiduría de Gandalf parece haber desaparecido con él hace mucho en el Verdadero Oeste”.

El Señor de los Anillos apareció en tres volúmenes entre 1954 y 1955. Fue un éxito mundial inmediato. El tranquilo profesor de Oxford se vio convertido en una celebridad. Era demasiado oropel para un hobbit de gustos sencillos, como Tolkien: nuestro autor se mudó a una casa de campo, dejó su trabajo como profesor y se dedicó a cuidar de su mujer, Edith, aquejada de una parálisis progresiva. Mientras tanto, los personajes del mundo tolkieniano pasaban aceleradamente a la cultura popular, también al activismo político. Una célebre pintada en una calle italiana, en los años setenta, proclamaba: “Gandalf está vivo y lucha con nosotros”.

A Tolkien siguieron lloviéndole los reconocimientos: fue nombrado doctor honoris causa en Cambridge y Edimburgo, la reina le hizo comandante del imperio británico… Pero nada de esto tenía ya demasiada importancia para el hobbit, entregado a su mujer hasta el último suspiro. Edith Mary murió en 1971, con 82 años. Tolkien sólo le sobrevivió dos años: murió en 1973. Sus hijos escribieron en sus tumbas los nombres de Luthien y Beren, los dos amantes del “legendarium” tolkieniano.

El anciano profesor de Oxford, el niño huérfano acogido a la caridad de un cura jerezano, legaba al mundo otro mundo: la Tierra Media. El Silmarillion es la guía que permite entrar en ella. Mil avatares, desgracias y venturas se suceden en la Tierra Media, hoy destruida, mañana reconstruida. En esa historia de destrucción y resurrección se insertan las dos obras mayores de Tolkien: El Hobbit y El Señor de los Anillos. Y en esa fantasía épica que es toda la obra de Tolkien, el lector encuentra una clara imagen de la vida: sacrificio frente a hedonismo, familia y comunidad frente a individualismo, fidelidad e integridad frente al vértigo moderno, tradición y respeto frente a maquinismo, ecología y ley natural frente a la explotación de la Tierra… todo un programa.

¿Por qué, hoy, Tolkien? Porque nos ha devuelto la fe en nosotros mismos. Porque nos ha enseñado que podemos volver a ser héroes. Porque nos ha enseñado de nuevo el camino del bien, la verdad y la belleza, en un mundo que quería reducir todo eso a la nada. Lo que Tolkien viene a decirnos específicamente a nosotros, europeos y cristianos –queramos o no-, atribulados por el peso desconcertante de la Historia, es que el heroísmo siempre es posible, porque siempre será necesario conquistar anillos para ponerlos a buen recaudo. Por eso hay que leer a Tolkien.

 

JOSE JAVIER ESPARZA,  3 enero 2017

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FUENTE:

http://gaceta.es/noticias/gandalf-vivo-lucha-03012017-2025

 

“EN TORNO A LA OBRA DE ERNST NOLTE”

30 octubre, 2016

domingo, 30 de octubre de 2016

ESCUELA DE FILOSOFIA DE OVIEDO:

7 NOVIEMBRE 2016 y “EN TORNO A LA OBRA DE ERNST NOLTE”

  a las 17 horas:

Elena Ronzón, Alonso de Cartagena desde el Humanismo histórico-filológico

Arriba se anuncia que  una conferencia que se celebrará el próximo dia 7 de noviembre, en la sede de la Fundación Gustavo Bueno,

Avenida de Galicia 33, Oviedo.

Escuela de Filosofía de Oviedo

Sesiones y lecciones públicas

Curso 2016-2017

Tomás García López, Repercusiones de la muerte de Bueno (17/oct/15)
David Alvargonzález, Las ciencias como sistemas y los sistemas filosóficos (24/oct/15)

Próximas intervenciones previstas
todas las sesiones a las cinco de la tarde

Lunes, 7 noviembre 2016
Elena Ronzón, Alonso de Cartagena desde el Humanismo histórico-filológico
Lunes, 14 noviembre 2016
Jesús Laínz, El mito del vascocantabrismo
Lunes, 21 noviembre 2016
Gustavo Bueno Sánchez, Cien años de Trotski en España
Lunes, 28 noviembre 2016
Marcelino Suárez Ardura, Fundamentalismo y educación, a propósito de Cultura Científica
Lunes, 12 diciembre 2016
Miguel Ángel Navarro Crego, La tradición armera del Imperio español, siglos XVI-XVIII
Lunes, 19 diciembre 2016
Ernesto Castro Córdoba, La estética en el materialismo filosófico
Avenida de Galicia 31, Oviedo, España
entrada libre hasta completar aforo

Por otra parte, seguidamente  se reproduce  el siguiente artículo, publicado en la edición de Octubre de la revista digital EL CATOBLEPAS, número 176:

En torno a la obra de Ernst Nolte

Pedro Carlos González Cuevas

Apuntes sobre el historiador fallecido en el mes de agosto

¿Quién era Nolte?. Nacido en Witten el 11 de enero de 1923, Ernst Nolte era miembro de una familia católica. Como diría en su correspondencia con el historiador François Furet: «En mi familia no éramos deutsch-national, y cuando yo era niño mi primer amor fue para la reina oprimida María Teresa, y mi primera aversión para el agresivo rey de Prusia, su enemigo. Hicieron falta muchos acontecimientos para que yo pudiera verme llevado a tomar partido por Federico II»{3}. Sus recuerdos infantiles son los del «asombro atemorizado de un niño de la comarca del Ruhr ante el desarrollo de los movimientos del comunismo y del nacional-socialismo durante los años inmediatamente anteriores a 1933». No obstante, su memoria se centra igualmente en la figura de Martín Heidegger, de quien fue discípulo, señalando su fascinación «por el gran pensador que pareció ser el último metafísico y fue capaz de poner en duda la metafísica con mayor profundidad de lo que lo habían hecho los escépticos y pragmatistas»{4}. La influencia del autor de Ser y tiempo en Nolte es manifiesta, incluso en el estilo literario. La prosa de Nolte resulta, con frecuencia, oscura, confusa, conceptista y zinzagueante. Su historiografía es conceptual, filosófica.
En 1964, Nolte pasó a ocupar la cátedra de Historia Contemporánea en la Universidad de Marburgo. Su labor investigadora sobre los movimientos fascistas comenzó aproximadamente a finales de los años cincuenta. En 1963, publicó su obra más célebre, El fascismo en su época, al que luego siguieron La crisis del sistema liberal y los movimientos fascistas, El fascismo. De Mussolini a Hitler, etc. El conjunto de estos libros constituye la primera parte de la producción noltiana, centrada en la interpretación genérica del fenómeno fascista. Según Nolte, considerado en su aspecto más profundo, como fenómeno transpolítico, el fascismo sería una disposición de «resistencia a la trascendencia», expresión en la que no hay que entender la trascendencia religiosa, sino lo que podríamos denominar la trascendencia horizontal, es decir, el progreso histórico o espíritu de la modernidad. El enemigo para el fascismo, en todas sus formas, debería ser visto en la «libertad hacia lo infinito». Este enemigo, se identifica con las dos corrientes que, en el ámbito del pensamiento filosófico y la acción política, han ejercido mayor influencia en la historia europea: el liberalismo y el marxismo. Para el historiador alemán, el fascismo, rechaza la esperanza en un «más allá» redentor con la misma fuerza que combate la idea de una emancipación inmanente que aspira a la liberación terrena del hombre. Así, Nolte define al fascismo como una «tercera vía» radicalmente antitradicional y antimoderna, por la que discurrirá una «época» de la historia europea; o, dicho con mayor precisión, el fascismo cuestiona tanto la existencia de la sociedad burguesa como la sociedad sin clases marxista. En ese sentido, Nolte cree que debería hablarse de una esencia común que tendría diferentes formas en los países europeos según las diversas situaciones políticas, sociales, económicas y culturales. Nolte describe, en ese sentido, una línea unitaria de desarrollo, donde el primer peldaño estaría representado por Charles Maurras y su Acción Francesa; el segundo por el fascismo italiano; y el tercero por el nacional-socialismo. A su entender, el fenómeno fascista podría ser caracterizado sobre la base de algunos elementos fijos: el terreno de origen, representado por el sistema liberal; su autoritarismo; la combinación de elementos ideológicos nacionalistas y socialistas; el antisemitismo; el sustrato social mesocrático. Además, los diferentes fascismos tenían en común el principio jerárquico, la voluntad de crear un «nuevo mundo», la violencia y el pathos de la juventud, conciencia de elite y capacidad de dirección de masas, ardor revolucionario y veneración por la tradición. Por último, el fascismo es un antimarxismo, que intenta destruir al enemigo mediante la elaboración de una ideología contrapuesta, aunque limítrofe, porque utilizaba medios casi idénticos, Era, en fin, un fenómeno de difícil clasificación, «a un tiempo progresivo y reaccionario, minoritario y encandilador de las masas, favorable a los empresarios y al capitalismo de Estado, piadoso y blasfemo»{5}.
A partir de los años ochenta del pasado siglo, Nolte abandonó, al menos en parte, su interpretación del fascismo genérico para adopta la teoría del «totalitarismo» como una alternativa a la hora de explicar los paralelismos entre las formas de actuación de la Alemania nacional-socialista y la de la Unión Soviética. En ese sentido, fue muy significativa su participación en el célebre «Debate de los Historiadores». En junio de 1986, Nolte publicó en el Frankfurter Allgemeine Zeitung [FAZ] un artículo titulado «El pasado que se niega a pasar», en el que analizaba la situación existencial de los alemanes con respecto al legado nacional-socialista. «El tema implica -señalaba Nolte- la tesis de que este no puede pasar supone algo totalmente excepcional», ya que era un pasado que se establecía como presente, «a modo de espada justiciera». Frente a esa situación, el historiador alemán abogó por la contextualización histórica del fenómeno nacional-socialista, destacando la amenaza que suscitaba el comunismo soviético para la estabilidad de las sociedades europeas: «¿No fue el Archipiélago Gulag más <originario> que Auschwitz? No fue el <genocidio de clase> de los bolcheviques el predecesor lógico y fáctico del <genocidio racial> de los nacional-socialistas?». Por ello, Nolte demandaba «una amplia discusión del asunto, que consistiría sobre todo en una reflexión sobre la historia de los últimos siglos», lo que «haría <pasar> el pasado de que hablamos, como le corresponde a cualquier pasado, pero justamente por lo mismo lo haría suyo»{6}.
De inmediato, el artículo fue contestado por el filósofo Jurgen Habermas, uno de los pensadores oficiales de la izquierda alemana y europea. Su pensamiento viene marcado por la situación política e intelectual de la Alemania de posguerra{7}. En sus obras, Habermas abominaba de aquellas tradiciones intelectuales que juzgaba antidemocráticas y antioocidentales, como las representadas por Novalis, Schelling, Nietzsche, Schmitt, Jünger o Heidegger, a las que oponía autores como Heine, Marx, Freud, Adorno, Heller o Benjamin{8}. Como si algunos de estos intelectuales no hubieran sido representantes del totalitarismo de izquierdas. Además, Freud fue admirador de Mussolini. Para Habermas, 1945 había sido un «nuevo comienzo», en definitiva, una liberación, cuyo fundamento era el «peso histórico de Auschwitz». Por todo ello, no resulta extraño que el filósofo interpretara los planteamientos históricos de Nolte como «una operación revisionista de la <conciencia histórica> alemana», la «restauración de la conciencia nacional, pero al mismo tiempo tiene que desterrar la imagen de naciones enemigas en el ámbito de la OTAN». «La teoría de Nolte ofrece muchas ventajas a esta manipulación. Mata dos pájaros de un tiro: los crímenes de los nazis `pierden su singularidad al hacer cuando menos comprensibles como respuesta a las (aún existentes) amenazas de aniquilación por parte de los bolcheviques. Auschwitz se encoge a las dimensiones de una innovación técnica y se explica a partir de la amenaza <asiática> de un enemigo que sigue estando a las puertas». En sus conclusiones, Habermas defendía que Alemania continuara su apertura «sin cortapisas» a la «cultura política de Occidente», algo que hacía que el «patriotismo constitucional» fuese el «único patriotismo que no nos aleja de Occidente»{9}.
En su contestación, Nolte denunciaba el hecho de que cualquier intento de «desentrañar el pasado nacional-socialista en toda su complejidad y con aspiraciones de <objetividad> recibe enseguida el estigma de que se trata de una <apología>». De ahí que el nacional-socialista siguiera siendo «el mito negativo del mal absoluto, que impide cualquier revisión relevante». A ese respecto, criticaba la frialdad de su contradictor ante los crímenes comunistas, como la expulsión y exterminio de clases enteras. Y concluía: «Existen enfoques esperanzadores entre los disidentes soviéticos, aquí y allá, incluso en la bibliografía oficial. Jurgen Habermas podría ser una voz importante en estos discursos, pero antes tendría que aprender a escuchar, también cuando siente sus prejuicios estimulados»{10}.
Por su parte, Habermas alegó que la vida del conjunto de los alemanes se encontraba «estrechamente relacionada con el contexto vital que hizo posible Auschwitz. Y no por circunstancias contingentes, sino de la forma más íntima». «Ninguno de nosotros puede sustraerse a este medio, porque nuestra identidad como personas, o como alemanes, está insalvablemente enredada en él». Por todo ello, era una obligación «mantener vivo, sin disimulo y no sólo en mente, el recuerdo de quienes fueron muertos por manos alemanas». Las tendencias normalizadoras era, además, igualmente ineficaz a la hora de garantizar las relaciones entre Alemania y el Estado de Israel. Y, por últimos, negaba que los crímenes nazis fuesen equiparables a los comunistas, ya que no era lo mismo «expulsión» que «exterminio». A ese respecto, no se podían establecer «comparaciones niveladoras»{11}.
Por lo visto, Habermas considera irredimible y no contextualizable la historia alemana más reciente. Y suele mostrarse muy solícito a la hora de apoyar cualquier estudio que demuestre y/o defienda la culpabilidad de los alemanes en las guerras europeas del siglo XX. Así ha ocurrido, por ejemplo, con el libro de Daniel GoldhagenLos verdugos voluntarios de Hitler, una obra calificada de «infame» por el filósofo Chris Lorenz; y cuyo contenido fue rechazado por la mayoría de los historiadores{12}. El filósofo alemán no ha logrado, por otra parte, erradicar la vigencia y difusión de los autores que considera responsables, al menos en parte, de la catástrofe alemana del siglo XX. Por poner tan sólo tres ejemplos, Jünger, Schmitt o Heidegger están hoy más vigentes que nunca y en la vanguardia del pensamiento europeo y mundial actual. El propio Habermas así lo reconoció cuando considera que Carl Schmitt era «un competente constitucionalista», cuyos planteamientos «aún hoy se muestran capaces de poner algo en movimiento»{13}. Tampoco ha sido muy fructífera su defensa del concepto de «patriotismo constitucional», que no ha impedido la emergencia de nacionalismos identitarios en diversos países europeos, entre ellos la propia Alemania. Y es que sin la nación no puede haber constitución. Es decir, los valores que dan cuerpo al «patriotismo constitucional» o son valores expresados por la historia nacional, por las tradiciones, o no son nada. Los esperantos iluministas suelen tener malas traducciones políticas.
En la controversia, participaron otros historiadores, como Andreas Hillgruber y Klaus Hildebrand, Hans Rosemberg y Eberhard Jäckel{14}. Sin embargo, el más criticado fue Nolte. En opinión de algunos, se trataba de una apología inteligente del nacional-socialismo. En realidad, no lo era. Porque Nolte nunca negó el terror nacional-socialista; lo situó en la misma línea que el soviético. Tampoco cuestionó el exterminio planificado de una raza; buscó su genealogía. Y se preguntó si el concepto de «raza» en Hitler fue una reacción al concepto marxista de «clase». Quien llevó más lejos esa acusación fue Víctor Farías, conocido por su discutible libro Heidegger y el nazismo [15]. Farías es incpaz de distinguir entre «revisionismo» y «negacionismo»{16} Sin embargo, los auténticos «negacionistas» como Robert Faurisson o David Irving nunca han considerado a Nolte como uno de los suyos{17}. Historiadores prestigiosos como François Furet o Pierre Vidal Naquet no consideran a Nolte un «negacionista»{18}. Sin embargo, algunos grupos de extrema izquierda pasaron a la acción. Nolte fue atacado con un líquido corrosivo durante una conferencia en el antiguo Berlín Este; gracias a sus gafas, no perdió la vistay en 1988 elementos de izquierda calcinaron su coche. Se le dejó de invitar a congresos académicos. En 1994, la fundación Clásicos de Weimar suspendió un congreso sobre Judaísmo y Nietzsche porque cinco profesores se negaron a sentarse en la misma mesa que el autor de El fascismo en su época. En junio del 2000, Nolte recibió el Premio Konrad Adenauer de literatura, lo que causó escándalo en ciertos sectores de la intelectualidad alemana y europea. El historiador Charles Maier consideraba la concesión del premio como «un claro manifiesto político para apoyar la idea de que, en comparación con lo que se hizo en la Unión Soviética, no es correcto demonizar al nazismo». «En el contexto de Alemania, es exculpatorio, y también absolutamente escandaloso». El escándalo aumentó cuando el historiador Horst Moller, director del Instituto de Historia Contemporánea, en el discurso de presentación de Nolte, alabó «toda una vida de trabajo de alto nivel» y criticó los intentos «demagógicos y llenos de odio» de acabar en Alemania con el debate sobre la significación del régimen nacional-socialista. El contenido del discurso provocó una riada de cartas en los periódicos, en las que se pedía la dimisión de Moller. Hienrich Winkler, profesor de Historia en la Universidad Humboldt de Berlín, acusó al historiador de «tomar partido en una corriente intelectual que trata de integrar las posiciones revisionistas y de ultraderecha en el discurso conservador»{19}. Igualmente, Nolte recibió una «desinvitación» a una conferencia que tenía programada en Oxford, aunque luego el comité presidido por el historiador y filósofo judío Isaiah Berlin volvió a invitarle{20}.
Sin embargo, a lo largo de la polémica y posteriormente, el historiador alemán continuó defendiendo sus tesis. Y es que siguió pensando que, frente a la doctrina del «mal absoluto», era preciso dejar claro que «todos los fenómenos humanos guardan una relación con otros fenómenos, que deben comprenderse a partir de esas relaciones, que todas las reacciones espontáneas y emocionales -por muy poderosas que sean- no deben distanciarnos del pensamiento científico objetivo y que en ningún caso deben adoptarse simplemente»{21} . La caída de los sistemas comunistas sirvió al historiador alemán para profundizar en su interpretación del siglo XX. A juicio de Nolte, los acontecimientos de 1989 ponían en cuestión, no ya al comunismo como sistema social y político, sino algunas convicciones tan viejas en la cultura europea como «el sentido de la historia», con el cual el marxismo había intentado legitimarse, e incluso el concepto de modernización, característicos de la ciencia social norteamericana. Por ello, el historiador alemán se mostraba partidario de una visión «trágica» de la historia, tal y como la habían defendido Hegel y Weber, es decir, una historia que ilustre sobre la perpetua dialéctica entre valores. A partir de tal concepción, el fenómeno nacional-socialista adquiría una nueva dimensión explicativa. Perdida la dimensión trascendente de la idea de «progreso» en que se encontraba instalada la alternativa política plasmada en el marxismo-leninismo, Nolte afirmó que el nacional-socialismo no estuvo privado totalmente de «racionalidad». En su ideología, existía un «núcleo de racionalidad». El nacional-socialismo fue «una forma extrema del nacionalismo alemán» e igualmente, y sobre todo, «una forma extrema de antibolchevismo»; una reacción contra el marxismo-leninismo y la amenaza de exterminio que éste suponía para un importante sector de las poblaciones de la Europa occidental{22}. Así, el período comprendido entre 1917 y 1945 fue, en su opinión, el de la llamada «guerra civil europea», en el cual el bolchevismo y el nacional-socialismo estarían ligados por un doble filo; el segundo por ser un reverso del primero, la reacción sigue a la acción, la contrarrevolución; la catástrofe después de la catástrofe. Para Nolte, la idea de exterminio de la burguesía como clase por los comunistas señaló el camino al genocidio de los judíos por Hitler y sus partidarios. El Gulag fue anterior a Auschwitz. Nolte se esfuerza, en esa línea, en intentar comprender el antisemitismo de los nacional-socialistas. Para Hitler y sus partidarios, el judaísmo era sinónimo de bolchevismo; y ello en razón de que veía la génesis intelectual del marxismo en el mesianismo propio del pensamiento judío{23}. Por otra parte, el historiador alemán niega el carácter antimoderno del nacional-socialismo. Su concepto de planificación biológica era, en el fondo, «un desarrollo coherente de la idea de planificación social»; un adelanto de la idea de planificación genética y de sus técnicas. La condición «previa inevitable» de su triunfo en Alemania fue la humillación sufrida en 1918 y el desastroso «dictado» de Versalles, unido, claro está, a la amenaza bolchevique. A ese respecto, el nacional-socialismo pudo tener parte de razón en su antibolchevismo y en su rebeldía frente al Tratado de Versalles. Sin embargo, no fue un «antibolchevismo limpio» e internacional, capaz, por lo tanto, de encabezar la lucha mundial contra la Rusia soviética. La raíz de esa incapacidad se encontraba en su racismo y en su consiguiente antiuniversalismo. Por otra parte, su análisis del momento histórico partía de un error capital, como era el de la incapacidad de la democracia liberal para contrarrestar la ofensiva ideológica, política y social del marxismo. Profecía que, finalmente, se mostró errónea{24}. Nolte veía, ahora, en Nietzsche el precursor intelectual del nacional-socialismo y de la reacción antibolchevique desatada por éste. El filósofo alemán «previó la época de las grandes guerras» y se convirtió, aunque no sin contradicciones, en el precursor del «partido de la vida» frente al «partido de la guerra civil» encarnado en Karl Marx. Nietzsche y Marx fueron «los ideólogos más importantes de aquella guerra civil que cuajó en una decisión bélica»{25}.
Con respecto a la problemática española, Nolte niega el carácter fascista del régimen de Franco, «puesto que la unificación forzada de la Falange con los tradicionalistas carlistas, los requetés, decretada por Franco el 19 de abril de 1937, fue más allá de lo que un partido fascista puede soportar en síntesis; por la misma razón, el partido estatal de la España franquista no puede contarse entre los partidos fascistas». Además, la España de Franco se inscribía, a juicio de Nolte, en un contexto social y político distinto al que dio vida a los movimientos fascistas. Se trataba de una sociedad en la que se daba una especie de equilibrio inestable entre los tradicionalistas y los revolucionarios, y donde la democracia liberal carecía de fuertes raíces sociales. En ese sentido, Nolte estimaba que el régimen de Franco hubiese sido, en aquellas circunstancias, «el mejor para todas esas zonas de Europa todavía (relativamente) deseuropeizadas»{26}.
¿Cuál es el balance de su obra?. Resulta innegable que Ernst Nolte ha contribuido no sólo a una ingente y necesaria labor de revisión histórica, sino al cambio de nuestra percepción de toda la época contemporánea europea. Entre otras cosas, ha ofrecido nuevas interpretaciones sobre el turbulento siglo XX europeo. Muy pocos se habían atrevido hasta hace poco a someter a crítica muchos de los prejuicios que sustentan aún la opinión pública de sociedades que se autodefinen como democráticas y liberales. Las falacias de sus enemigos son hoy más vulnerables que antes. Uno de los grandes críticos de Habermas, Peter Sloterdijk denunció hace ya tiempo las trampas inherentes al concepto habermasiano de «situaciones de habla ideales», en cuyo interior quedan excluidos todos aquellos que no comulguen con sus fundamentos políticos, filosóficos y culturales{27}. Y es que los consensos no pueden escamotear la necesaria libertad de opinión y de interpretación. Como dice Timothy Garton Ash: «Nadie puede legislar la verdad histórica. En la medida en que ésta pueda ser establecida debe ser hallada por una investigación histórica sin trabas, por la discusión de los historiadores sobre las pruebas y los hechos, por su verificación y su disputa sobre sus respectivas afirmaciones sin miedo al procesamiento o la persecución (…) Los hechos históricos se establecen precisamente mediante la discusión y verificación frente a la prueba. Sin ese proceso de discusión -incluido el extremo revisionista de la negación completa- nunca descubriríamos qué hechos son verdaderamente sólidos»{28}.
Por otra parte, desde el punto de vista de los historiadores, está claro que declarar «único» el fenómeno nazi no es algo que permita su comprensión e incluso prohíbe su análisis, identificando de antemano con su banalización. En efecto, un acontecimiento que no pueda ser puesto en relación con otros acontecimientos se convierte en algo incomprensible. Deja de ser un acontecimiento histórico, necesariamente situado en su contexto, para convertirse en una idea pura. Además, tal declaración de unicidad presupone una contradicción, puesto que sólo se puede rechazar la comparación entre dos sistemas si antes se ha buscado entre ellos diferencias absolutas que sólo se pueden encontrar precisamente comparándolos. La idea de que los crímenes nazis se banalizarían si nos negamos a ver en ellos un acontecimiento único es igualmente, a nuestro modo de ver, insostenible. Presupone que los crímenes se anulan unos a otros, o que los asesinatos, al ser situados en su contexto, son menos execrables. La verdad es que ningún crimen sirve para excusar a otro. De esa idea se deduce la posibilidad de darle la vuelta: hacer de un sistema el «mal absoluto», es tanto como hacer relativas las acciones de todos los demás. Si recordar los crímenes del comunismo equivaliera a banalizar el nazismo, el recuerdo de los crímenes nazis banalizaría necesariamente todos los demás crímenes. De la misma forma, el Sloterdijk denunció de nuevo las falacias de lo políticamente correcto, en este caso del antifascismo. Y es que el mismo concepto de «clase social» defendido por los socialistas revolucionarios y por los comunistas era un concepto polémico que establecía «a quien y bajo que pretexto está justificado eliminar». «Todavía el público -continúa Sloterdijk- no ha tomado conocimiento de que el <clasismo> prevalece sobre el <racismo> en lo que se refiere a las energías genocidas del siglo XX». En ese sentido, el «antifascismo» suponía «la salvación de la conciencia» para los herederos y simpatizantes actuales de la izquierda revolucionaria, pasando por alto la profunda monstruosidad del experimento soviético en particular y de los proyectos constructivistas en general{29}. Incluso puede someterse a crítica la interpretación «universalista» que del comunismo. Como ha señalado el antropólogo Tzvetan Todorov: «El comunismo pretende la felicidad de la humanidad, aunque a condición de que los <malos> hayan sido previamente apartados; algo que a fin de cuentas, sucede también con los nazis. ¿Cómo puede creerse aún en el universalismo de la doctrina cuando ésta afirma que se apoya en la lucha, la violencia, la revolución permanente, el odio, la doctrina , la guerra? Se da la justificación de que el proletariado es la mayoría, y la burguesía una minoría, lo que nos lleva ya lejos del universalismo; pero cuando, además, se sabe que la otra gran contribución de Lenin a la teoría comunista se refiere al papel dirigente del Partido, destinado a someter a las masas proletarias, vemos que ni tan siquiera el argumento de la mayoría se sostiene (…) Y es que <internacional> no quiere decir <universal>. En realidad, el comunismo es tan <particularista> como el nazismo, pues afirma, de modo explícito, que no toda la humanidad se ve concernida por este ideal: <transnacional> no significa <transclases>, se exige siempre la eliminación de una parte de la humanidad (…) Sencillamente, la división no es ya territorial u <horizontal>, sino <vertical>, entre estratos de una misma sociedad. Donde en unos aparece la guerra de las naciones o de las razas en los otros se sitúa la lucha de clases»{30}.
A este reto respondió Nolte, a la postre con éxito. Como pensador e historiador, Nolte ha sido uno de los más hondos intérpretes del fenómeno fascista, aunque algunos de los aspectos de su exégesis nos puedan parecer muy discutibles. Sin embargo, lo más destacado de su obra es, en nuestra opinión, su capacidad y valentía a la hora de someter a crítica y desafiar no pocos de los lugares comunes en que descansa la opinión pública de nuestras sociedades. Por ello, su ejemplo, siempre será un reto.
Notas

“Origen del Islam”, por Richard Williamson

12 septiembre, 2016

Orígenes del Islam

¿Quién se beneficia promoviendo a los adversarios de Nuestro Señor?
Aquellos que sirven a Dios azotándonos con aflicciones.

Al recomendar a los lectores “Complot Contra la Iglesia” por Maurice Pinay, un libro que prueba con abundancia de documentos que el principal enemigo externo de la Iglesia Católica por 2000 años han sido los judíos, estos “Comentarios” declararon que los judíos estaban detrás del Islam, la Masonería y el Comunismo.

Ningún lector impugnó que ellos estaban detrás de la Masonería y del Comunismo, pero unos pocos preguntaron qué es lo que demuestra que también estaban detrás del Islam. En realidad, ya que el Islam surgió en el siglo séptimo después de Cristo, no existe para éste nada como la documentación que existe para las raíces modernas de la Masonería y del Comunismo. Además, expertos en Islam dirán que incluso muchos documentos originales sobre el comienzo del Islam habrían sido destruidos, precisamente para ocultar sus verdaderos orígenes. Lo que nos queda aquí son el texto del Corán mismo y argumentos históricos que apuntan a los judíos como los que originaron el Islam.

En cuanto al texto del Corán, uno que lo estudió de cerca antes del Concilio, Hanna Zakarías, llegó a la conclusión en su libro “Verdadero Mahoma, Falso Corán” que éste fue totalmente trabajo de un Rabino judío. Para apoyar su tesis de que el Islam es simplemente el judaismo explicado a los Árabes por un Rabino para convertirlos al único Dios verdadero del Antiguo Testamento, Zakarías sostiene que no hay historia ni detalle en el Corán que no sean específicamente judíos, en referencia al Antiguo Testamento, al Talmud o a otra literatura judía. Solamente un judío, argumenta él, pudo haber glorificado tanto a Israel como lo hace el Corán, a la cabeza de las naciones, único receptor de la única Revelación del único Dios verdadero. Así, pasajes en el Corán honrando, por ejemplo, a Juan el Bautista y a la Santísima Virgen, los honran puramente como judíos, cortando toda conexión con la Cristiandad (Sura XIX, 1–21). En cuanto a Jesús, Él pudo haber sido el hijo de María pero ciertamente Él no fue el Hijo de Dios.

Por el contrario, un estudioso post-conciliar del Islam, Laurent Lagartempe, afirma en su libro “Orígenes del Islam” que hay muchas preguntas acerca de la persona histórica de Mahoma y él argumenta que el Corán es una mezcolanza de textos dispares, más o menos estabilizados apenas dos siglos después del comienzo del Islam, para justificar la nueva religión y para actuar como su texto sagrado para rivalizar con el Antiguo y Nuevo Testamentos de Moisés y Jesucristo, respectivamente. Pero Lagartempe no refuta una presencia significativa del judaísmo en el Corán ni su influencia.

En cuanto a los argumentos históricos sobre los judíos detrás del Islam, el libro de Pinay documenta el bien conocido papel jugado por los judíos en ayudar a los Árabes a conquistar la España católica entre 711 y 788, reconquistada por los Católicos solamente en 1492. Lagartempe supone razonablemente que la precedente conquista Árabe del Norte de África desde 647 hasta 710 fue también ayudada por los judíos, porque aquellos países al sur del Mediterráneo, alguna vez una floreciente parte del Cristianismo, han desde entonces permanecido mayormente bajo control árabe.

Sin embargo, tal vez el argumento principal sobre los judíos detrás del Islam es de un orden más general, y difícilmente discutible, apoyado en el papel muy especial jugado en la historia por el pueblo del Mesías, Nuestro Señor Jesucristo. Para empezar, el entrenamiento dado por Dios a los israelitas para ese papel, se extendió a lo largo de 2,000 años desde Abraham hasta Cristo. Vean en el Antiguo Testamento cuán especialmente Dios los recompensaba tanto como los castigaba, para formarlos como la cuna del Mesías por venir. Eso les dio a los judíos una familiaridad muy especial con el único Dios verdadero y ellos nunca la perdieron totalmente desde entonces. Y esa familiaridad les da una habilidad especial para fabricar religiones sustitutas que parecen satisfacer las reales necesidades religiosas de los hombres.

Desgraciadamente, ellos rechazaron a su Mesías cuando Él vino, y ese rechazo les da una motivación especial para fabricar falsas religiones con el fin de arrastrar a los seres humanos lejos de Cristo y lejos de la salvación eterna. Aquí está el por qué Maurice Pinay puede mostrar cómo ellos han luchado a través de todos los siglos contra la Iglesia Católica. Hoy ellos están indiscutiblemente detrás de la invasión Musulmana de las que alguna vez fueron naciones católicas de Europa para disolver los últimos remanentes de la Fe y así lograr que esas naciones dejen de oponerse a su Nuevo Orden Mundial.

Kyrie eleison.

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FUENTE:
http://nonpossumus-vcr.blogspot.com.es/2016/09/comentario-eleison-numero-cdlxxviii-478.html

Oviedo, 1 sept 2016, Fundación Gustavo Bueno Martinez

1 septiembre, 2016

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Gustavo Bueno Sánchez, en la Fundación Bueno, en Oviedo.

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Don Gustavo Bueno Martinez (1924-2016)

Gustavo Bueno, el último ciclo de conferencias organizado por su Fundación. IRMA COLLÍN

 Tal día como hoy habría completado 92 vueltas alrededor del sol el filósofo asturiano Gustavo Bueno.

(Javier NEIRA)…

La Fundación Bueno va a dar un salto cualitativo gracias a la su expansión en Méjico

“No nos vamos a convertir ni en una Iglesia ni en guardianes de la ortodoxia del materialismo filosófico”

 

Oviedo, E. LAGAR Gustavo Bueno Sánchez (Salamanca, 1955) concede su primera entrevista tras la muerte, el pasado día 7, de su padre el filósofo Gustavo Bueno Martínez, que hoy hubiera cumplido 92 años. Bueno Sánchez, director de la Fundación que lleva el nombre de su progenitor, habla del futuro que tiene ante sí el materialismo filosófico -el sistema de pensamiento desarrollado por su padre-, y el de la escuela de filosofía asentada en el edificio del antiguo Sanatorio Miñor de Oviedo. Conservarán y mantendrán el legado del fundador, pero advierte: “No queremos ni convertirnos en un grupo de consuelos mutuos ni en una iglesia, ni en una especie de órgano censor de la ortodoxia buenista”. Añade que tienen un gran horizonte por delante: sobre todo en México, gracias al apoyo de un millonario que ha creado en Guanajuato la primera facultad de filosofía sustentada en el pensamiento de Bueno.

-¿Tiene recorrido la obra filosófica de Bueno?

-Totalmente. La obra de Bueno no se muere con su autor. Un sistema filosófico que lo sea puede tener recorrido ulterior, pero si se lucha para que lo tenga. Si cuando jubilaron a Bueno de la Universidad de Oviedo no se hubiera estado constituyendo la fundación, él hubiera seguido escribiendo, pero la Universidad lo hubiera opacado del todo. Habría desaparecido a efectos académicos. Como, de hecho, está prácticamente desaparecido. Se pudo ver objetivamente este mes: la muerte de Bueno tuvo una gran repercusión en prensa pero mínima en los entornos académicos gremiales de la filosofía.

-¿Por qué?

-No se puede generalizar, pero muchos enemigos vienen de los entornos de una filosofía cristiana, otros de una filosofía que se supone heredera del marxismo. Para unos, Bueno era un comecuras comunista. Para otros era un fascista porque vende la idea de España. Y eso trasládelo al sistema de los departamentos de la Universidad, donde el sectarismo en filosofía es absoluto.

-Eso también se les echa en cara a ustedes. Dicen que son una secta filosófica.

-Nosotros somos sistemáticos pero no dogmáticos. Ese matiz es importante. Nunca hemos rehuido discutir con otros. Y siempre hemos aceptado a cualquiera en nuestras publicaciones y encuentros, cosa que no pasa al revés.

-¿Qué sintonía tienen hoy con el Ayuntamiento de Oviedo, que hace dos décadas promovió la creación de la Fundación Bueno?

-La única, desde que tomó posesión el tripartito, es que a la capilla ardiente de Niembro fue un concejal de cada grupo con una corona.

-El Ayuntamiento les ha retirado la subvención.

-Y no sólo eso. Antes del tripartito, ante una denuncia que el Tribunal de Cuentas ha demostrado ahora que era falsa el Ayuntamiento, en la época de Caunedo, no tuvo los arrestos de frenarla y la elevó al Tribunal de Cuentas. Eso provocó que nos retuvieran una subvención que se supone que nos la tienen que pagar. Pero, mientras tanto, airearon y echaron toda la mierda que quisieron en el ámbito político. La denuncia (sobre la organización de la exposición “Oviedo, doce siglos”) la movió el grupo socialista. Evidentemente, el libro “Zapatero el pensamiento Alicia” molestó en los ambientes de la socialdemocracia. Se dijeron todas las falsedades que se pueden decir, que si estaba mi hermana implicada… Alegamos y el Tribunal de Cuentas ha dicho que tenemos razón, que no hubo ninguna malversación. Eso significó un daño de imagen grande y una ruptura de relaciones con el Ayuntamiento. Y cuando llegó el tripartito hace un año, por prensa cuestionaron si nos iban a echar el edificio.

-¿Qué daño les hace la falta de apoyo institucional?

-Primero, nosotros no tenemos nada que reprochar al ayuntamiento de Oviedo. Le estamos agradecidos por los 19 años que llevamos en este edificio y, tal como está previsto, esperamos seguir otros treinta. Tenemos aquí derecho a estar 50 años. Ahora, sabemos cómo funcionan las cosas. Por poder, cualquier cosa.

-¿Le preocupa que les echen?

-En absoluto. Si dejamos de tener esta sede tendremos que desplazar parte de nuestra actividad a otros sitios. El no tener subvenciones nos da plena libertad.

-¿La supresión de las ayudas públicas en qué medida les deja sin recursos?

-Nunca habíamos hecho una red de amigos donantes, ahora la estamos haciendo. Y también algunos ingresos vía derechos de autor. Con los recursos propios de la fundación tenemos para mantener la actividad diez años.

-¿Qué va a pasar con la biblioteca de Bueno?

-Se va a mantener en Oviedo y en Niembro. No va a haber ningún cambio. Ahora, en el escenario de que perdamos aquí el edificio, nuestras actividades en Oviedo se verán disminuidas. Tenemos ofertas para hacerlas en Madrid. Tenemos muy buena relación con el centro riojano. A los efectos nos da lo mismo porque nuestro público es Internet. La novedad principal es, como ya se sabe, que el mismo día en que se entierra Bueno, se inaugura la Facultad de Filosofía de León, en Guanajuato, México.

-¿Cómo se gestó?

-No fue buscado por nosotros. Fue el Instituto Oviedo, de enseñanza secundaria, en León (Guanajuato), propiedad de un asturmexicano que no quiere que digamos su nombre, quien se acercó a nosotros. Él no quiere montar una universidad más. Quiere que sea la principal Facultad de Filosofía de lengua española. Ya es la primera licenciatura de Filosofía en México, privada y no de la Iglesia, reconocida por la secretaría de educación pública. El promotor tiene músculo suficiente para mantenerla. Eso cambia cualitativamente la perspectiva de la fundación Bueno en el futuro. Este promotor se ha dado cuenta de lo que puede aportar el materialismo filosófico a la sociedad mexicana: un dirigente tiene que tener una formación filosófica para conocer por dónde van las cosas. Ya estamos organizando masters y diplomaturas.

-La llegada del indiano les embarca en la internacionalización de la Fundación.

-No tenemos aún la figura pero seguramente haremos una Fundación Gustavo Bueno en México.

-¿Queda algún inédito por publicar de su padre?

-Dejó muchos textos que no están en forma de libro, que están en forma de apuntes. Pero obra inédita, no.

-¿Qué era lo último que le preocupaba a su padre?

-Le puedo decir que hace dos meses Bueno me dijo: ya está bien de todo el tiempo que hemos dedicado al fundamentalismo político-democrático, deberíamos apuntar los tanques al fundamentalismo científico.

-¿Por?

-Porque los políticos se apoyan firmemente en las comisiones de científicos. Pero cuando un premio Nobel de Física o Química se pone a hablar de otras cosas, no es experto.

-¿Ha sido un hijo ensombrecido por la figura de su padre?

-No. Ensombrecido, no. La identidad de la misión ha sido total. Mi padre contaba que éramos un equipo. En mi familia siempre hemos mantenido unas relaciones objetivas, digamos. Somos una familia poco cariñosa o afectiva, con vínculos muy fuertes pero no superficiales.

-No dados al besuqueo.

-Dos días antes de morir mi padre, cuando estaba ya bastante mal, nos dimos las manos. Me las apretaba y yo pensaba: ¡pero si no le he dado la mano desde que era niño!

-¿Qué diferencia había entre el Bueno privado y la figura pública?

-Todos lo tenían como una persona inasequible, difícil y era todo lo contrario. En el ámbito familiar Bueno ha sido un padrazo, siempre preocupado por sus hijos. Cuando la enfermedad de mi madre se dedicó a ella. Si mi madre no hubiera caído enferma, Bueno hubiera escrito cuatro o cinco libros más. Así de claro.

-Conmueve que ambos hayan fallecido casi al tiempo.

-Pensábamos que se iba a morir primero mi padre. Él tenía un problema cardiaco desde joven. Pero había ido trampeando, tenía arritmias muy importantes pero le permitían llevar una vida normal sin preocuparse. Hasta que se rompió el equilibrio y empezaron los desajustes. Tuvo una pequeña recaída en julio, y en éstas a mi madre, que llevaba diez años en silla de ruedas, le da una neumonía y hay que llevarla al hospital. A mi padre le afectó ver a mi madre tan mal. Quiso estar varias horas junto a ella en el hospital, pensativo. Luego mi madre fue recuperando, pero él ya tenía dificultad para levantarse. Creíamos que se moriría él antes. Pero dos días antes de fallecer mi madre, cuando estaban ya los dos con oxígeno y en silla de ruedas, ella se había recuperado lo suficiente para verlo hecho polvo. Entonces se dieron la mano y se rieron entre ellos. Fue en la casa de Niembro. Casi como una despedida.

-¿Qué aprendió de su padre?

-Su actitud ante las adversidades, que han sido muchas. Nos inculcó a todos los hijos la virtud de la firmeza. Ante las adversidades y aunque supieran que eran cuestiones de persecución política, no había que preocuparse. Mantenerse firmes y seguir.

 

 

http://www.lne.es/sociedad/2016/09/01/fundacion-bueno-dar-salto-cualitativo/1977588.html

homenaje a Ramón J. Sender

13 julio, 2016

SENDER CONTRA LA GAFANCIA DE LOS BORBONES

 

El trece mal número fatídico que cuadraba a un rey de ojos inexpresivos y mirada vacía un rey “esparrancao” aficionado al porno duro (queda por ahí alguna película años veinte cine mudo en la cual participó como protagonista) al decimotercero de los Alfonsos se deben los veinte mil muertos de Annual y los doce mil de Monte Arruit, según declara Sender en sus confesiones. Sangre española. El 13 mal número. Enfrentado al peligro, no arrostró su obligación como hizo el último de los Romanov o su tatarabuelo Luis XVI. Los borbones traen mala suerte. Error imperdonable del dictador al reinsertarlos. Es una monarquía con bicho.

 

Ramón J. Sénder culpa a Franco de haber desaprovechado la ocasión para desterrar a estos dinastas con mal fario y establecer el reino de la justicia social. El tercer tranco de su libro autobiográfico “Crónica del Alba” es un canto de amor a España al heroísmo de sus pistolos que luchan bajo el mando de una oficialidad en muchos casos corrupta. “Algunos de nuestros jefes y oficiales eran más perniciosas para la patria que el propio Abdelkrim”.

 

Marruecos siempre Marruecos. El Rif misterioso. Pelear contra el moro tuvimos por costumbre, pero el moro es hermano nuestro. Luego serían los soldaditos de la Yehala los que sacarían a Franco las castañas del fuego ayudándole a vencer en la guerra del 36. Una larga historia de amor y desamor, de encuentros y desencuentros. Salam malikum. Y malikum salam.

 

Cuando aparece en escena el “djin” (Satanás), que malmete, estas relaciones se alborotan. Sender fue como Pedro Antonio de Alarcón como Arturo Barea o Ernesto Gimenez Caballero, Mola, Sanjurjo y tantos otros tantos escritores soldado en la guerra de Melilla. Sus páginas están impregnadas de ese sol místico de la Elvira desierta y es lo que significa la palabra elvira en árabe: desierto; su pluma tallada en las arenas del Sahara.

 

Sopla sobre ellas el “levante” que es un aire que enloquece. Estuvo Ramon J. Sender -cuatro años de mili- destacado en un regimiento de infantería de línea el Ceriñola 42 y, enamorado de una hispano-marroquí, la bella Antonia, vendería panes de munición y cartuchos a los de Abdelkrim. Libró de ser fusilado y condenado a trabajos forzados en el penal del Hacho, salió libre tras la amnistía decretada por el general Berenguer.

 

Una vez excarcelado se dedica a buscar a su bella jarifa por todo el Rif. Vestido de moro con babuchas y chilaba encuentra a su ex en un aduar de la frontera con Argelia. Es una historia apasionante en la cual el escritor aragonés revela sus facultades narrativas y la capacidad para la intriga y el suspense. Vierte el relato en una prosa nada alcorzada ni melindrosa. Es escritura verdad sin impostar la voz ni hacer gorgoritos efectistas al estilo de Baroja,  Azorin o de Unamuno, del que dice que era un pobre hombre con muy mal oído para el párrafo musical (sus páginas carecen del concento o esa disposición armónica, ese atisbo, que tanto abunda en la obra de Cela o de Valle Inclán. Por cierto, Unamuno no tenía ideas originales, toda su obra la copia de filósosfos extranjeros: Hobbes, Nietzsche, Holderling. Perez de Ayala le parece al autor aragonés un asturiano insoportable que trufa sus obras de vocablos culteranos para demostrar su ascendiente jesuita curtido en lecturas clásicas.

 

Sólo se libran de sus varapalos Cansinos Assens que era un sefardita gordo y procesional que hablaba todos los idiomas del mundo y traducía a los maestros rusos. Gómez de La Serna le parece un madrileño simpático y castizo pero algo afrancesado.

 

Ramón J. Sender se expresa de una forma llana y libre a la manera de como hablaban las gentes de su Calamera natal. Pero también incorpora a sus libros el lenguaje del cuartel y la trinchera. La guerra huele a mierda y a listerina, y a desinfectante hieden los cuartos de banderas.

 

El Bajo Aragón es tierra fronteriza de romis, muladíes y aljamiados que revelan una larga convivencia y entendimiento con el Islam. Tierra de hombres cabales con nervios de acero y sangre en las venas. Pero las cosas son como son hasta que dejan de serlo. Y el español ha incorporado a la masa de su sangre virtudes y defectos de su herencia morisca. Por ejemplo, la arrogancia, el valor, la insolaridad peninsular que nos viene de los benimerines.

 

España sigue siendo un reino de taifas con mucho orgullo local con el riesgo de perder el sentido nacional.

 

Crónica del Alba es un tour de force narrativo que, en ocasiones, recuerda escenas increíbles de aduares y vuelos en alcatifa como en las Mil y una Noches; otras, plantea escena las princesas jarifas del Romancero que regresan a la grupa del caballero don Bueso de tierra de moros y que son en realidad cristianas cautivas. Buen pueblo pero mala gente. Regido por políticos indotados y monarcas cenizos. ¡Dios, qué buen vasallo si hubiese buen señor!

 

Los siete trancos de esta extensa novela autobiográfica son siete arracadas o perlas colgantes que se exhiben como el Tesoro visigótico de la cruz de Guarrazar, muestran a un escritor-verdad, que trata de interpretar la vida española en el tiempo de la república y los años previos a la guerra civil.

 

Sopló un levante de locura cainita y vinieron las gumias. El gemido de las parcas llenó el país de cantos lúgubres. La catástrofe se pudo evitar si no hubieran tenido tanta fuerza los masones y los poderes en la sombra no le hubieran apretado las clavijas a los militares sublevados y el Faenas viscoso y verrugo (así llama a don Manuel Azaña) no hubiera sido tan malvado, o se hubiera dado a la fuga el monarca.

 

El conde Romanónes bajó a despedirle a la estación de Torrelodones. Alfonso XIII abdicó. España, ahí te quedas. No se fue el caimán por Barranquilla, que se fue por Cartagena.

 

El pueblo asistió ignorante a aquella hecatombe y tomó las armas del bando en que se encontraba cuando estalló el Movimiento. Algunos como el propio autor se pasaron del bando nacional al republicano porque sus ideas se inclinaban hacia el progreso, la democracia y la libertad. El régimen del 14 de abril del 31, lo dice con todo su dolor Sender, fue un sistema político que malparió. Pronto vinieron los desengaños. Esto no furrula.

 

La republica a juicio del ex soldado aragonés que al llegar a Madrid se hizo periodista, cometió el error de trocar la enseña roja y gualda [cierto que una bandera no es más que un trapo pero por defenderla y honrarla habían muerto tantos] por el carmesí. El color morado es el de los borbones y da mala suerte. El error lo han vuelto a cometer los de Podemos. Impolítica medida del Faenas Verrugado fue también la orden de quemar conventos.

 

El moradillo es tintura del hematoma y de la sangre coagulada. Anticipaba la degollina. El Viscoso era un “bassani” (hijo de mala madre) para los moros que cruzaron el Estrecho. Además era un cobarde, aunque buen orador.

 

El amarillo sin embargo es color limpio de los campos de España donde el trigo de los espacios de la tierra de pan llevar contrae matrimonio con el rojo de la amapola. Se fundían así la pasión y la contemplación. Dos cromatismos fervientes que no había por qué cambiarles por el cárdeno de Villalar, que es color de la derrota.

 

Luego, aquello sería un desbarajuste. España abrió la puerta a todo el lumpen de Europa y de Estados Unidos. Los de las Brigadas Internacionales tenían la idea de que se alistaban con el bando de la República en favor de unas vacaciones pagadas. Cuando se dieron cuenta de qué iba la cosa y que se derramaba mucha sangre en el campo de batalla pues aquella guerra nunca fue un paseo militar, que iba en serio, regresaron a sus casas. Españoles ahí os quedáis.

 

Todas estas ideas anarquistas del escritor nacido en las riberas del Cinca y para libre Aragón ya lo dijo Baltasar Gracián volvieron a Sender sospechoso tanto a ojos de los azules como de los rojos. Barruntaban que fuera un doble agente. En Burgos y en Calamera estuvo a punto de ir al paredón. Salvaría la piel mediante ardides y subterfugios, sin que ello le librase más tarde de las penalidades del campo de concentración francés y de la hégira primero a México y después a USA.

 

Su obra está plagada de aforismos y de reflexiones filosóficas fruto de su conocimiento de las lenguas clásicas y de la mitología indoeuropea. Así escribe, verbigracia, que el Nuevo Testamento se encuentra trufado de contradicciones. Sin embargo, en abono de su divinidad declara que la narración de la Pasión del Señor, según los Evangelios Sinópticos, es el texto más maravilloso que haya podido salir de  la pluma de un hombre a lo largo de todos los tiempos. Con toda seguridad fue inspirado por Dios.

 

Le gusta san Agustín porque le parece el autor más humano de toda la patrística y admira a Teresa de Jesús en su casticismo del espíritu castellano más realista, cuando conversando en tiempos de soledad y de sequedad, con Jesus se queja al Amado de sus dolencias espirituales y carnales:

 

– “No me extraña, Señor, que tengas tan pocos amigos, a juzgar por lo mal que los tratas”,

 

Sostiene que el cristianismo y el budismo con sus postulados de dulzura quietud y amor para con los enemigos son dos formularios de carácter femenino: (el yin de los chinos). Sin embargo, el Islam – el yen- es una religión viril al igual que la Ley Mosaica.

 

Ambas religiones presentan a un dios tronitonante que no se humana, oculto en la montaña del Sinai o la piedra de La Caba. Stalin y Hitler, por ese mismo renglón, son deidades másculas que pertenecen al linaje de Maquiavelo. Nietzsche y Siva. Así habló Zaratrusta.

 

Platón y Sócrates honran como principio religioso a la filosofía de la razón. Espinoza aquel converso al que expulsaron de la sinagoga de  Amsterdam pulía el diamante mientras presenta para la historia un sistema envenenado de divinidad. Es el panteísmo como venero del que todas las fuentes del pensamiento brotan. Fe es creer lo que no vimos dice el P. Astete. Ahí me las den todas.

 

A Dios nunca lo vimos pero ejerce el oficio de guardabarreras del mundo. Un oficio en el cual en verano te escaldas en invierno te arrices y siempre te jodes. Hay que seguir buscando.

 

Los libros de este autor aragonés es un monumento a la hispanidad desde el espíritu libertario y anarquista total. Deberían ser preceptivos en los escuelas de la nación para que lo jóvenes supieran verdaderamente qué es lo que pasó, por qué pasó y cómo pasó.

 

La historia de España no es un cursi serial de “Cuéntame” ni de “Aguila Roja“. Es mucho más. Mientras no salgamos de ese círculo vicioso y expurguemos nuestras conciencias, España, acervo de las tres religiones, seguirá siendo un país maldito malmetido por políticos trincones y periodistas buscones siempre de tertulia en alarde del pose y nadando estilo mariposa.

 

FUENTE:

http://www.antonioparragalindo.blogspot.com

 

 

The Brussels Attacks: What is True, What is Fake? Three Daesh Suspects at Brussels Airport

27 marzo, 2016

Two Fake CC surveillance Videos of the bomb attacks,  Ibrahim’s  Laptop Computer discovered in a Rubbish bin; 

The  alleged Will (Testament) of one of the Daesh suspects; 

Foreknowledge of the Attacks by the Belgian police and security authorities; 

An EU terror emergency drill simulating a Metro attack held three weeks earlier, …  

Mystery, “Evidence” concerning the deceased suicide bombers?

The role and death of suicide bombers Khalif and Ibrahim el-Bakraoui respectively at the Maelbeek metro station and Brussels airport? 

Where are the official surveillance video recordings? Sofar they have been suppressed? 

The Mysterious Photo: Three Daesh Suspects at Brussels Airport Caught on the CC Surveillance Camera?   

A review of official police statements suggests that the still photos allegedly from the Airport CC Surveillance Camera were not initially released by the Police, they were first published by Dernière Heure, DH.be, which is part of Belgium’s media giant Groupe Multimédia IPM S.A.

It is worth noting that DH.be together with La Libre (also part of Groupe IPM) (mistakenly) published the fake CC surveillance video of the Brussels airport bomb attacks by using the footage of the Moscow terror attack of January 2011.

The “real” video footage from the airport CC surveillance cameras has sofar not been made public  

Below is the picture of the three Daesh suspects walking in Brussels airport. There is no mention as to when (at what time) the still video picture was taken.

Apart from this still image, no official CC surveillance video footage was released. (See our analysis on the fake CC videos).

As mentioned above, there are contradictions regarding the time of release and the source of the above images.

Derniere Heure DH.net.be published the still photo from the CC camera at 10.27am, two and a half hours BEFORE its alleged official release by the Brussels police: at 12.58pm.

The airport was closed shortly after the 8am attack: there are three possible answers:

1) that the airport security authorities made the video images available to DH.be prior to releasing it to the police.

2) that the Brussels police authorities released the images to DH.be as an exclusive, prior to their official release. Unlikely

3) that the source of the still image did not emanate from the airport surveillance CC cameras, but from another source which was used by Derniere Heure DH.be

Most media reports acknowledged that the mysterious photo of the alleged suicide bombers was released by the Brussels police.

The twitter entries below confirm the exact time at which the airport photos were released:

First Release by DH.be at 10.27am (entitled “Photo Exclusive” by DH.be)

Second Release by Politie Brussel/Police de Bruxelles: 12.58pm   

The press release of the federal prosecutor’s office on March 23rd confirms the identity of one of the suspects, Ibrahim El Bakraoui and mentions the photo. The time of its release is not mentioned.

https://5052.fedimbo.belgium.be/sites/5052.fedimbo.belgium.be/files/explorer/persbericht_23_mars_2016_FR.pdf

See also

http://www.dhnet.be/actu/belgique/ils-transportaient-leurs-bombes-dans-des-valises-apres-avoir-pris-le-taxi-56f153de35708ea2d3ce72ab

Analysis: Are the airport images genuine?

In other words, can we trust DH.be which published a fake surveillance video of the bomb attack (using footage from Moscow January 2011) on March 22 at 09.07 (one hour after the bomb attack). (See our earlier report on this issue, see summary in the text box below)


The Moscow Airport January 2011 and the Minsk, April 2011 terror attacks

The CC surveillance videos of the attacks in real time published by Belgium’s media on March 22  at both the airport and the metro are fake,

This is confirmed by an earlier Global Research report. The Belgian corporate media published footage from theMoscow airport attacks (January 2011) and the Minsk Metro terror attack (April  2011).

Video 1 scan (Moscow airport, January 2011)

Video 2 scan (Minsk Airport, April 2011)

Here is a screenshot of  the Minsk 2011 video footage broadcast on Belgian network TV and on the internet depicting the explosion in the Metro in Brussels, March 22, 2016

Contradictions

In contradiction with the official Prosecutor’s press release which identifies only one of the suspected terrorists, namely Khalif , several media reports identified the three men as Khalif and Ibrahim el Bakraoui at Brussels airport together with Najim Laachraoui. The quoted source was the official surveillance camera.

Khalif allegedly committed the suicide attack at the metro station. So why was he walking together with his brother at the airport? The airport was closed down immediately after the bomb explosions.The Prosecutor’s press release (March 23) quoted above gives a superficial explanation.

In this regard, several media changed their stories, first Khalif died at the airport as the second kamikaze. The media subsequently clarified quoting The Belgian Federal Prosecutor “that one detonated at the airport and the other at the Maelbeek metro station.”

In a subsequent statement emanating from the Prosecutor’s office, Najim is confirmed as the second kamikaze at the airport. In turn, media reports then confirmed that Najim Laachraoui was the second attacker at the Zaventem Airport. Subsequent reports confirm the death of Ibrahim and Najim at the airport, without any substantiating evidence.

According to Le Monde “a second man, carrying a large bag, was seen on CCTV in the Brussels metro with Khalid el-Bakraoui” (quoted in the Guardian).

News reports say that “authorities identified” brothers Khalid el-Bakraoui, 27, and Ibrahim el-Bakraoui, 30 as the suicide (Kamikaze) bombers.”Ibrahim el-Bakraoui died at Zaventem Airport while Khalid el-Bakraoui died at the Maelbeek Metro Station

But where is the evidence, where are the bodies? Has a post mortem (autopsy) been conducted which confirms the identity of the kamikaze bombers. Is there a coroner’s report?

Ibrahim’s Computer and Will Found in a Rubbish Bin 

According to the Prosecutor’s press release, a  computer was found abandoned in a rubbish bin which contained the will of Ibrahim. This was discovered thanks to the testimony of  the taxi driver who took Ibrahim to the airport. In addition to the explosives, a flag of the Islamic State was also found.

The full text of the alleged will (testament) is not available.

Some media call it a “letter”. From what has been released to the media,  the alleged will does not say anything. In fact it is not a will but a text focussing on Ibrahim’s personal fears. Daesh is not mentioned, neither is the planned bomb attack.

Suspects were Known to Police and Intelligence

What is of significance is that all the suspects were on the radar of police and intelligence.

The two el-Bakraoui brothers “were already being sought by police due to suspected links to the November terror attacks in Paris.”

Ironically, Brussels police categorizes Ibrahim as unknown suspect (suspect inconnu)

 

http://www.globalresearch.ca/the-brussels-attacks-what-is-true-what-is-fake-three-daesh-suspects-at-brussels-airport/5516269

http://www.globalresearch.ca/

17 blogs interesssantes

1 diciembre, 2015

17 blogs interesssantes

13 blogs son …wordpress.com
europa89, fuegofrio, hirania, hirania89, hurania, hyrania, jrania, yrania.
montalbo, tresmontes, tresmontes7,
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